Alberto Ridaura

'Tenemos más de un centenar de clientes con 10 millones'

Unos meses después de crear Santander Wealth, una de las unidades más exclusivas de banca privada, cree en una gestión basada tanto en vehículos como en productos

Alberto Ridaura dirige desde hace un año la unidad de banca privada del Banco Santander, entidad en la que lleva 26 años ocupando distintos cargos. Con un volumen gestionado en banca privada de 28.000 millones de euros de 20.800 clientes (11.000 grupos familiares que tienen un patrimonio medio de 2,7 millones de euros) y un ritmo de crecimiento anual del 17%, presume casi más que de ser líder en su segmento en España, de estar al frente de un equipo de unas 200 personas, de las cuales 'casi la mitad son mujeres'. Incide en la calidad de sus gestores de patrimonios, que están obligados a tener la certificación EFPA y a renovarla cada año. 'Es imprescindible si quieren trabajar en este área', ratifica.

¿Cómo otros grandes bancos privados hacen distinción por tipos de perfiles?

Somos el área de banca privada de la división comercial del Banco Santander en España. Nuestros clientes tienen un patrimonio superior a 500.000 euros y requieren del servicio especializado que prestamos. El perfil al que nos dirigimos es del cliente que busca un servicio especializado y un valor agregado en la relación con un banco comercial. Entre nuestras ventajas está el que cubrimos las 2.800 oficinas que tiene el banco en España y que atendemos al cliente en sus oficinas sin que tenga que dejar su oficina tradicional. Por debajo de esta cifra y hasta 200.000 euros está la banca personal.

¿Y en el segmento alto?

Acabamos de desarrollar una nueva unidad. A finales de 2005, lanzamos Santander Wealth para clientes con patrimonios superiores a los 10 millones de euros. En ella intentamos agrupar la oferta de valor de los clientes y atender a la capa más alta del mercado. Aquí queremos ofrecer una atención diferenciada en la que el cliente sea atendido por un equipo multidisciplinar. Ya tenemos 150 clientes a los que pretendemos incorporar otros 40 o 50 nuevos a lo largo de este año.

¿Se enmarca en la creación de Santander Wealth el registro en diciembre de 2005 de una nueva sociedad de inversión inmobiliaria con la nueva normativa se denominan también Sicav, la segunda del Santander tras Promociones Lladero?

Tiene que ver indirectamente. Cuando vemos un cliente vemos que tiene dinero, patrimonio inmobiliario y participaciones empresariales, y como banca privada le aportamos productos y vehículos. Los productos los elige él en función de sus necesidades. En los vehículos el cliente cede la gestión a un grupo especializado. Así, para activos financieros, contamos como vehículos, como las Sicav o los contratos de gestión discrecional, las carteras æpermil;lite y con los fondos de inversión. Para la parte inmobiliaria, el año pasado creamos dos vehículos, Luri I y Luri II (sociedades limitadas que tienen una política de inversión patrimonialista con una duración de entre siete y ocho años e invierten en edificios y oficinas a nivel europeo, incluyendo Europa del Este) y en diciembre hemos creado esta sociedad de inversión inmobiliaria colectiva, Santander Ahorro Inmobiliario 1, con una fiscalidad más conveniente, un plazo de diez años y los requisitos de inversión de las instituciones de inversión colectiva. Esta sociedad y Lladero complementan el espacio que no cubren los fondos inmobiliarios.

¿Está ya colocada la sociedad? ¿Qué patrimonio tiene?

Sí, totalmente. El patrimonio inicial es de 65 millones de euros más otros 65 de apalancamiento, lo que permite la ley. En total, se invertirán 130 millones de euros. En cuanto a los inversores, hay unos 130 con distintas participaciones.

¿Considera la gestión discrecional de carteras y las carteras æpermil;lite el sustituto de las Sicav?

Los consideramos productos muy interesantes ya que aportan mucho valor porque permiten tener muy bien delimitados y complementados los riesgos por países, por sectores y por subyacentes, y todo ello en un proceso continuo. Admiten todo tipo de personalización sin estar tan ceñidos a los límites que tienen las Sicav. Adicionalmente poseen algunas ventajas operativas, menos engorrosas ya que no cotizan en Bolsa. No son un sustituto, son dos productos diferentes. Aunque es verdad que desde la aprobación del reglamento hay más gente contratando carteras porque además la fiscalidad es la misma.

'Crearemos sociedades familiares exclusivas'

Invertir en uno u otro vehículo de inversión no es sólo cuestión de dinero, sino de las necesidades del cliente. En el caso de la inversión inmobiliaria, por ejemplo, Santander Banca Privada cuenta con varios vehículos, Luri I y Luri II, y las sociedades de inversión inmobiliaria. ¿A quien conviene cada uno? 'Son dos productos diferentes', explica Alberto Ridaura. 'Un fondo inmobiliario vive toda la vida, ya que siempre está reinvirtiendo sus plusvalías y sus ganancias y las sociedades tienen una vida determinada. Además, los objetivos de inversión son distintos'. 'Luri I y Luri II invierten a nivel europeo y la sociedad inmobiliaria en España, además, se beneficia de una fiscalidad mejor que las otras dos (paga el 1% en el impuesto de sociedades)', sostiene. ¿Las tres están enfocadas a clientes de la nueva Santander Wealth? 'No, necesariamente', afirma. 'Para los clientes de Santander Wealth estamos creando otro tipo de sociedades, no colectivas, sino hechas a medida. Se trataría de una sociedad para un grupo familiar en exclusiva, como las de capital riesgo'. 'El cliente aporta el dinero y nosotros le damos nuestra capacidad y nuestra estructura, ya que no es fácil encontrar inmuebles para alquilar en Polonia, por ejemplo. Tratamos de brindar soluciones al manejo del dinero, a las propiedades inmobiliarias y a las participaciones empresariales'. ¿Con qué estructuras? 'Depende de cada caso, aconsejamos soluciones individuales o colectivas', concluye.

'Optimal ofertará cuatro 'hedge funds' en España'

Uno de los productos más esperados por el mercado son los hedge funds. El banco que dirige Ridaura también se sumará a la moda y serán parte de otras inversiones alternativas, como por ejemplo el capital riesgo, muy útiles para diversificar las carteras de los clientes.

¿Los hedge funds también forman parte de sus recomendaciones? ¿Piensan lanzar nuevos productos?

Sí, ya se hacen en España de acuerdo a la normativa y desde hace tiempo nosotros ya contamos con algunos productos que son una especie de hedge funds en sí mismo. Desde junio de 2005, tenemos una gama, denominada Top Funds que cumplen con la normativa española. Adicionalmente nuestro grupo tiene una gestora, Optimal Investment, que está en proceso de establecerse en España, ya que además de la de Suiza tendrá otra gestora aquí, Optimal España, que cuando esté listo el reglamento y la circular de la CNMV lanzará cuatro hedge funds.

¿Existe mucha demanda de inversiones alternativas, como el capital riesgo?

Hay bastante interés. En capital riesgo tenemos ya un fondo, denominado Capital de Infraestructuras que tiene más de un año de vida, e invierte en compañías que gestionan infraestructuras como aparcamientos, autopistas y hospitales. Ahora estamos en pleno desarrollo para hacer fondos de fondos de capital riesgo y creemos que aquí la ventaja está en la diversificación de la gestión, de los gestores o de los países.

Siguiendo en esta línea, ¿tienen previsto levantar algún fondo de energías renovables?

Estamos realizando estudios preliminares de una estructura de energía fotovoltaica para ver su viabilidad porque aunque es muy interesante, desde el punto de vista técnico hay aspectos que nos obligan a analizarlo muy bien, como es la concentración que tendrían los inversores, el plazo (son operaciones a 25 años) y el que sea un sector muy regulado. Tenemos estudios muy avanzados pero queremos asegurarnos de que es ventajoso para nuestros clientes. Sólo ponemos en marcha proyectos que añadan valor a los clientes.