Rosina Gómez-Baeza

'Me voy satisfecha de haber cumplido los objetivos'

Después de veinte años en la dirección de la feria, en marzo cede el testigo a Lourdes Fernández, aunque seguirá implicada en el quehacer artístico desde la presidencia del Instituto de Arte Contemporáneo

Deja la dirección de Arco satisfecha de las metas conseguidas, entre ellas la consolidación internacional de la feria y contribuir a crear una demanda. Desde la presidencia del Instituto de Arte Contemporáneo, una plataforma de convergencia, seguirá trabajando para generar un debate en torno a temas como la educación, la proyección del arte y la creación de un patrimonio.

Si tuviera que destacar un logro de su gestión durante estos 20 años, ¿cuál sería?

Me quedaría con el éxito actual de la feria. De certamen local, regional incluso, se ha convertido en un evento internacional. Eso y haber sabido establecer relaciones entre galerías, estamentos públicos y coleccionistas. Para mí es lo más importante.

En alguna ocasión ha dicho que la feria ha hecho muchas cosas por necesidad.

En 1982 no existía demanda en materia artística. Provocar esa demanda ha sido quizá el logro más esperado de las galerías de arte. Soy consciente de que es imposible la creación de un patrimonio artístico si previamente no existe una educación y los medios de comunicación han ayudado a difundir la creación, a establecer un vínculo con la sociedad. Admito que queda mucho por hacer, pero estoy satisfecha de haber cumplido con unos objetivos, de haber dejado un legado como es la Fundación Arco, que respondía a ese plan estratégico de ejemplarizar el coleccionismo. También de haber contribuido a que la fotografía sea considerada arte a través de la Colección Recorridos Fotográficos y haber incorporado el vídeo a la visión del arte contemporáneo.

¿Qué retos tendrá que afrontar su sucesora, Lourdes Fernández?

En estos 25 años hemos podido competir ventajosamente con grandes ciudades y prestigiosas ferias, como en su momento fueron Colonia o Berlín, pero ahora hay otros certámenes muy importantes, como Basilea, Miami, París o Nueva York. En cambio, la feria tiene la posibilidad de descargar sobre el número creciente de certámenes españoles la responsabilidad de presentar a las numerosísimas galerías españolas que aspiran a participar en Arco. DFoto en San Sebastián y Loop en Barcelona me resultan muy interesantes. La pluralidad de ferias existentes permitirá que Arco pueda concentrarse en reforzar su carácter internacional. Hemos pasado del 70% de participación española al principio, al 30% actual. Hemos creado un certamen internacional, con 35 países y 278 galerías, pero es cierto que hay que tener muy en cuenta a la competencia y que nos tenemos que medir a ferias que se celebran en países de larga tradición en arte contemporáneo, que representan el gran mercado.

Cuando habla de compartir la responsabilidad de defender los intereses de las galerías con otros certámenes, está pensando en reducir la cuota de las españolas.

Yo iría por ese camino. No sólo eso, también se debería reducir el número de participantes en la feria.

¿Qué destacaría de la creación actual del país invitado, Austria?

Tienen grandes maestros como Klimt o Egon Schiele, del que acabo de ver una magnífica exposición en la Albertina de Viena. En el ámbito de lo contemporáneo sus propuestas me parecen extraordinariamente ricas, no sólo porque utilizan los new media art, sino porque su mirada converge en ocasiones con los países del Este de Europa, y hay infinidad de artistas en esa zona desconocidos para nosotros. Además, tienen grandes colecciones, como la Essl, que premiamos este año en Arco, que pertenece a un coleccionista que ha creado un museo en Klosterneuburg, cerca de Viena.

Homenaje a los artistas españoles

Rosina Gómez-Baeza ha tenido que luchar durante estos años contra la idea de que Arco giraba en torno al arte español. 'Nuestro proyecto pretende hablar de arte, en general, no del español ni del austriaco'. De ahí, el extremo cuidado en no proyectar la imagen de una feria local.

Arco responde a la creencia de que favorece a los creadores de aquí y la idea de escasa internacionalización de nuestro arte con el programa 16 proyectos de arte español, un homenaje a los artistas españoles de todos los tiempos.

'Mi último año y el 25 aniversario de la feria era la mejor ocasión para dejar claro que somos un certamen internacional, con mayoría de participantes extranjeros, pero que también tenemos una tradición artística'. Acabar con ideas arraigadas no es fácil, pero el foro de expertos ha ayudado a cualificar las audiencias.