Industria automotriz

Renault resiste la crisis del sector y anuncia que no hará reestructuraciones

El presidente de Renault, Carlos Ghosn, cortó hoy los rumores de las últimas semanas sobre posibles cierres de plantas o ajustes de plantilla y anunció que su estrategia de recuperación se va a basar en el crecimiento, no en la reestructuración. Ghosn consideró "preocupante" el bajo nivel de productividad de la planta de Valladolid.

"Una reestructuración es siempre una constatación del fracaso", "el último recurso", subrayó Ghosn en la presentación de un plan cuatrienal para restablecer la situación comercial y la rentabilidad de la empresa.

Renault no está tan mal. El año pasado, tuvo unos beneficios récord de 3.367 millones de euros, un 18,7% más respecto a 2004. El problema es que el crecimiento se basó, sobre todo, en el aumento de la contribución de Nissan (2.275 millones frente a 1.689 el año anterior) y Volvo (322 millones frente a 234 millones).

Por eso, el directivo tampoco fue del todo optimista. Advirtió que si el programa de recuperación que va a poner en marcha no funciona, "habrá que sacar las consecuencias".

Ghosn explicó que los mayores problemas del grupo son tres: una presencia "inexistente en el mercado de la gama alta"; la fuerte dependencia del mercado europeo, que supone el 80% de su rentabilidad; y el hecho de que los beneficios los aporten sólo unos pocos vehículos (el Mégane genera más del 50 % de la rentabilidad).

Para atajar esta problemática, Ghosn ha ideado el programa 'Contrato 2009', que pretende aumentar la rentabilidad al nivel de los primeros fabricantes generalistas europeos de coches, con un objetivo de margen operativo que debería representar en ese ejercicio el 6% de su facturación, después de haber caído al 1,9% en el segundo semestre del pasado año.

Ese plan también busca aumentar las ventas en 2009 con 800.000 vehículos suplementarios sobre la base de 2005, y pretende hacerlo con 250.000 matriculaciones suplementarias en Europa -pese al estancamiento de este mercado en ese horizonte- y 550.000 en el resto del mundo.

Para lograrlo, Ghosn anunció que la empresa lanzará dos nuevos vehículos este año, pero sobre todo, una media de ocho anuales entre 2007 y 2009. Al menos hasta 2009, la marca francesa no contempla entrar en el mercado estadounidense.

La baja productividad de Valladolid

Ghosn consideró que el bajo nivel de actividad de la planta que el grupo automovilístico francés tiene en Valladolid es "preocupante" y que no se puede tener de forma indefinida una fábrica a un régimen tan disminuido, actualmente inferior al 40%.

Las alternativas que se plantean son aumentar el nivel de producción o proceder a una reorganización.