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Carteras con arte

Profesionales del mundo financiero lanzan Valsart Gestión, una sociedad que canalizará inversiones de los grandes patrimonios españoles hacia el mercado del arte. Aspira a captar 30 millones en seis meses

Cliente de banca privada que busca completar su cartera con un valor refugio, pero no se conforma con obtener rentabilidad, sino que aspira al disfrute cultural e intelectual de su inversión. Es el perfil del inversor que podría estar interesado en participar en el primer proyecto de Valsart Gestión, una gestora recién creada en España, promovida por profesionales del mundo de la banca, la empresa y coleccionistas reconocidos internacionalmente, para canalizar inversiones hacia el mercado mundial del arte. Claro que a esas características habría que añadir un requisito que eleva mucho el listón patrimonial de posibles clientes: realizar un desembolso inicial de 150.000 euros.

Un talón con esa cifra abre las puertas de Valsart Inversión 1, el primer producto que lanza esta sociedad al mercado. Aunque no se trata de un fondo de inversión en arte como los que existen en Estados Unidos, y ni siquiera ha requerido para constituirse la regulación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), su funcionamiento reúne características similares a las de otros vehículos financieros. Como cualquier otra gestora al uso, Valsart Gestión se propone reunir el dinero de los inversores e invertir los recursos en una cartera de activos para obtener rentabilidades minimizando los costes. La diferencia es que en vez de llenar la cartera de acciones, bonos u otros activos financieros, la llenará de piezas pictóricas y obras de arte de distintos periodos y estilos, lo que constituirá una colección cuya venta en un plazo máximo de diez o doce años reportará a los inversores cuantiosas plusvalías.

Interés creciente

Se facilita así el acceso a un mercado complicado, poco organizado y poco transparente, pero que vive un momento de boom que los grandes patrimonios españoles no se quieren perder. 'La sociedad nace de la reflexión de un grupo de profesionales del mundo de la gestión, de la banca y de la empresa de que es hora de que el arte acceda al mercado financiero. Hay un sinfín de estadísticas que justifican el apetito por este mercado y el aumento de la demanda', explica el presidente de la sociedad, Diego Aguinaga, que destaca 'el creciente interés de los inversores por productos alternativos y no netamente financieros'.

De hecho, el principal vehículo de comunicación de Valsart con el mercado serán determinadas entidades de banca privada con las que se están cerrando contratos de distribución del producto, lo mismo que las gestoras de banca privada distribuyen instrumentos de otras gestoras de productos financieros.

Tanto Aguinaga como Javier Rivero, el consejero delegado de la sociedad, son conscientes de que por muchas similitudes que pueda tener el mercado del arte con otros mercados, quien invierte en él no lo hace seducido únicamente por la posible rentabilidad. Son otras motivaciones las que animan a entrar en este complejo mundo. Por eso, la nueva gestora se preocupará mucho por lo que llama 'servicios de valor añadido al cliente'. El principal es, lógicamente, el disfrute en casa o en la oficina de las piezas en las que se invierta, de manera que el inversor pueda tomarlas prestadas de la colección de Valsart durante un tiempo. 'Queremos que el inversor sea partícipe del mundo del arte y de la vida social que lo rodea. Vamos a ser pro activos y a ofrecer servicios de divulgación sobre las obras artísticas, se informará en cada momento de los cuadros que vamos adquiriendo. Cada vez que se compre una pieza se remitirá al cliente un informe detallado de las razones de la compra y de sus características', explica Rivero.

En todo caso, Aguinaga insiste en que 'la rentabilidad es nuestro principio, por encima de cualquier otra cosa'. Así, el producto sale al mercado con el objetivo de una tasa de rentabilidad acumulativa anual por encima del 10%.

Los responsables de la sociedad han fijado un máximo de 99 clientes y tienen un objetivo de captación de 25 a 30 millones de euros. Rivero señala que 'aunque se trata de un producto conservador, el importe del patrimonio que pretendemos conseguir nos permitirá una gestión dinámica. Tenemos un equipo suficientemente formado para saber en cada momento cómo aprovechar las oportunidades de compra y venta'.

A día de hoy, la cartera modelo prevista se compone de un 20 ó 30% de arte impresionista, un 50 a 60% de moderno y contemporáneo (hasta 1970) y sólo un 15% de contemporáneo más actual, en nuevos artistas. Una de las principales vías de acceso a las obras será la participación en subastas.

El plazo de captación durará seis meses. Una vez que se tengan los recursos se empieza a comprar la obra para reunir la colección. En dos o tres años se cierra la cartera en gestión. A partir de ahí se cuenta con un plazo de 10 años con una prórroga de dos años máximo para su liquidación.

Los promotores de este proyecto coinciden en que bajo un asesoramiento profesional, conociendo los mejores círculos y profesionales, el mercado de arte está lleno de oportunidades. Lo importante es encontrar los vehículos financieros más apropiados para disminuir el riesgo y dotar de mayor transparencia y organización al mercado. 'Es un activo interesante que se puede regular y nos gustaría colaborar con los supervisores y servir de guía para su regulación en el futuro', señala Rivero.

Banqueros y abogados de la mano de expertos coleccionistas

Diego Aguinaga, Alfonso Botín, María de Corral, Lorena Martínez Corral, Luis Guerreiro, Enrique de Leyva, Jordi Pujol, Javier Rivero, Jaime Rotondo, Ana Sokoloff. Son los nombres y apellidos responsables del nacimiento de esta sociedad. Sus currículum encajan como un guante en la filosofía con la que nace Valsart: ser el nexo de unión entre el mundo del arte y las finanzas. Además de estos profesionales, participa como socio el grupo Afinsa. Todos tienen una parte alícuota y un límite del 1% en el compromiso de inversión. El propio presidente, Diego Aguinaga, fue socio de Deloitte y es experto auditor de diversas entidades financieras. Alfonso Botín, consejero de Bankinter, aporta su conocimiento en el mundo del seguro, del que participa como presidente de Línea Directa Aseguradora. Guerreiro, especialista fiscal; Rotondo, especialista legal en arte; Leyva, en estrategia empresarial, etc. Pero la parte financiera no bastaría para un proyecto así sin el bagaje artístico que garantiza la presencia de María del Corral, ex directora del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, creadora de la colección de arte contemporáneo de la Fundación La Caixa y codirectora de la Bienal de Venecia. Del mundo del arte proceden también Ana Solokoff, de Christie's o Jordi Pujol, especialista en pintores noveles.

Claves del mercado

Oferta limitada y demanda creciente. El mercado del arte vive tiempos de bonanza, con fuertes revalorizaciones. La abundancia de liquidez explica este empuje, que se acrecienta con el despertar de mercados emergentes como Rusia, China, Corea, Taiwán o Singapur. Valga como ejemplo el hecho de que sólo en China hay prevista la inauguración de 16.000 museos de arte occidental en los próximos años.

Riesgo y liquidez. No es, ni de lejos, tan líquido como comprar acciones, pero no es tan ilíquido como se piensa, a juzgar por la posibilidad creciente de acudir a subastas. En cuanto al riesgo, existen seguros cada vez más sofisticados para cubrir las valoraciones.

El 10% en cartera. Es el porcentaje máximo de inversión en arte que recomienda cualquier experto.