Escenario económico para 2006

Arranca 2006 con subidas generalizadas de costes para las empresas

Las empresas afrontan este inicio de año con un aumento significativo de sus principales costes. Los laborales crecen por el alza de cotizaciones y salarios. Pero además, se encarecen la luz y el gas después de 10 años de estabilidad y el entorno de precios altos del petróleo mantendrá al alza tarifas como las del transporte.

Poco o nada se habla cada primero de año de la particular cuesta de enero que deben afrontar las empresas, pero lo cierto es que en esta ocasión a numerosas compañías tampoco les saldrán los números cuando hagan recuento de todos los costes que van a ver aumentados.

Dentro del conjunto de costes laborales, los presupuestos de este año prevén que las bases máximas de cotización suban un 3%, cuando en los últimos años su revalorización fue siempre ligada a la previsión de inflación (2%).

Tras este incremento de la base máxima del régimen general (de los grupos uno al siete) y la que se aplica a los autónomos, ésta alcanzará los 2.897,80 euros mensuales.

Por lo que respecta a las bases mínimas, hace sólo unos días se ha confirmado que el salario mínimo interprofesional (SMI) se incrementará en este recién estrenado 2006 un 5,4% hasta llegar a los 540,9 euros al mes, luego ésa será la cuantía que se aplicará a la nueva tabla de cotizaciones. Así, la base mínima pasará de 598,50 euros mensuales a 630,81.

Aunque esta subida, de más del doble de la previsión de inflación, sólo afecta a las bases mínimas, tendrá un efecto arrastre sobre el resto de cotizaciones inmediatamente superiores hacia arriba, lo que generará un efecto expansivo sobre las bases y, por ende, sobre los costes de las empresas.

A los autónomos se les aplicará una revalorización general del 2%; pero aquellos que no puedan ya acumular una carrera de cotización de 20 años, (unos 180.000 profesionales), tendrán un incremento adicional de 1,5 puntos, hasta sumar el 3,5%.

En cuanto a la evolución que protagonizarán los salarios, los empresarios admiten que España lleva años respetando las recomendaciones que apuestan por la moderación. Es más, las cifras demuestran que 2005 es el año con el aumento medio salarial pactado más bajo desde 1999.

Energía

Donde también hay cambios este año es en la revisión de las tarifas eléctricas y del gas. La tarifa media de la luz sube un 4,48% después de 10 años de moderados avances, que del año 97 a 2001 fueron incluso negativos.

Aparte de las subidas lineales, el real decreto aprobado por el Gobierno introdujo recargos adicionales por tramos para fomentar el ahorro energético. Asimismo, el alza para las medianas y grandes empresas será del 5,05%.

Otro agravante que se suma a esta importante subida es que por primera vez coincide en el tiempo con la actualización de las tarifas del gas, que se encarecen de media otro 5,5%. Las tarifas domésticas y comerciales aumentan un 4,26%, mientras las aplicables a los consumidores industriales se elevan un 10,75%.

En el caso del gas llueve sobre mojado, ya que en octubre pasado el Gobierno aprobó otro encarecimiento medio del 10%, que llegó al 18% para las tarifas que se aplican a las pymes. Frente a estas subidas, también es noticia recordar que, por contra, el Gobierno ha decidido congelar las tarifas de telefonía y la cuota de abono. Otra de las preocupaciones con las que inician el año las empresas es estar pendiente de lo que haga el precio del petróleo y sus principales derivados.

Todos los pronósticos apuntan a que durante este 2006 el crudo se mantendrá por encima de los 50 dólares por barril, lo que contribuirá a que carburantes y tarifas de transporte, entre otros costes, continúen creciendo. De hecho, la huelga llevada a cabo por los transportistas el pasado otoño finalizó gracias al acuerdo alcanzado con el Ejecutivo para que estos profesionales pudieran aplicar a sus clientes, los cargadores, un sensible incremento de tarifas, del 14,3%, que éstos a su vez ya advirtieron que tendrían que repercutir a sus productos. Con estos aumentos de costes, el reto que se les plantea a las compañías es encontrar el equilibrio entre qué aumentos pueden absorber y cuáles deberán repercutir a sus productos sin perder competitividad ni rentabilidad.

Repunta la carga financiera

El presidente del BCE cumplió su palabra y el 1 de diciembre decretó la primera subida de tipos de la eurozona en cinco años al pasar del 2% al 2,25%, por lo que se rompe la tendencia de constantes abaratamientos de los costes financieros, uno de los más importantes para las empresas.

Las alarmas saltaron enseguida, sobre todo entre los industriales europeos, por el temor a encontrarse con un fenómeno similar al emprendido por la Reserva Federal de EE UU, que desde mediados de 2004 no ha parado de encarecer el precio oficial del dinero, dos puntos más caro que en la UEM. Sin embargo, el BCE trató de tranquilizar a las compañías asegurando que no se trataba del inicio de una serie de subidas y defendiendo la idoneidad de su decisión para controlar los riesgos inflacionistas.

En España este aumento llega cuando el endeudamiento de empresas y familias continúa registrando cifras récord. El de las compañías alcanza los 2,585 billones de euros, un 13,47% más que hace un año, mientras el de los hogares suma un total de 651.168 millones y avanza a tasas superiores al 24%.