Los falsos mitos para encontrar y retener a la pareja
Si está atravesando una crisis de pareja, las fiestas navideñas no suelen ser el mejor momento para arreglar las cosas. Las relaciones sentimentales, si son vulnerables, se hacen especialmente difíciles en unas fechas en las que la presión del entorno familiar y los machacones mensajes de felicidad pueden agravar los problemas.
En su último libro Juntos pero no atados (publicado por la Editorial Amat), los escritores y psicólogos, Mercè Conangla y Jaume Soler, autores expertos en inteligencia emocional y conocidos en el ámbito del autoconocimiento y la psicología personal, identifican algunos mitos o creencias falsas que dificultan que las relaciones afectivas sean armoniosas. Aunque muchas parejas los sufren durante los doce meses del año, resultan más evidentes en estas fechas.
Entre ellos destaca el mito de la media naranja o el alma gemela. La creencia de que hay otra persona que completa nuestro ser genera una angustia intensa debido a la necesidad urgente de encontrarla y como decía Ortega y Gasset: 'Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella'. Los autores explican que no existe la media naranja. Que 'las personas somos seres enteros y no hay, por tanto, nadie que nos completa, sino alguien que nos puede acompañar y nos complementa'. No existe, así, 'una persona que nos esté destinada y es posible amar a más de una'. Esto rompe también con el mito de la exclusividad, que en ciertos momentos puede llegar a entenderse 'como un derecho de propiedad', según los psicólogos.
Conangla y Soler se refieren también al mito de 'llenaré tu mundo'. Nadie puede llenar las carencias de otro ni suplir su vacío por falta de desarrollo personal. Pero hay quienes piden a su pareja que se convierta en aquello que da sentido a su vida porque no tiene otra cosa. No se puede esperar todo del otro, es mejor pedirse a uno mismo.
Los autores del libro critican también la creencia de muchos individuos de que pueden cambiar a su pareja. Es el mito de 'yo lo cambiaré': nadie tiene el poder de transformar al otro. La Navidad, un momento de reencuentro con las personas y lugares pasados, puede poner de manifiesto el fracaso en el intento de transformar la pareja. 'Para llegar a ser una pareja amorosa y creativa debemos partir de dos personas autónomas, con un deber individual de crecer'.
La teoría de la convivencia ecológica
Juntos pero no atados es el tercero de una serie de libros -La ecología emocional y Aplícate el cuento- en los que estos dos psicólogos, que hablan desde la experiencia personal de llevar dieciocho años juntos, analizan las relaciones familiares y desarrollan su teoría sobre la pareja emocionalmente ecológica. 'Tenemos el deber de hacer limpieza de las relaciones de pareja que son ficticias, insanas y que obstaculizan nuestro crecimiento como seres humanos. Somos responsables de la relación de pareja. El amor eterno sólo existe si se trabaja para conseguirlo. Si el amor se convierte en dependencia, sufrimiento y reducción de la autoestima, conviene finalizar la relación'. Claro que, aunque las emociones no se eligen, sí 'podemos aprender y desarrollar conductas y modelos para mantener una relación de pareja equilibrada que prolongue el sentimiento'.