La caída del consumo en EE UU amenaza a las Bolsas en 2006
El precio del crudo y las subidas de tipos limitan la capacidad de gasto
Si le preocupan sus inversiones en Bolsa de cara al próximo ejercicio, alégrese si Wal-Mart vende mucho estas navidades. Después de un 2005 exitoso, la buena evolución de su cartera dependerá más de la salud del consumo en EE UU que de los tipos o los resultados empresariales.
Y los riesgos aumentan. El encarecimiento del petróleo y las subidas de tipos de interés han mermado el bolsillo de los estadounidenses, obligados a buscar gangas. Las ventas el fin de semana de Acción de Gracias subieron un 22% en las tiendas de descuento, pero sólo el 0,4% en los centros comerciales.
El consumo en EE UU ha permitido al país salir de la última crisis y de su fortaleza depende el 20% del crecimiento económico mundial, las exportaciones europeas, un euro barato, además de la continuidad de la locomotora China. Los datos del PIB aún no se han resentido -EE UU creció un 4,3% en el tercer trimestre-, aunque los expertos encuentran cada vez más amenazas y alertan sobre un impacto en las Bolsas en la segunda mitad de 2006. Un año en el que prevén alzas moderadas.
Entonces, ¿por qué preocuparse? Porque la presión para el consumidor crece. Los tipos han pasado del 1% en junio de 2004 al 4% y todo hacer prever que la Reserva Federal los subirá otro cuarto de punto mañana. El West Texas, entretanto, ha repuntado a 59,9 dólares por barril, un 40% en 12 meses, en un país muy dependiente del coche y poco acostumbrado a la gasolina cara.
'Hasta ahora el consumo ha estado muy ligado a la caída de los tipos de interés y a la subida del precio de la vivienda. Las familias han llegado a un tope de endeudamiento y hay un riesgo a que el consumo se desacelere más de lo que está pensando el mercado', comenta Nicolás López, de M&G Valores.
Morgan Stanley encuentra precisamente en el sector inmobiliario una seria amenaza. Teme una caída de la refinanciación hipotecaria que reduzca la sensación de riqueza de las familias y desate una mayor disposición al ahorro. 'La refinanciación hipotecaria como porcentaje de la renta disponible está en el 7% en la actualidad. Esperamos que esta fuente de ingresos caiga por tres razones. Los tipos hipotecarios han subido; hay una oleada de hipotecas para refinanciar en 2007 y los precios de la vivienda probablemente se desacelerarán. La desaparición de estos ingresos puede perjudicar el consumo como ocurrió en el Reino Unido en 2005', comenta el banco.
Schroders va en la misma línea. 'La tasa de ahorro de las familias ha entrado en terreno negativo y no creo que sea sostenible. Tiene que haber un ajuste. La economía se desacelerará en 2006. El crecimiento del consumo caerá del 3,5% a algo menos del 3%', comenta Keith Wade, economista jefe de Schroders, una percepción que domina en el mercado. Desaceleración, pero en un entorno aún robusto.
Las dudas se generan más para el medio plazo. 'Una subida de tipos no surten efecto hasta después de siete u ocho meses. El riesgo para el consumo empieza cuando los tipos de interés se sitúen entre el 4% y el 5%. De momento la Bolsa no lo debería reflejar si las empresas siguen teniendo un crecimiento de beneficios. El efecto se verá de cara a finales de 2006 y 2007', comenta Jaime Hoyos, de Banco Urquijo.
Siempre que los riesgos no se aceleren. Credit Suisse First Boston encuentra dos amenazas fundamentales para el consumo: una espiral alcista en los precios energéticos y el impacto negativo en el ahorro de un repunte de los tipos a largo.
Este banco estima que las familias gastan alrededor del 6% de la renta disponible en bienes y servicios energéticos (gasolina, gasóleo electricidad y gas natural), frente al 4,9% de finales de 2004. Según CSFB, los estadounidenses redujeron su tasa de ahorro un 0,5% en el tercer trimestre para adaptarse a esta subida de precios. 'El consumo puede desacelerarse si se percibe el repunte energético como algo permanente', señala. El 71% de la deuda de las familias es a largo plazo por lo que la subida de los tipos a largo también preocupa. CSFB calcula que si el bono llega al 4,9% la tasa de ahorro caerá entre el 0,6% y el 1,1%.
La buena noticia es que EE UU, de momento, continúa consumiendo, pero no está de más continuar alerta.
La fortaleza resultará un factor decisivo
No todo son malas noticias. La fortaleza del consumo en Estados Unidos se enfrenta a importantes riesgos aunque también hay motivos para apostar por su continuidad. La fortaleza del empleo y el crecimiento de los salarios sugieren que la esperada desaceleración del consumo no será excesivamente problemática.Credit Suisse First Boston considera que los salarios crecerán entre el 3% y el 3,5% en 2006 gracias a la creación de unos 200.000 empleos mensuales.Este banco también quita importancia al boom inmobiliario. 'Sólo el 4% del 11% del aumento de la riqueza de las familias se debe al sector inmobiliario y la burbuja está mucho menos extendida que en el Reino Unido'. Añade, asimismo, que sólo el 17% de los empleos creados desde 2004 provienen de este sector.