Los nuevos dueños de Panrico ponen en venta la sede de Barcelona
Panrico ha puesto en marcha un plan de desinversión de activos no estratégicos que incluye la venta de su sede central de Barcelona, un edificio de 4.000 metros cuadrados ubicado en la zona alta de la ciudad. La medida no conllevaría despidos.
La firma de bollería fundada por la familia Costafreda y ahora en manos de la sociedad de capital riesgo Apax Partners ha puesto en marcha un plan de desinversiones en el que está incluida la venta de sus oficinas centrales en Barcelona, en las que trabajan un total de 120 personas, según fuentes cercanas a Panrico.
La sede de la compañía está ubicada en la zona alta de la capital catalana, en concreto, en la calle Pere y Pons, cercana a la avenida Diagonal, donde el precio medio de venta del metro cuadrado oscila entre los 3.000 y los 3.500 euros. El inmueble ocupa cerca de 4.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas. La desinversión ya en marcha se produce poco después de que la firma de capital riesgo se hiciera a mediados de noviembre con el 100% del fabricante de Donuts y Bollycao. En agosto, Apax ya había tomado el 75% de la empresa a sus principales accionistas, la familia Costafreda y La Caixa.
La medida no conllevará despidos en su sede central y los trabajadores serán trasladados a otros centros. Las oficinas de Barcelona concentran los departamentos de administración, finanzas y recursos humanos, entre otros. Una de las opciones que Panrico baraja es recolocar a los empleados afectados por la venta del inmuebles en su factoría de Santa Perpétua de la Mogoda (Barcelona). Durante el pasado ejercicio, Panrico se desprendió de varios edificios, entre ellos una nave industrial ubicada en Zaragoza y diversos locales en Madrid que no eran estratégicos para el grupo. Como resultado de las ventas la compañía ingresó unos extraordinarios de 7,8 millones de euros. Estos ingresos le permitieron declarar un beneficio neto de 29 millones de euros, un 60% más. Con la llegada de Apax Partners el proceso de desinversión se está acelerando y también está en estudio la rentabilidad de la decena de fábricas de Panrico.
La venta de activos no estratégicos es una de las prácticas habituales de las firmas de capital riesgo para rentabilizar su inversión más rápidamente. Permira, una de las firmas que competía con Apax para hacerse con la firma de bollería, puso en venta los supermercados menos rentables cuando adquirió los locales de la holandesa Ahold en España.
La toma del 100% de Panrico por parte de Apax también ha supuesto cambios en su equipo directivo, con la salida de su director comercial, José Luis Lomas.
Con la mirada puesta en el parqué
La salida a Bolsa continúa siendo la asignatura pendiente de Panrico, aunque con la entrada de Apax parece que la firma de bollería va a superarla definitivamente.El presidente no ejecutivo de Panrico, Albert Costafreda, reveló una vez completada la venta de la empresa a Apax, que el cometido de los nuevos accionistas es dar a la compañía un nuevo impulso y prepararla para una salida a Bolsa. Los pasos más firmes de la compañía hacia el parqué se produjeron a raíz de la entrada en 2001 de La Caixa y el Banco Sabadell.La caja de ahorros tomó un 30% de la compañía, mientras que el Banco Sabadell se hizo con el 5% del fabricante de Donuts. Para asegurar el camino de la empresa hacia el mercado de capitales, Panrico deberá mejorar su rentabilidad e incrementar ventas. El objetivo es situar la facturación de la empresa en los 1.000 millones de euros e incrementar el Ebitda por encima del 15%, según fuentes cercanas a la empresa.Asimismo, también estudian el lanzamiento de nuevos productos. Panrico alcanzó unas ventas de 680,6 millones en 2004, un 7,4% más.