Internacionalización

Microelectrónica Española, el éxito del trabajo en equipo

El grupo israelí M-Systems, dedicado al desarrollo de tarjetas de memoria flash, adquiere la compañía por 40 millones de dólarescategoría

Es el ejemplo perfecto de pyme competitiva, y de éxito. Con sólo 15 años de existencia, la compañía Microelectrónica Española ha conseguido situarse entre los tres primeros líderes tecnológicos del mundo y de España en la fabricación de tarjetas inteligentes, lo que le ha valido, este año, el premio Príncipe Felipe a la Competitividad Empresarial Pyme, otorgado por el Ministerio de Industria Turismo y Comercio.

Aunque actualmente la entidad está sumergida en un periodo de transición tras ser adquirida por el grupo, dedicado al desarrollo de la tecnología de tarjetas Flash, M-Systems, por 40 millones de dólares, su estrategia seguirá siendo la misma, pero complementada con esta nueva actividad, según asegura su fundador Javier Pérez Aznar.

El secreto del éxito de Microelectrónica Española estriba principalmente en la visión de futuro de su fundador, que con una percepción romántica de la tecnología, arriesgó todo su patrimonio personal, 150 millones de las antiguas pesetas, en este proyecto. Pérez Aznar lo tenía claro: 'Lo difícil en un proyecto de nueva tecnología es saber encontrar el mercado, el producto y crear una dinámica de aceptación en la sociedad'. Microelectrónica Española supo hacerse un hueco en este negocio.

Procedente de diversos puestos de dirección en empresas de las características de IBM y Unisys, Pérez Aznar detectó en los años noventa que una simple tarjeta de plástico con un chip incorporado podría ser el PC del futuro. Su primeros pasos, entre 1990 y 1995, fueron cruciales. En este periodo, esta pyme, que arrancó con una plantilla de seis personas, inició una serie de proyectos, 'pequeños', a juicio de Aznar, pero suficientes para crear la dinámica de aceptación de las tarjetas inteligentes. Entre los más significativos destaca el control de acceso de la Expo de Sevilla, donde medio millón de personas entró con una tarjeta con reconocimiento biométrico de la huella dactilar; o el sistema de control del Ministerio de Hacienda, de 1994.

Pero fue la culminación de la telefonía móvil con tarjeta lo que provocó su fuerte despegue. No en vano, Microelectrónica es la empresa con la que arrancó el proyecto de Movistar, Vodafone y Amena, de las que es el principal proveedor de tarjetas SIM con el sistema operativo M.Mar.

La estrategia de esta pyme se ha apoyado en diversos instrumentos que no le han fallado. Este el caso de la fuerte apuesta por la formación. 'No existe límite de presupuesto para este capítulo', señala Aznar. Tanto los becarios como la plantilla reciben formación continuada en el extranjero: de lenguajes de programación, de sistemas de redes, de seguridad, así como de inglés. Todos, financiados por la entidad. En el caso de los becarios, la entidad selecciona cada año entre 10 y 15 personas a las que forma, para más tarde contratar a los más preparados. Asimismo, también ha sido muy determinante su apuesta por la inversión en investigación, que supone anualmente un 30% de sus ingresos.

El trabajo en equipo ha sido otro eje crucial de la estrategia de esta empresa, que en 2004 vendió más de 10 millones de tarjetas inteligentes. Tanto es así, que en esta compañía no existe la figura del director de personal. Son los propios ingenieros los que seleccionan a los que van a ser sus compañeros en los proyectos de investigación, que están integrados por un mínimo de cinco personas.

Las canteras de la que se nutre son las ingenierías de Industriales, Informática y Telecomunicaciones de la Universidad española; así como los módulos profesionales, institución en la que confía plenamente. Su política de personal además no distingue entre hombres y mujeres. De hecho, del total de su plantilla, que oscila entre las 150 y las 180 personas, el 50% son mujeres.

Por su parte, la conquista de los mercados exteriores ha tenido como eje lo que Pérez Aznar denomina una sólida ingeniería comercial. 'Lo más difícil es saber vender, y esto se consigue no sólo teniendo una buena ingeniería tecnológica sino también comercial', señala Aznar. Microelectrónica, desde su sede en Madrid, presta servicios en cualquier parte del mundo en horas, en lugar de tener oficinas en el exterior.

Son los propios investigadores los que visitan al cliente para desarrollar las soluciones concretas, en lugar de los comerciales y 'esto motiva a los trabajadores haciéndoles más eficientes', sentencia Aznar y de hecho la entidad está presente en 30 países del mundo.

No existe director de personal. Los ingenieros eligen a sus compañeros de proyecto

Medirse con el adversario

Los constantes avances tecnológicos en el sector de las tarjetas inteligentes, así como la utilización de tecnología propia, son alguno de los logros que ha llevado al jurado a otorgarle el premio Príncipe Felipe a la Competitividad Empresarial Pyme este año.

Ha contribuido también sobremanera su fuerte implantación en los mercados internacionales, donde exporta a más de 30 países el 60% de su facturación, así como su avanzada política de personal.

Las líneas maestras de este capítulo han sido la total paridad en la contratación de hombres y mujeres, y la participación del personal en los proyectos de innovación.

El jurado también ha valorado positivamente 'la modernización de su estrategia empresarial en los últimos cinco años, y su efecto movilizador e impacto socioeconómico en la vida de los ciudadanos'.

Uno de los retos que actualmente tiene pendientes Microelectrónica Española, según ha valorado su fundador Pérez Aznar, es la conquista de otros mercados internacionales con mucho potencial, como son los países del Este europeo, China, Estados Unidos, Corea o Japón.

La entidad, que puede ser la primera empresa española que fabrique una tarjeta con la que se puede utilizar la firma electrónica, está a punto de poner en marcha una nueva sociedad para entrar en los sectores de los contenidos y servicios del la tecnología de banda ancha.