Telefonía móvil

Ericsson desplaza a Nortel en la red UMTS de Vodafone

Vodafone da un cambio estratégico en su política de UMTS. Un año después de firmar un contrato exclusivo para el suministro de su infraestructura de tercera generación con Nortel, ha decidido sustituir los equipos de inteligencia de red del fabricante canadiense. En su lugar ha adoptado la tecnología de Ericsson.

El fabricante sueco Ericsson ha dado un golpe de mano definitivo en Vodafone España. A partir del próximo mes de marzo instalará una potente infraestructura de equipos inteligentes (denominada core) que permitirá integrar y potenciar las capacidades de las redes telefonía móvil de GSM, GPRS y de UMTS que gestiona la compañía, cuyo consejero delegado es Francisco Román.

Se trata de un proyecto de despliegue llave en mano cuya implementación durará seis meses.

El acuerdo supone un desembolso inicial de 15 millones y en principio no afecta al despliegue de las estaciones base de radio. No obstante, algunos fabricantes han recibido indicaciones que les permiten suponer que Vodafone España también podría estar estudiando dar un giro a su estrategia en la red de estaciones de base.

El contrato que ha firmado Vodafone España con Ericsson supone un importante revés para Nortel. El fabricante canadiense había suscrito hace poco más de un año un acuerdo de exclusividad con la operadora hasta 2007. El pacto le convertía en el suministrador único de su red de tercera generación UMTS en España; tanto para la red inteligente como para la infraestructura de estaciones base y antenas de radio. Preveía el despliegue de una red de 5.000 estaciones con su correspondiente inteligencia de red. Entonces se publicó que la inversión total podría ascender a 1.000 millones.

El gran perjudicado entonces fue el ganador de ahora. Ericsson ya había realizado el despliegue, como suministrador principal, de las redes de segunda generación GSM y GPRS, para Vodafone España. Además el fabricante sueco es proveedor oficial de equipos de red a nivel global de la multinacional británica.

En el verano de 2004, tras la firma del acuerdo de exclusividad entre Vodafone España y Nortel, se justificó la marginación de Ericsson por la calidad tecnológica de los equipos de inteligencia de red del fabricante canadiense.

La red española de Vodafone se convirtió entonces en un campo de pruebas de los equipos de Nortel, que finalmente no parecen haber convencido a la operadora.

Ninguna de las partes ha querido hacer comentarios sobre el repentino cambio de política de la filial española de Vodafone.

Ericsson, no obstante, ha venido trabajando durante estos últimos años en una estrategia para integrar las diferentes redes de cada operador en una nueva infraestructura capaz de gestionar todas las señales de voz, datos y multimedia, de forma indistinta, aunque sean emitidas o recibidas por terminales fijos o móviles. Y esa ventaja parece haber sido determinante en la decisión de Vodafone.

Contrato récord del fabricante en Gran Bretaña

Ericsson también triunfa en el Reino Unido al conseguir la adjudicación de uno de los mayores pedidos de suministro y gestión de redes que jamás se hayan realizado en telecos. El fabricante sueco y Hutchison firmaron ayer un contrato por el que la firma sueca se hará cargo en exclusiva durante siete años de la gestión de su red de tercera generación (3G) y de la infraestructura de tecnologías de la información del operador celular británico 3, propiedad del grupo de telecomunicaciones de Taiwán.

El operador 3 seguirá siendo el propietario de esta red y de los activos relacionados con las tecnologías de la información, y también será responsable de la dirección estratégica de estos recursos.

Ericsson queda encargado de la gestión, operatividad y evolución de la red de comunicación y la infraestructura de tecnologías de información en Reino Unido. Se encargará del suministro de equipos, tecnología adicional y los servicios relacionados con el mantenimiento de estos activos.

El acuerdo prevé que Ericsson garantice la prestación de unos servicios de alta calidad y facilite al operador británico un mayor control sobre sus costes. La firma sueca también será responsable de la extensión de la cobertura de la red, el mantenimiento de las 6.300 estaciones de radio y la gestión de la red principal y el centro de operaciones.