Economía latinoamericana

Las citas con las urnas frenan el proceso de reformas en Latinoamérica

Chile, Bolivia y Haití irán a las urnas antes de que finalice el año, y Honduras acaba de celebrarlas. México, Brasil, Costa Rica, Perú, Colombia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela lo harán en 2006. Con un panorama así, se avecinan periodos en los que los poderes legislativo y ejecutivo funcionan al ralentí, ya que los políticos se centran en las campañas y evitan las reformas, sobre todo económicas.

Ese es al menos el temor del Banco Mundial, que en su informe Perspectivas de la economía global advierte de que 'el riesgo real del ciclo político es que serán pocas las reformas estructurales sustanciosas que se iniciarán o concluirán en estos países hasta que las elecciones terminen'.

En 2004 América Latina registró el mayor crecimiento en 24 años, un 6,3%, impulsado por un contexto externo favorable, amplia demanda de sus exportaciones, un alza de los precios de las materias primas y alta liquidez mundial. México, Chile y Brasil aumentaron su crecimiento, mientras que Argentina, Venezuela y Uruguay fortalecieron su recuperación tras sufrir duras crisis. Las previsiones para este año y el próximo siguen siendo positivas, aunque más moderadas, con un crecimiento del 4,3% en 2005 y del 3,8% en 2006, según el Banco Mundial.

Pero pese a que la región ha estabilizado sus datos macroeconómicos, reduciendo la relación deuda/PIB, ajustando las cuentas públicas y controlando la inflación, aún requiere reformas para asegurarse un crecimiento sostenible. 'Hay consenso en que se precisan reformas en el mercado de trabajo, en el sistema tributario, en el sistema judicial y en la burocracia', afirma Alexandre Lintz, economista jefe de BNP Paribas en Brasil. En su opinión, 'las elecciones van a parar esas reformas. Es algo que siempre pasa en la segunda parte de los mandatos'.

La mayor economía latinoamericana es un ejemplo de ello. Una de las reformas más esperadas en Brasil era la ley sobre alianzas público-privadas. La norma ya ha sido aprobada pero no ha tenido efectos porque no se han creado las agencias reguladoras y los inversores carecen de garantías. 'Brasil está aplazando decisiones importantes en proyectos que determinarían una gran inversión en infraestructura', critica Sandra Utsumi, economista jefe del BES Investimentos.

Chile, por su parte, está a la espera de mejorar su sistema de la Seguridad Social, que pese a haber sido puesto como modelo en muchos países, está amenazado por el envejecimiento de la población, lo que, a su vez, 'dificulta el voto para candidatos que tengan propuestas agresivas', explica Utsumi.

En México, las reformas del sector energético, el mercado laboral y el sistema tributario también serán tareas del Gobierno que tome posesión en diciembre del próximo año.

Pero además del freno a las reformas, las campañas electorales traen consigo otro riesgo: el aumento del gasto público en aras de conseguir más apoyo entre la población. De momento, la región continúa adoleciendo de sus males endémicos. Una cuarta parte de sus 534 millones de habitantes vive bajo la línea de la pobreza y de ellos 50 millones, bajo la pobreza extrema, con menos de un dólar al día. Otro rasgo de América Latina es la desigualdad, sólo superada en todo el mundo por el África subsahariana.

Lula: el rumbo no cambiará por las elecciones

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se esfuerza en negar que los comicios hagan modificar su política de austeridad fiscal. 'En ningún momento las elecciones me harán cambiar la trayectoria que marcamos para el país', ha dicho. Sin embargo, Lula ha dado orden a sus ministros para que gasten lo presupuestado, ya que el ahorro ha disparado el superávit fiscal hasta el 6% del producto interior bruto.

Pero si el periodo preelectoral se caracteriza por la pasividad en la acción reformadora de los Gobiernos, los nuevos gobiernos que surgen tras las elecciones llegan con agendas llenas de propuestas. 'El ciclo electoral que se aproxima en muchos países de la región constituye una oportunidad valiosa para profundizar y afianzar los mandatos populares', afirma el Fondo Monetario Internacional en su informe sobre América Latina.

En la mayoría de los países habrá que esperar a 2007 para ver los cambios. De momento, la región continúa adoleciendo de sus males endémicos.