Fondos

Llegan los fondos cotizados

Los fondos cotizados o ETF (exchange traded funds en su terminología anglosajona), son un producto financiero que permite la inversión en un índice bursátil, a un coste muy reducido y con una liquidez intradiaria.

La principal diferencia con respecto a los fondos índice (fondos que buscan replicar el comportamiento de un índice), ya existentes en el mercado español, es precisamente la liquidez. Las acciones de los fondos cotizados pueden ser compradas y vendidas durante el transcurso del día en cualquier momento, con un diferencial mínimo con respecto al precio subyacente del índice, en contraposición al fondo índice, donde hay que esperar al cálculo del valor liquidativo al final de cada día.

La realidad es que los fondos índice no han tenido todo el éxito que quizás se esperaba a la hora de atraer el patrimonio de los partícipes. En el caso de los fondos pertenecientes a la categoría de renta variable nacional, nos encontramos que los fondos que replican el Ibex, apenas superan los 1.300 millones de euros en activos, lo que representa menos del 14% del total del patrimonio bajo gestión en el momento actual.

Ello, a pesar de que estos fondos disfrutan de comisiones medias de gestión inferiores a los que practican la gestión activa y han sido capaces de proporcionar con fidelidad el retorno obtenido por el Ibex. La seguridad de obtener con un fondo la misma rentabilidad de su índice de referencia no es poca, ya que son bastantes los fondos que fracasan a la hora de superar o igualarla.

Sin embargo, como se puede apreciar en el gráfico central, no ha sido este el caso para la renta variable española en los últimos tiempos, gracias al extraordinario comportamiento que han registrado los valores de pequeña y mediana capitalización. Índices como el Ibex Complementario y el BCN Mid 50, integrados por acciones de pequeñas y medianas compañías nacionales, han sido capaces de rivalizar en rentabilidades con los índices de Bolsa emergente más arriesgados en los últimos ejercicios.

A pesar de que una mayoría de fondos de Bolsa nacional en España, concentran sus inversiones en los grandes valores pertenecientes al Ibex, no son pocos los que dedican una parte minoritaria, pero suficientemente significativa, a otros valores del mercado continuo español. Esto, unido a la existencia de unos pocos fondos especializados en acciones españolas de pequeña capitalización, ha sido suficiente para que los retornos medios de estos fondos superen al Ibex. No obstante, esta tendencia podría cambiar en el corto o medio plazo, con lo que la situación arriba descrita, cambiaría las tornas.

Si tuviéramos que tomar como referencia la evolución que los fondos cotizados han seguido en otros mercados europeos, en concreto en los que se lanzaron de manera relativamente reciente, entonces podemos pronosticar un éxito importante pare este tipo de activo.

Este éxito ha estado fundamentando en que, además de ser un producto interesante para el público en general, por las ventajas ya descritas, el inversor profesional lo ha identificado como un producto de bajo coste, adecuado para ajustar la exposición a un mercado o segmento, de una forma eficiente. Por ello también, como destaca el último informe de Lipper Paneuropeo de ETF, es normal que la negociación aumente más en aquellos fondos cotizados en los que las expectativas son más positivas para su índice subyacente.

Concretamente, el mes de septiembre destacó por los aumentos relativos del volumen de negociación en aquellos fondos cotizados que invierten en índices japoneses.

El análisis de los diferenciales, entre el precio del ETF y del índice subyacente, pone de manifiesto como pueden llegar a alcanzar cierta relevancia, en aquellos fondos cotizados con menor liquidez.

El análisis del mercado italiano realizado en el último informe de Lipper, señala el caso de un ETF, donde el diferencial entre el precio intradía de oferta y el de demanda, llegó a superar los ocho puntos básicos. Ello abre también una nueva posibilidad en este tipo de activo, que es explotar las ineficiencias existente mediante el arbitraje entre el ETF y las acciones subyacentes.