Pymes

Exact Software se alía con socios locales para abrir tres nuevas sedes

Exact Software es un proveedor de aplicaciones especializado en la pyme que está viendo como Microsoft, SAP y Oracle irrumpen en su mercado. Pero lejos de amilanarse, esta compañía fundada en Holanda en 1984, que cuenta con más de 4.000 clientes en España, se ha propuesto hacerles frente a través de fomentar su presencia directa.

Exact Software anunció el año pasado un plan de expansión para doblar su tamaño en 2006 en España, que supone una inversión de unos seis millones de euros. Y ya está cerca de lograr su objetivo gracias a la apertura de tres nuevas subsidiarias en Andalucía, Galicia y País Vasco, que se suman a las que ya tiene en Barcelona, Valencia y Madrid.

La compañía, que se hizo fuerte en nuestro país con la absorción de la española Dimoni en 2000, ha elegido un modelo de expansión a través de alianzas locales por lo que las nuevas sedes son empresas independientes en las que Exact mantiene una participación mayoritaria.

'Todos los directores representan a la parte minoritaria que siempre son actores locales, que se comprometen realmente con el proyecto', explica Pedro Mardomingo, quien asegura que éste es un modelo que ya ha tenido mucho éxito en países como México o Chile.

'Son unidades independientes con su propio equipo comercial, de consultoría y soporte', señala Mardomingo. El papel principal de Exact está en estandarizar los procesos y hacer que cada una de sus subsidiarias compartan experiencias, se muevan por los mismos parámetros y presten el mismo nivel de servicio.

Las nuevas oficinas permiten a Exact cubrir el territorio peninsular al completo, al mismo tiempo que su plantilla ha pasado de 80 a 120 empleados. Exact asegura que es la empresa con mayor presencia directa en España igualándose con Microsoft.

Oportunidad

El principal riesgo para Exact, que está cogiendo cada vez más peso, es el de acabar siendo demasiado atractiva y acabar fagocitada por algún rival de mayor tamaño. En 2004, la compañía facturó 212 millones de euros y un beneficio de 33,4 millones, lo que le supuso crecer un 17% respecto su anterior ejercicio. Para 2005, no quieren avanzar ninguna cifra pero Mardomingo asegura que está en la línea marcada por su plan de expansión.

'En el futuro nos vemos como una empresa independiente capaz de competir con cualquiera', afirma tajante el director de la filial española, quien cree que su tecnología es lo suficientemente innovadora para permanecer por sí misma en el mercado.