Automoción

La patronal del motor advierte que hay que 'trabajar más y cobrar menos'

La industria de la automoción en España está 'enferma' y necesita una rápida actuación. Así lo expuso ayer Juan Antonio Fernández de Sevilla, el presidente de Anfac, la patronal de los fabricantes, en una comparecencia ante la Comisión de Industria, Turismo y Comercio del Congreso de los Diputados. Entre las múltiples 'pócimas' previstas está la de 'trabajar más y cobrar menos, al menos temporalmente'.

Fernández de Sevilla subrayó que además de resolver problemas de costes o de flexibilidad, hay que abordar temas de logística, de normativa mercantil y laboral, de fiscalidad, de flexibilidad laboral e industrial o de costes energéticos.

De no hacerlo, las consecuencias podrían ser funestas. 'La disminución paulatina de la producción tendrá un efecto de arrastre de graves consecuencias para la industria en general', vaticinó al término de su comparecencia. Este año, la producción total de vehículos está descendiendo y las previsiones indican una fabricación de más de 300.000 vehículos menos para 2005. Esta circunstancia puede acabar afectando al empleo y tener importantes repercusiones en la balanza comercial del país.

'Está en juego la industria del automóvil, que supone el 6% del PIB, el 25% de las exportaciones, 75.000 empleos directos y 350.000 indirectos', sentenció. 'La pregunta del millón es si España puede prescindir de esta industria, porque no conozco ningún sector que esté esperando para llamar y decir: cuando se vayan éstos, vendremos nosotros'.

Según el máximo ejecutivo de Renault en España, 'la industria española competía antes con países como Alemania o Francia'. Sin embargo, 'ahora competimos con países de la Europa ampliada, y es una situación totalmente distinta'. A juicio del directivo, durante una década la industria automovilística española será menos competitiva que la de estos países. 'Debemos salvar los próximos diez años', aseguró. 'Nos queda una larga travesía en el desierto que recorrer'.

A su juicio, transcurridos esos diez años, las ventajas competitivas de los países del Este desaparecerán. Sin embargo, hasta entonces las administraciones, las empresa y los sindicatos 'deben hacer sus deberes, y muchos son comunes'. 'Todos los actores nos ponemos de acuerdo en el diagnóstico, pero no en la medicina que cura la enfermedad', agregó.

Así, Fernández de Sevilla estima que 'no hay que poner el acento en sólo en los costes salariales', ya que esto supondría 'un error brutal'. No obstante, matizó que éstos 'forman parte del problema', en relación con las propuestas de reducción salarial formuladas en algunas factorías. 'Hay un conjunto de cosas sobre las que hay que trabajar'.

Puntos fuertes

El presidente de Anfac destacó entre los puntos fuertes de la industria española la 'elevada productividad de las fábricas', un sector 'fuerte de partes y componentes', la 'preparación de la mano de obra', una 'gran formación tecnológica', la 'paz social, una economía sólida y estable y un mercado importante en la UE'.

Pero también quiso dejar constancia de que los países del Este recientemente incorporados a la UE, pronto igualarán algunos de esos puntos, además de que ya tienen algunas ventajas competitivas con respecto a España como es el 'coste de la mano de obra, una mayor flexibilidad laboral y costes logísticos menos elevados'.

'La paulatina caída de la producción tendrá un efecto arrastre para la industria en general'

El 'colmo', un alza de tasas

El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Juan Antonio Fernández de Sevilla, aseguró ayer que 'sería el colmo que se incrementasen los impuestos de matriculación' para los todoterrenos.

El diario El País informó ayer de que los Ministerios de Hacienda, Industria y Medio Ambiente estudian subir el impuesto de matriculación para los todoterrenos entre un 12% y un 17%, y que esta alza se aplicaría también a los turismos de más de 2.500 centímetros cúbicos.

'No es bueno para nadie y es discriminatorio porque la imposición ha de ser igual para todos. Ya tenemos bastantes impuestos para que encima nos sumen más y que se utilicen para resolver otros problemas, como el céntimo sanitario', enfatizó.

'Si no puede ser otra cosa, que nos dejen como estamos, pero ya es el colmo que en un país productor de coches se grave su adquisición'.