Cataluña

El PSC rechaza la remodelación de Gobierno que prepara Maragall

La comisión ejecutiva del PSC emitió ayer una resolución en la que mostró su oposición a cambios en el Gobierno catalán. ICV y ERC, los otros dos socios del tripartito, también han dejado solo al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall.

La crisis abierta este fin de semana en el Gobierno catalán se agravó ayer, con un nuevo giro en la tensión que mantiene el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, con el PSC y los otros dos socios del tripartito. La evidencia más clara del difícil momento que atraviesan las relaciones de Maragall con su propio partido se pusieron de manifiesto con la resolución que emitió ayer la comisión ejecutiva del PSC, contraria a cambios en el Gobierno catalán.

El portavoz del PSC, Miquel Iceta, dejó claro que el partido 'no considera ni necesaria ni oportuna' la remodelación prevista. Fuentes cercanas al presidente catalán señalaron que éste baraja la posibilidad de introducir cambios en tres departamentos controlados por el PSC: Agricultura (Antoni Siurana), Cultura (Caterina Mieres) y Trabajo e Industria (Josep María Rañé). También entrarían en la remodelación el consejero de Universidades, Carles Solà (ERC) y el de Medio Ambiente, Salvador Milà (ICV-EUiA), que ha protagonizado varios desencuentros con grupos empresariales y se ha opuesto a la línea de alta tensión eléctrica que debe comunicar España y Francia.

Precisamente ayer, tanto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como el primer ministro francés, Dominique de Villepin, señalaron la necesidad de construir esta infraestructura energética, al finalizar la cumbre hispanofrancesa de cooperación transfronteriza celebrada en Barcelona.

Los cambios que defiende Maragall permitirían reducir el número de departamentos, eliminando el de Trabajo e Industria, en manos del PSC, que pasaría en parte a la consejería de Comercio, Consumo y Turismo, cuyo titular es Josep Huguet, de ERC.

Deslealtad política

El PSC y ERC se quejaron de no haber sido informados por Maragall de sus planes. Con todo, Iniciativa per Cataluña sería la fuerza que resultaría más perjudicada, al perder la influencia de Salvador Milà. En este sentido, el consejero de Relaciones Institucionales y presidente de ICV, Joan Saura, calificó ayer de 'deslealtad política' la remodelación pretendida por Maragall, a quien pidió que convoque urgentemente del tripartito para reconducir la situación creada. Saura destacó la escasa oportunidad de los cambios, en plena negociación política del Estatut en Madrid y a escasas horas del inicio del debate de política general previsto para hoy en el Parlamento autonómico.

Maragall podría anunciar los relevos en la reunión que el Gobierno catalán celebra cada martes. El presidente de la Generalitat avivó ayer la tensión con el PSC, asegurando que 'sólo es potestad del presidente' proponer los cambios en el Ejecutivo.

Finalmente, el líder de la oposición, Artur Mas, no descartó la presentación de una moción de censura, aunque indicó que la posibilidad más 'digna' para Maragall sería la presentación de una moción de confianza, puesto que el 'presidente no tiene la confianza de los socios del tripartito'.

El PP recurrirá en amparo al Constitucional

La Mesa del Congreso admitirá hoy a trámite la reforma del Estatuto catalán y el PP ya ha anunciado que no sólo se opondrá a esta decisión (en el órgano de gobierno del Congreso está en minoría), sino que la recurrirá en amparo al Tribunal Constitucional. El argumento principal del recurso es que no se trata de una reforma estatutaria, sino de un cambio en toda regla de la Constitución que no puede hacerse por la puerta falsa.

Al PSOE no le asusta este recurso, que ya daba por descontado, sino la ofensiva que se propone desplegar el PP aprovechando todos y cada uno de los peldaños del recorrido parlamentario que le resta al Estatuto. Algunos sectores del PP han planteado, incluso, la conveniencia de no participar en el debate de enmiendas en la Comisión Constitucional, una posibilidad que Mariano Rajoy parece haber descartado.

La ejecutiva socialista debatirá el lunes la estrategia a seguir en el primer debate parlamentario del Estatuto, que será el de su toma en consideración, previsto para el 2 de noviembre.