Denuncia

Rabat abandona a su suerte en el desierto a cientos de inmigrantes

La denuncia proviene de la organización Médicos sin Fronteras: al menos 800 subsaharianos que intentaron sin éxito pasar a España por Ceuta y Melilla han sido abandonados a su suerte en el desierto por las autoridades de Rabat.

La deportación de estos inmigrantes a una zona desértica sin ninguna asistencia, ni agua ni comida, les ha colocado en una situación límite. Entre los subsaharianos hay embarazadas, niños, enfermos y heridos de diversa consideración, tres de ellos graves, explicó a Efe Carlos Ugarte, miembro de Médicos sin Fronteras.

El lugar donde esta ONG descubrió a los inmigrantes se encuentra situada al este de Marruecos, entre las pequeñas poblaciones de Figuig y Bouarfa, exactamente a quince kilómetros del pueblo de Ain-Chouadie y próximo a la frontera con Argelia. Los inmigrantes fueron capturados en los bosques cercanos a la frontera con Melilla.

'Marruecos está deportando a estos inmigrantes a lugares donde sus vidas corren serio peligro, si el Gobierno español va a aplicar las devoluciones de los subsaharianos debe tener en consideración que van a recibir ese trato', denunció Ugarte.

Según han informado los propios inmigrantes a los miembros de Médicos sin Fronteras, 'la policía marroquí les conduce en autobuses y camiones hasta esta zona, tras ser expulsados por la Guardia Civil desde Ceuta y Melilla'. De acuerdo con MSF 'la devolución de inmigrantes, tal y como han pactado España y Marruecos, a un país que no tiene una mínima capacidad de acogida que garantice los derechos básicos de las personas vulnera el artículo 3 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes'.

Según este artículo de la Convención, firmada por ambos países, ningún Estado parte procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro Estado en el que se produzcan violaciones manifiestas, patentes o masivas de los derechos humanos'.

El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, viajará el lunes a Marruecos para negociar un nuevo convenio y combatir con mayor eficacia el fenómeno de la inmigración ilegal.

Esta nueva cooperación se centrará en tres áreas. En primer lugar, contemplará nuevas medidas de cooperación y protocolos conjuntos de actuación en la frontera que mejorarán la eficacia y la seguridad para impedir los asaltos de los inmigrantes.

Misión técnica en Ceuta

Por otra parte, Madrid y Rabat abordarán nuevas medidas para la investigación conjunta de las mafias que trafican con seres humanos en Marruecos. En último lugar, ambos Gobiernos diseñarán más medidas de cooperación para incrementar el tratamiento humanitario de los inmigrantes.

Una misión técnica de la Comisión Europea llegará este domingo a Ceuta para analizar los problemas surgidos en la frontera de España y Marruecos. El viaje ha sido ordenado por el comisario europeo de Seguridad, Libertad y Justicia, Franco Frattini, tras las últimas avalanchas de inmigrantes.