5d. Restaurante

Un juego de equilibrios

Dejar un trabajo relacionado con la tecnología informática en Silicon Valley y cambiar los microchips por los peroles no es muy habitual. Sin embargo, Jordi Artal, de padre canadiense y madre catalana, decidió hace algo más de un año reconducir su profesión y hacer de su afición por la cocina su modo de vida. El Cinc Sentits (Aribau, 58. Barcelona. Tel.: 933 239 491) es un local moderno, de líneas sencillas, que acoge su particular visión de la cocina, donde cabe lo mediterráneo y ciertos toques de la culinaria internacional dentro de los parámetros más actuales.

En los fogones trabaja con él otro Jordi, Anglí, joven cocinero curtido en diversos restaurantes de Cataluña, que conoce y maneja los productos de la región. Juntos forman un tándem, que se traduce en una carta donde predominan sabores originales, texturas contrastadas, respeto a la materia prima y fondos sustanciosos. Lo mejor a la hora de comer es decantarse por el menú degustación Omakase (50 euros, sin vinos) con aperitivos, cinco platos y dos postres. Para empezar con un sugerente chupito de jarabe de arce, nata y cava (delicada fusión catalana-canadiense), micuit de foie crocante con mermelada de violetas (buen contraste) o un conseguido huevo poché de codorniz con parmesano y limón confitado. En la misma línea, la crema de espárragos con berberechos o el huevo de corral con foie y pourrusalda de butifarra (morcilla y huevo). Sin embargo la lubina salvaje con falso risotto de mariscos y polvo de beicon pierde enteros, por un pescado algo hecho, y algo similar le pasa al carré de cordero con corteza de ceps que, sin embargo acompaña de una estupenda salsa demi-glacé. Un cremoso de cabrales con miel de trufa da paso a los postres (panacotta de vainilla de Tahití o parfait de avellanas). Si se prefiere optar por un menú más ligero, el Omakase reducido (40 euros, sin vinos). Y al mediodía, menú bussines (cuatro platos, 22 euros). Bodega interesante.