5d. Guía para el inversor

La Bolsa cierra septiembre en máximos y gana el 19% en el año

Ha superado todas las expectativas. Cuando la mayoría de las casas de análisis establecían el objetivo hasta final de año en niveles cercanos a 9.800 puntos, la Bolsa española cierra septiembre en 10.813,9, el máximo del año. A falta de tres meses para que termine 2005, acumula una revalorización del 19,09%, que se eleva hasta el 31,5% si la comparación se hace en los últimos doce meses (septiembre sobre septiembre). Sólo en el mes, el Ibex 35 sube un 8,04% y se apunta el mejor balance mensual desde abril de 2003. Gana, además, en nueve meses, más de lo que subió en todo 2004, un ejercicio que también batió todas las previsiones. 'Nos hemos equivocado, eso sí, para bien', admite Jaime Albella, de BNP Paribas.

Mérito no le falta al mercado para lograr esa hazaña. 'Con todos los factores en contra y cuando casi nadie apostaba por grandes subidas, la Bolsa ha ido ganando posiciones progresivamente', explicaba Jordi Padilla, de Atlas Capital. La mayoría se sincera y admite que revalorizaciones entre un 5% y un 10% respecto a los niveles de principios de año ya se podían considerar un éxito. Con el panorama que pintaba a principios de año ya era mucho para algunos. Nada extraño si se tiene en cuenta el precio del petróleo Brent, en torno a los 63 dólares el barril, los atentados acaecidos en varias ciudades del mundo, y las persistente incertidumbre sobre la fortaleza del crecimiento económico.

El Ibex, en todo caso, no ha sido la excepción. De hecho, algunos indicadores de la zona euro han batido la marca del selectivo español y se han revalorizado en estos primeros nueve meses: un 20,38% en el caso del francés, un 21,18% el índice suizo, o un 17,53% el Dow Jones Stoxx 50, en niveles cercanos a sus máximos anuales. El Dax ha acusado el incierto resultado de las elecciones.

La renta variable europea sigue siendo el activo preferido por los analistas

Detrás de las subidas, pocos secretos. La excesiva liquidez que hay en el mercado es una de las causas principales. La ausencia de alternativas a la renta variable que, según algunos expertos, está recibiendo flujos de dinero desde la renta fija -por las bajas rentabilidades de los bonos-, el buen momento de los resultados empresariales que, en contra de las previsiones, siguen creciendo a tasas cercanas al 10%, las operaciones corporativas o la irrupción en los parques del capital riesgo son otros elementos impulsores.

También las pequeñas y medianas empresas han vivido estos meses su gran momento. Así lo atestiguan revalorizaciones del 309% de Sniace, el 230,19% de Ercros, el 220% de Tubos Reunidos un 220% o Amper o un 107,46% en el mercado continuo. En el Ibex, las constructoras e inmobiliarias han continuado liderando las ganancias con alzas de hasta el 105% en Metrovacesa o del 98% en Sacyr Vallehermoso.

Ganancias que añadir a las de años anteriores, cuando estas empresas también lideraron las clasificaciones de mejor comportamiento en Bolsa.

Pese a todo, todavía hay bancos de inversión y analistas, como Anna Maymús, de Sabadell Banca Privada, que dan recorrido a algunas de estas empresas pequeñas.

Relevo de los grandes

Este hecho sitúa a las grandes compañías en la parrilla de salida para lograr las mayores ganancias en lo que queda de año. 'Las empresas que se han quedado retrasadas en los últimos meses, que presentan buenos fundamentales y con flujos de caja predecibles, son las candidatas a lograr las mayores alzas', aventura Pedro Mirete, director de estrategia y análisis de Ahorro Corporación.

De cara a final de año, pocos son los que se atreven a fijar un nivel exacto en el que finalizará el Ibex 35. 'Podría alcanzar los 11.000 puntos, incluso los 11.500, siempre que no concurran factores de riesgo que pongan difícil la escalada de la renta variable, como un encarecimiento del petróleo o una fuerte subida de los tipos de interés', explica Jesús Muela, director de análisis de GVC. Y son muchos los que comparten estas palabras. 'Con un per número de veces que el beneficio está incluido en la cotización de 12 o 13 veces, la Bolsa sigue ofreciendo oportunidades, por lo que no se descarta un subida hasta los 11.300 puntos', explica Albella. También David Burns, director general de Schroders, confía en que el Ibex puede llegar a los 11.000 puntos y añade que a favor de un cierto rally en el último trimestre juegan las inversiones de los fondos de pensiones.

En esta línea, Alberto Morillo, analista de Consulnor cree que 'el escenario que encontraremos para final de año es ligeramente benévolo para la renta variable'. Como otros expertos cita los beneficios, la liquidez y los movimientos corporativos como los factores de impulso.

Pero más adelante no descarta un cambio en la trayectoria. 'La tendencia alcista que han registrado las Bolsas podría entrar en tela de juicio por diversas razones. Por un lado, el patrón que siguen los beneficios empresariales en los próximos trimestres tiene un sesgo ligeramente negativo. Y por otro lado, el sentimiento de mercado es algo negativo, con un sesgo a neutral', sostiene Morillo. Mientras, más a corto plazo, aunque cabría esperar correcciones del 5%, éstas irían seguidas, a juicio de Albella, de una subida ordenada con fuertes entradas de dinero.

Catalizadores no faltan. Uno de ellos es el precio que presentan los mercados europeos. Así lo subraya Javier Estrada, de Morgan Stanley: 'Uno de los atractivos de la renta variable de Europa es el mejor precio de las acciones en relación a EE UU'. Una afirmación que si bien ha sido responsable de parte de la subida es, además, uno de los impulsores cara a los próximos meses.

No obstante, el hecho de que persistan las mismas incertidumbres que a principios de año llevaron a muchos analistas a ser cautos, hace que los mismos expertos se muestren, una vez más, prudentes y aconsejen tomar posiciones, pero con cautela, especialmente en 2006. Siempre, eso sí, dentro de la zona euro, al menos si se enfrenta a ésta con la Bolsa estadounidense. 'Hay más optimismo sobre Europa, especialmente porque el dólar está fuerte en relación al euro, lo que favorece a los mercados europeos. España, por su parte, se ha comportado mejor por los movimientos corporativos, pero en linea con Europa', explica Iván Barbacid, de Barclays.

Incertidumbres que planean

En cuanto a los riesgos, más de lo mismo. El precio del petróleo, cuyo freno los expertos son incapaces de predecir, es el mayor de ellos, aunque muchos reconocen que también fue el principal desincentivo de los últimos meses y las Bolsas siguieron subiendo. Ligado al crudo estaría el aumento de los costes salariales, motivado además por el crecimiento de los beneficios y la consecuente creación de empleo.

En Banif añaden otro factor a vigilar: la renta fija. 'El aplanamiento de la pendiente de tipos tanto en la zona euro como en EE UU si bien podrá reflejar las menores expectativas de crecimiento a medio plazo, por otro lado, mantiene a la renta variable como una clara alternativa de inversión', sostienen desde esta entidad.

Con temores y reticencias pocos son los que se atreven a afirmar que el recorrido de los mercados ha llegado a su fin. De la mano de los grandes valores, de compañías infraponderadas, y de sectores favorecidos por la recuperación del dólar, las Bolsas tendrían todavía potencial alcista. 'Los sectores más favorecidos por el escenario esperado de continuidad en la recuperación del dólar frente al euro serán las compañías de materias primas, como las energéticas, el sector químico y también las tecnológicas y el consumo cíclico, como automóviles, así como las que tienen un claro componente exportador o con inversiones directas en el área dólar', aconsejan en Banif.

Para los más cautos y ante las tomas de beneficios que se esperan, los expertos del citado banco recomiendan los sectores defensivos con una beta baja (que oscilan menos que el mercado). 'Destacan las compañías farmacéuticas, eléctricas y petroleras junto a consumo. Si a este factor defensivo añadimos la capacidad de generación de valor (medido como diferencial entre el ROE, la rentabilidad sobre recursos propios y el coste de capital), los sectores más destacados serían además del energético, eléctricas, financieras y telecomunicaciones'. Ese último sector, infravalorado según algunos analistas, y el de seguros -pese a que podría verse castigado por las indemnizaciones a las zonas de los huracanes- son otras de las apuestas firmes de los bancos de inversión.

Banif también aconseja las empresas de mayor capitalización de la Bolsa española frente a los small caps, ya que la buena evolución de estas últimas 'les ha llevado a cotizar con una prima del 12% frente a los primeros'. Pero como en los mercados bursátiles es mejor matizar, añaden que hay dos factores que podrían mantener el interés por los valores pequeños. 'En primer lugar, el exceso de liquidez se hace notar más en valores con una capitalización más limitada y, en segundo lugar, no podemos descartar la posibilidad de movimientos corporativos', agregan.

Desde Tressis se destaca un factor que ha sido negativo en los mercados mundiales tan globalizados y que ahora ha cambiado de signo. 'En Japón se han producido cambios significativos en el aspecto macro que hacen ser optimistas. Además, el cambio de sentimiento de los inversores internacionales hacia el país está permitiendo un flujo de fondos que permiten pensar en el inicio de una tendencia alcista'.

Por el contrario, estos expertos no son tan positivos con el mercado estadounidense debido 'a las subidas de tipos de interés oficiales y el impacto que puedan tener en el crecimiento en los próximos meses'.

A juicio de los analistas de Tressis, los huracanes Katrina y Rita pasarán factura al crecimiento, la inflación y a los mercados. Barbacid, de Barclays, estima que afectará al consumo en ese país y, por tanto, a los resultados empresariales.

Falta de reformas

También otros expertos destacan aspectos negativos en la UE, pese a que son optimistas respecto a la evolución de la renta variable en el mercado europeo y más concretamente en el español. Aquí, por el lado negativo hay que citar 'la escasa profundidad de las reformas emprendidas por los principales países comunitarios', señalan desde Tressis. 'Todos estos factores pueden provocar un cambio de sentimiento en los inversores, por lo que es recomendable extremar la prudencia si la visión es cortoplacista', añaden.

Sin olvidar el relacionado con el petróleo. Pierre Lamboray, de Dexia, señala otro elemento que impactará en los precios energéticos. 'La capacidad de refino es insuficiente para cubrir la demanda de EE UU de gasolina y otros combustibles, y las existencias que sobran en Europa son dirigidas al otro lado del Atlántico para cubrir esta escasez', afirma. No obstante, apuesta por una estabilidad de los precios del crudo que daría un empujón a la renta variable.

Banca, energía y farmacia, sectores favoritos

Inditex es un valor para comprar a largo plazo, señala Pierre Lamnoray, de Dexia Equities, quien también agrega a Cintra, 'por su excelente gestión y oportunidades de crecimiento, a pesar del buen comportamiento reciente', como otro de los valores que pueden tener un buen comportamiento durante el último trimestre del año. Lamnoray cita, además, a Mapfre y Catalana Occidente entre sus favoritos, y añade que como compañía única o como objetivo para un interés más creciente en sus patentes de alimentos, Natraceutical 'tiene también un buen potencial'.

'Para jugar en el tramo final del año apostamos por los grandes bancos españoles (BBVA y Santander), con exposición al crecimiento económico a nivel global', indica Alberto Morillo, de Consulnor. Y apuesta, asimismo, por los medios de comunicación como Prisa o Sogecable. 'Pero no podemos olvidarnos del sector petrolero (Repsol YPF), que se beneficiará de los altos precios del crudo', subraya. David Burns, director general de Schroders, prefiere el sector farmacéutico estadounidense y en Europa opta por las empresas, como las industriales, más ligadas a la exportación.

A Pedro Mirete, de Ahorro Corporación le gustan Santander, Telefónica e Inditex, pero también ve ventajas en Popular, Amper y Azkoyen. E igualmente Endesa, ya que el analista estima que Gas Natural deberá elevar la prima de la opa que ha lanzado a la eléctrica. Jordi Padilla, además de apostar por los blue chips de la Bolsa española, cree que a las small caps, valores de más baja capitalización, todavía les queda recorrido.

Desde Tressis se opta básicamente por los mercados europeos, pero más concretamente por el español, así como por la renta variable japonesa y por los mercados emergentes.

Las preferencias sectoriales de Crédit Agricole en las carteras europeas son energía por el elevado precio del petróleo y sanidad (acciones con capacidad de crecimiento), pero también las telecomunicaciones, por su atractiva valoración. Y las de Javier Estrada, de Morgan Stanley, se centran en las zonas donde hay crecimiento de beneficios, como Japón, o de la demanda, como son las energéticas.

Invertir donde va el dinero del petróleo

Para inversores algo más audaces, que no significa necesariamente que apuesten por el riesgo, algunos expertos recomiendan fijarse en dónde se dirigen las elevadas sumas de dinero que se están generando por el elevado precio del petróleo. En esta línea Javier Estrada señala que hay oportunidades en Rusia en diversos sectores, pese al aspecto negativo que supone una cierta incertidumbre jurídica que mejora, pero se mantiene. Allí es más posible comprar barato en relación a los mercados de Oriente Medio. Europa del Este es otra opción.