Industria

La SEPI da hasta el día 17 para presentar ofertas por azar

Las empresas interesadas en comprar los activos de los cuatro astilleros de Izar podrán presentar sus ofertas desde el lunes próximo, según decidió el viernes el comité de liquidación de los astilleros. El plazo se cerrará el día 17.

Las empresas interesadas deberán 'cumplir una serie de requisitos objetivos' para poder hacerse con los activos de los centros de Sestao, Gijón, Sevilla y los de la fábrica de motores de Manises, según informó Izar el viernes a través de un comunicado de prensa. Estos requisitos no se conocerán hasta ese mismo lunes. Antes, las empresas interesadas deberán haber comunicado por escrito su interés en estos activos.

El proceso de venta, en cualquier caso, no se abordará oficialmente hasta la reunión de la comisión de seguimiento de liquidación, prevista para el próximo día 5 de octubre. Será entonces cuando se informe con detalle a los trabajadores.

En las últimas semanas han circulado por el sector rumores de posibles compradores. El nombre de la metalúrgica Ros Casares suena para comprar los astilleros de Manises. La compañía vizcaína Astilleros de Murueta, según otras fuentes, podría estar interesado en las instalaciones de Sestao, al igual que General Dynamics. También se habla de que alguna caja de ahorros podría estar interesada.

Con la venta de los cuatro centros civiles, proceso que comenzará el viernes, la SEPI puede obtener plusvalías millonarias, ya que el valor de mercado de los terrenos duplica en algunos casos el registrado en libros.

Los representantes sindicales, eso sí, lanzaron ayer una dura advertencia a la comisión liquidadora (formada por el antiguo consejo de administración de la compañía). Los sindicatos han recordado al Gobierno y a la SEPI su compromiso de vender de forma conjunta los astilleros que actualmente están en liquidación, condición 'indispensable' recogida en los acuerdos suscritos en diciembre de 2004 que propiciaron la segregación de las actividades de construcción naval militar en una nueva sociedad, Navantia, y la liquidación de la antigua Izar.

Polémica

A pesar de ello, el ministro de Industria, José Montilla, declaró recientemente que si el Gobierno encuentra compradores que quieran hacerse con los centros afectados en bloque, 'no habrá ningún problema para vender en bloque'. Sin embargo, matizó que 'habrá que contemplar también la posibilidad de vender por separado, si no' se encuentran compradores por todo el paquete. Así, el comité de empresa de los astilleros de Gijón avisó ayer que baraja convocar una huelga entre el 3 y el 30 de octubre si no se mantiene el compromiso de venta conjunta de las factorías del grupo público.

El inicio del proceso de venta de los activos de Izar se inició el 22 de julio pasado, cuando el comité de liquidación de los astilleros acordó designar a Boston Consulting como asesor externo de la operación de venta de sus activos. Antes, el 1 de abril, el consejo de administración de la SEPI y la junta extraordinaria de Izar habían declarado abierto el período de liquidación, según las pautas acordadas con los representantes sindicales.

Izar cerró el primer trimestre del año con unas pérdidas de 66,5 millones de euros, el triple de las registradas en el mismo periodo de 2004. A 31 de marzo, su cifra de negocio ascendía a 31,69 millones de euros, frente a los 261,8 millones del primer trimestre del año pasado. El número de trabajadores rondaba los 4.150, frente a los 10.838 de 2004. Cartera Izar cerró en los tres primeros meses del año pedidos por valor de 25 millones de euros, que elevaron su cartera hasta los 298 millones.

Un tortuoso proceso de liquidación

Izar nació en julio de 2000. La SEPI, propietaria de los astilleros públicos, acordó la fusión de la sociedad de construcción civil AESA y de la militar Bazán. El objetivo: crear una gran industria naval. Nunca se consiguió.

La segregación la división civil y militar se decidió en diciembre de 2004. Sindicatos y SEPI acordaron que la parte civil quedase bajo tutela de la Sociedad Estatal hasta que se vendiesen conjuntamente los astilleros de Sevilla, Gijón, Sestao y Manises; además se decidió la prejubilación de más de 4.000 trabajadores de los 10.600 que integraban la plantilla de Izar.

El respaldo de Bruselas a la división de los astilleros llegó el 15 de enero. La Comisión Europea, después de reclamar la devolución de 854 millones de euros en ayudas públicas, avaló la creación de una nueva compañía estatal que concentrase los astilleros militares, siempre que su producción civil se limitara al 20% de la actividad total de la empresa.

Cumpliendo el requisito exigido por Bruselas, en marzo nace Navantia, que aglutina los astilleros de Ferrol, Fene, Puerto Real, San Fernando, Cádiz y Cartagena. Sólo un mes después, Izar y SEPI acuerdan iniciar el proceso de liquidación de Izar, que a partir de esta fecha no puede conseguir nuevos contratos.

El presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, aseguró que no se aprobaría la venta individualizada de los activos de Izar y confiaba en cerrar la venta en el plazo de un año. Ya a finales de julio, la SEPI escogió a Boston Consulting para que valorase los activos de los cuatro astilleros y buscara un comprador.