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Una mínima planificación reduce el estrés de un viaje

Preparar con cierto tiempo un viaje de negocios puede ahorrar dinero y molestias. Pero, ¿tiene tiempo para planificar alguien que coge más de un centenar de aviones al año? El consejo para los que no se despegan de la maleta, en boca de American Express Business Travel, es claro: hay que apoyarse en las tecnologías de la información.

La citada red de agencias de viaje, dependiente de la compañía de medios de pagos American Express, asegura que las reservas por internet crecieron un 414% en 2004, por lo que se puede confiar en la red. Una vez camino del aeropuerto, los mensajes cortos al móvil (SMS por sus siglas en inglés) son de ayuda como canal para obtener información al minuto sobre incidencias con los vuelos, cambios de terminal o de mostrador de facturación.

Al margen de la oferta telemática y para facilitar los trámites previos a la partida, las tarjetas de crédito corporativas suelen adjuntar un listado de hoteles, restaurantes y actividades recomendadas. Especialmente interesante es no dejar escapar las ofertas de fidelización, normalmente canjeables por puntos, que ofrecen las mismas tarjetas.

En cuanto al servicio de taxis, las agencias más volcadas en el cliente ofrecen la posibilidad de reservar independientemente de la ciudad de destino, algo fundamental especialmente en la hora punta de capitales como París y Londres.

Ángel García Butragueño, director general de American Express Business Travel y viajero durante 120 días al año, afirma que 'invertir unos minutos en planificar el viaje de negocios puede hacer que éste sea menos estresante'. Entre sus costumbres figura fotocopiar la documentación personal y del viaje por si se sufre un robo o, simplemente, se extravía la cartera. Evidentemente, las copias deben guardarse en un lugar diferente al de los originales.

Este directivo también aconseja que antes de embarcarse hacia el extranjero se visite la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores (www.mae.es) para conocer las peculiaridades del país de destino (divisas, requerimientos de documentación, riesgos sanitarios, etcétera). En algunos países del Sureste asiático, por ejemplo, se han dado casos de gripe aviar por lo que hay que seguir un protocolo antes de entrar.

Una vez a bordo del avión, los más viajados tienen un secreto: al sentarse en las primeras filas reservan los sillones A o B del lado derecho en vuelos nacionales y europeos. La causa es que estos asientos suelen tener otro en medio que queda bloqueado para asegurar la mayor comodidad.

Los más allegados deben tener claro el itinerario

Es posible que a miles de kilómetros, en un país extraño y con un plan de viaje algo agitado, alguien necesite localizarle. Para ello resulta básico que en su trabajo y en su casa conozcan los detalles de su itinerario.

A través de una previa llamada al operador se sabrá si el móvil tendrá cobertura y, dependiendo del país, habrá de llevarse adaptadores para cargar el celular o el ordenador portátil.

En caso de precisar ayuda será de especial utilidad tener el teléfono y dirección de la Embajada o Consulado de España si es que se sale al extranjero.

Asuntos Exteriores aconseja que en caso de estancias prolongadas se registre como transeúnte en la Oficina Consular.