Revolución en el sector eléctrico

Iberdrola disparará sus emisiones de C02 si cuaja el pacto de la opa

Sólo las centrales de carbón de Endesa que Iberdrola ha pactado comprar a Gas Natural si triunfa la opa añadirían a la empresa 63 millones de toneladas de emisión de CO2 entre este año y 2007. A ellas habría que añadir las de fuel, mucho más contaminantes, que obligarán a Iberdrola a cambiar su discurso verde.

Una de las cuestiones que más ha sorprendido del acuerdo alcanzado entre Iberdrola y Gas Natural para la compra de activos de Endesa de prosperar la opa hostil sobre ésta, es que la oferta se limite al parque térmico de carbón. Algo que contrasta con la actitud beligerante hacia la producción con este combustible que ha mantenido el consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, a lo largo del proceso de negociación del Plan Nacional de Asignación (PNA) de emisiones del Protocolo de Kioto, que se tradujo en un cisma dentro de la patronal eléctrica Unesa.

Sólo con las centrales de carbón que adquiriría, que son la de As Pontes (1.500 MW), Teruel (1.100 MW) y una tercera en Baleares (500 MW), Iberdrola dispararía sus emisiones de dióxido de carbono en 22 millones de toneladas en España este año y en 63,8 millones entre este año y 2007. Por su parte, recibiría 50,6 millones de derechos gratuitos en ese periodo, por lo que la diferencia deberá comprarla en el mercado. Todo ello sin tener en cuenta que compra otras siete instalaciones de fuel oil, mucho más contaminantes que las de carbón, si bien, se están reconvirtiendo a gas, y dos ciclos combinados (también de gas) que, aunque en menor medida, también emiten CO2. En total, en España se haría con 4.900 MW de capacidad.

Y el panorama no mejora en el caso de los activos que Gas Natural le ha ofrecido en Francia e Italia, un total de 5.200 MW, que también se circunscriben a un parque térmico, esencialmente de carbón. A los expertos les ha sorprendido que en el paquete no se incluya otro tipo de instalaciones (nucleares, agua o renovables) salvo los 200 MW eólicos que Endesa Italia tiene en proyecto.

ENDESA 18,24 0,83%
IBERDROLA 10,74 0,99%
NATURGY 28,05 2,00%

El cambio de estructura que sufriría el mix de Iberdrola, si los órganos reguladores aceptan esta venta directa, obligaría a la eléctrica a cambiar su discurso verde y los objetivos medioambientales de su plan estratégico. En estos momentos, sobre su capacidad instalada, el carbón y el fuel representan un 19%, mientras que la previsión de la empresa es reducirla al 6% en el horizonte de 2008. Un hipotético mapa que contrasta con el que la propia Iberdrola dibuja para el resto del sector eléctrico, al que estima una producción térmica de carbón y fuel del 26% en tres años.

A lo largo del año pasado Ignacio Sánchez Galán encabezó una cruzada en solitario en el sector en favor del Protocolo de Kioto, dado que su estricto cumplimiento perjudicaría a Endesa, responsable del 50% del CO2 que emite este sector (Iberdrola, en la actualidad, sólo el 12%), según los datos manejados para la elaboración del PNA.

De salir adelante la operación hoy todavía sobre el papel , Iberdrola recibiría los derechos gratuitos que le fueron asignados (el reparto se hizo individualmente por instalación) a las centrales en liza. Concretamente, para el periodo 2005-2007, As Pontes tiene derecho a recibir 21,6 millones, frente a los 29 millones que prevé emitir; Teruel, 13,8 millones, frente a 19,6 millones estimados y la de Baleares (que es de carbón importado) recibiría gratis todo lo que producirá, previsiblemente, 15 millones.

Antes y ahora

Iberdrola propuso sustituir el carbón de importación por gas; que se beneficiara a la industria frente a las eléctricas y, de éstas, a las menos contaminantes.

Ahora asegura que la posible compra de los activos térmicos de Endesa le proporcionará 'un mix de generación más equilibrado'.

Galán deja atrás su cruzada a favor de Kioto

Las propuestas que con vehemencia expuso el consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, a la opinión pública y el Gobierno de cara a la elaboración del Plan Nacional de Asignación de derechos de emisión de CO2 fueron claras. Galán, que se enemistó en esa batalla con su principal competidor y otras eléctricas como Fenosa o Cantábrico, pidió que se sustituyera la producción con carbón de importación (defendió, en cambio, el nacional) por gas; que las eléctricas recibieran menos derechos que el resto de la industria y que los derechos se dieran en mayor proporción a las eléctricas menos contaminantes y que no reconociera lo emitido en el pasado a la hora de asignar derechos gratuitos.

El objetivo de Iberdrola fue desmontar los argumentos de Endesa que, con un mix fuerte de carbón, quiso desmontar la directiva europea sobre el mercado de emisiones que obligó a los países de la UE a elaborar el año pasado sus correspondientes planes de asignación. Galán sostuvo que los costes medioambientales debían ser considerados como 'unos costes más de producción'. De prosperar el pacto con Gas Natural, Iberdrola pasaría al lado de la barrera que tanto ha criticado. Un portavoz del grupo asegura que los planes siguen siendo invertir en energías renovables y que los activos de Endesa le permitirían 'tener un mix más equilibrado' en línea con el de la empresa resultante de la opa.