Telefonía

El regulador forzará una bajada de las tarifas de móviles

Las operadoras de telefonía móvil van a tener que apretarse el cinturón. Un año más, la CMT ha decidido que los precios de terminación en la red celular -los únicos que puede regular- son demasiado altos. El organismo prepara para octubre una bajada entre del 9,5% y el 14,21%, que podría repercutir en los bolsillos de los españoles.

La propuesta de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) está redactada y los tres operadores celulares españoles, Telefónica Móviles, Vodafone y Amena, han formulado ya sus alegaciones. La batalla será de mayor o menor intensidad, pero la suerte está echada: las tarifas de terminación que cobran estas compañías por acabar en su red las llamadas que se originan en otra van a bajar un año más.

Sólo queda que se reúna el consejo de la CMT y adopte una decisión definitiva, lo que se prevé que suceda en octubre. Puede haber algún cambio sobre la propuesta original, pero la intención del regulador es forzar una rebaja del 9,5% para Telefónica Móviles, del 10,57% para Vodafone y del 14,21% para Amena.

Las diferencias entre unas compañías y otras tienen explicación. La de Telefónica Móviles y Vodafone se basa en una equivocación cometida el año anterior, en que se forzó a la primera a bajar más sus tarifas de lo debido. Por eso ahora, tras aplicar la debida corrección, es la que más beneficiada sale.

La rebaja puede suponer unos menores ingresos para las operadoras de más de 440 millones

La distancia entre Amena y las otras dos compañías es más filosófica que matemática. Aunque parezca que es la más afectada por la decisión de la CMT porque su rebaja es mayor, la realidad es que su situación es mejor que la del resto. En estos momentos, el precio de terminación de llamada de Amena es un 18% más caro que el de sus rivales y lo seguirá siendo entre un 12% y un 13% cuando se produzca el recorte.

Este trato favorable del regulador a Amena se ha basado en determinadas circunstancias históricas, como su condición de último en llegar y su debilidad financiera. Pero en el sector consideran que las diferencias deben terminar. Amena entró en beneficios en 2002 y desde entonces no ha dejado de tenerlos. Además, ahora es propiedad de France Télécom, que debería competir con Telefónica Móviles y Vodafone en igualdad de condiciones y no desde un punto de partida más positivo. Porque en estos momentos Amena cobra más que cualquier otra firma por recibir en su red llamadas ajenas, ya sean de un fijo o de un móvil. Y al revés. El resto de las compañías salen penalizadas cuando uno de sus clientes decide contactar con la red de la compañía recién comprada por France Télécom.

Y es que cualquier variación en los precios de terminación no es baladí, entre otras cosas porque este tipo de ingresos representan el 28% del total de la facturación por servicios de las operadoras de móvil. En 2004, las tres compañías ingresaron 4.033 millones por este concepto. La rebaja propuesta por la CMT, por tanto, pone en peligro 441 millones de ingresos, que son los que Telefónica Móviles, Vodafone y Amena dejarían de facturar en un año a partir de la rebaja si el tráfico fuera exactamente igual al del 2004.

Esta circunstancia es la que hace tan importante para las operadoras de móvil que las de fijo trasladen al cliente las rebajas que van a acometer. El interés no parte sólo del deseo de aliviar el bolsillo de los españoles, sino de reducir tarifas para que se consuma más. En teoría, los precios de terminación no tendrían por qué afectar al cliente final, ya que son los que se liquidan las compañías entre ellas por utilizar infraestructuras ajenas. Las operadoras beneficiadas por el recorte, por tanto, podrían limitarse a mejorar sus cuentas. Pero en la práctica, Telefónica ha repercutido año tras año las rebajas a los usuarios.

En un primer momento lo hizo porque estaba obligada; después, por política comercial y porque le venía bien para cumplir con el sistema de precios máximos fijado para ella por el Gobierno. Esta vez, la operadora todavía no ha tomado la decisión de si recortará las tarifas de fijo a móvil o no, entre otras cosas porque la decisión de la CMT no es oficial aún. También tendrán que decidir qué hacen con sus precios el resto de las operadoras, ya que todas están afectadas.

Precios, en la media

Los operadores de móvil han aceptado con cierta resignación la nueva rebaja, pero creen que la presión de la CMT debería terminar. Y para constatarlo muestran varios estudios que dicen que las tarifas de terminación en España son inferiores a la media europea.