Tendencia

Los expertos observan síntomas de mejora en la economía europea

El Consejo en la Sombra del BCE ha modificado la tendencia de los últimos meses, cada vez más enfocada hacia una reducción de tipos. Los expertos recomiendan ahora al BCE que mantenga en su reunión de mañana el precio del dinero en el 2%, tras observar signos de mejora en la economía europea.

Las comparaciones respecto a la anterior reunión del Consejo en la Sombra, a finales de junio, son concluyentes: entonces, sólo tres asesores votaron por un incremento de tipos, y ahora son cinco; de forma paralela, los partidarios de reducir el precio del dinero eran siete, y ahora sólo son cuatro. El grupo de economistas y asesores del BCE, convocado por el diario alemán Handesblatt, vuelve a tener 18 miembros, después de que André Sapir, de la Universidad Libre de Bruselas, haya asumido el puesto dejado vacante por David Walton.

Los cambios de voto se han debido, principalmente, a la percepción de que la actividad de la zona euro ha mejorado algo desde la reunión anterior. La salida de Italia de la recesión, después de dos trimestres decreciendo, o la recuperación de la demanda interna en Alemania, unidos a la fortaleza sostenida de España, llevan a vislumbrar una luz al final del túnel en el que está sumida la economía europea desde hace cuatro años. En esa dirección apunta también la depreciación del euro durante este año, la mejora de los pedidos industriales, y diversas encuestas de confianza empresarial, como la alemana ZEW. Daniel Gros, analista de CEPS, concluye de ello que la economía puede ya asumir una subida de tipos, que sería recomendable 'por el rápido incremento de la oferta monetaria y la deuda del sector privado', lo que podría llevar a un 'repunte inflacionista o a una excesiva sobrevaloración de activos', incluidos los inmobiliarios.

Los economistas que votaron por reducir los tipos insisten en que las señales positivas son todavía demasiado débiles, y creen que aún hay riesgos de recesión por la debilidad de la demanda interna y las subidas del petróleo. Este grupo argumenta que las presiones inflacionistas son débiles, y probablemente se cumplirá el objetivo de estabilidad (inflación inferior al 2%, según el BCE) en los próximos dos años. Por ello, recomienda al organismo presidido por Jean-Claude Trichet una reducción del precio del dinero que impulse al débil crecimiento. El Producto Interior Bruto creció en el segundo trimestre un 1,2% en tasa interanual, muy lejos del ritmo de Estados Unidos, que supera el 3%.

Aunque la tendencia al endurecimiento de la política monetaria es clara, la mayoría de los expertos aún recomienda al BCE que mantenga en su reunión de mañana el precio del dinero en el 2%, donde permanece ininterrumpidamente desde hace más de dos años. El BCE es reacio a bajar los tipos, pues, como recuerda siempre Trichet, tiene como objetivo principal el control de precios.

Nuevos socios para la zona euro en 2010

La Unión Económica y Monetaria (UEM) pasará a tener tres nuevos miembros al acabar esta década. El Ministerio de Finanzas de la República Checa anunció ayer que la fecha objetivo para entrar en el club será 2010, un año más tarde de lo inicialmente previsto. El cambio de década es también la fecha planeada por Hungría y Polonia, por lo que los tres mayores países de la ampliación de la UE en 2004 podrían engrosar la moneda única en 2010.

Por otra parte, la Comisión Europea advirtió el lunes a Bulgaria y Rumania que deben acelerar el ritmo de sus reformas económicas si quieren ingresar en la Unión Europea en 2007, y no retrasar la entrada hasta un año después.