Aerolíneas

Delta vende la filial de vuelos regionales para obtener liquidez

La aerolínea estadounidense ha anunciado la venta de su filial regional Atlantic Southeast Airlines a Sky West por 525 millones de dólares (344 millones de euros). La compañía teme que el importe percibido no sea suficiente para afrontar sus deudas y no descarta declararse en suspensión de pagos.

La aerolínea norteamericana Delta Air Lines atraviesa un momento delicado. El lunes acordó la venta de su filial de vuelos regionales a Sky West por 425 millones de dólares, aun a sabiendas de que sobre la operación gravitan no pocas incertidumbres. Y es que la suma percibida no resuelve las numerosas deudas y obligaciones adquiridas por la empresa. Además, la compraventa mantiene el compromiso de utilización conjunta con Sky West de la extensa red de líneas aéreas de Delta Air Lines en EE UU. Si Delta no pudiera hacer frente a sus deudas y se declarase en suspensión de pagos, el acuerdo sería virtualmente inexistente y la situación empeoraría aun más.

El contrato suscrito establece que Sky West abonará de manera inmediata un total de 350 millones de dólares y el importe restante en un plazo máximo de cuatro años, siempre bajo el compromiso de que la aerolínea no se declare en bancarrota en virtud del artículo 11 de la normativa norteamericana de protección de las empresas en dicha situación. La aerolínea ya ha anunciado que destinará 100 millones de dólares para cubrir problemas de liquidez a corto plazo. Es un balón de oxígeno. Pero Delta confesó el lunes al organismo regulador bursátil norteamericano (SEC, en sus siglas en inglés) que se vería forzada a acogerse a la mencionada ley de quiebras si la situación siguiera deteriorándose. Incluso indicó que se desdecía de las expectativas enunciadas en torno al acuerdo de con Sky West, si las obligaciones pendientes no se resolvían favorablemente.

Delta Air Lines registró una pérdida de 1.453 millones de dólares en el primer semestre, lo que supone una reducción del 38% sobre el mismo periodo del año anterior. Su presidente, Gerald Grinstein, destacó el 'sólido progreso' de las cuentas y la oportuna operación con Sky West. 'Delta da otro paso para asegurar su futuro como una compañía competitiva y continuará fortaleciendo su posición financiera para afrontar las presiones del mercado y los factores fuera de nuestro alcance, incluido el precio del crudo', declaró.

Las deudas y el petróleo agobian a la compañía

La tercera aerolínea de EE UU vive momentos críticos. La empresa tiene de plazo hasta el próximo diciembre para pagar unas deudas por valor de 2.000 millones de dólares en concepto de alquileres, intereses en inversiones en capital y pensiones para la madura tripulación de sus aviones.

Por si fuera poco debe hacer frente a acuerdos financieros con General Electrics y abonar los servicios de viaje de American Express. En total 1.000 millones de dólares. Además, tiene que abonar 750 millones a Visa Mastercard como depósito para asegurar la liquidez de los pagos con tarjeta de sus clientes.

Una acrecentada competitividad en el sector, el alza de los precios del crudo y el miedo a futuros ataques terroristas, terminan por dibujar un panorama más que desalentador para la compañía aérea con sede en la ciudad de Atlanta.