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Woods aprende a sufrir

Finaliza cuarto tras una brillante remontada

El año que viene Tiger Woods ganará el Grand Slam. El número uno mundial, que hasta la última jornada de ayer mantuvo opciones para vencer en el cuarto y último grande de la temporada, el US PGA, ha demostrado estar preparado para hacer historia: imponerse en el Masters, el US Open, el British y el US PGA en el mismo año. Pero la temporada escogida para la gesta es la próxima.

En el difícil campo de Pinehurst, donde acabó cuarto por detrás de Phil Mickelson -ha sumado su segundo grande-, Steve Elkington y el danés Tomas Bjorn, no quiso erigirse en dominador desde el comienzo. Los diez títulos del Grand Slam que figuran en su palmarés los ha logrado arrasando, partiendo como líder en la última vuelta. Un derroche que ahora empieza a mesurar.

Esta última semana, en el Lower Course de Baltusrol Golf Club de Springfield (Nueva Jersey), el californiano estuvo a punto de no superar el corte de un torneo del Grand Slam por primera vez desde que es profesional. Sus 75 golpes iniciales le acercaron al KO. Para seguir en competición estaba obligado a brillar y Woods lo consiguió, aunque no certificó su continuidad hasta que terminó de jugar el hoyo 18, donde debía lograr un birdie.

Mientras Mickelson, líder desde el primer día, sacaba el máximo provecho al pobre arranque del número uno, Woods decidió que había llegado la hora. El sábado se presentó en el tee de salida en el puesto 62, a 12 golpes del líder. Poco a poco, y gracias a sus 66 impactos, las diferencias se redujeron a seis.

El domingo salió a por todas. Quizá demasiado acelerado, lo que le llevó a cometer dos bogeys -en los tres primeros hoyos- que dieron oxígeno a sus adversarios. Pero no dejó de pelear.

Cuando el domingo por la tarde el torneo tuvo que suspenderse, a causa de la amenaza de tormenta, Tiger era líder y esperaba en la Casa Club a que sus rivales le hicieran un regalo. Sin ganar, Woods ha ofrecido una exhibición, desde el sufrimiento a la gloria. Pocos se acordarán del nombre del ganador.

A punto del fallo

Pese a ganar el Masters y el British Open en este 2005, Woods falló este mismo año en un primer corte después de 142 torneos ininterrumpidos sin hacerlo. Sucedió en mayo, en el Byron Nelson Championship. El deportista mejor pagado del mundo caía eliminado tras jugar 36 grandes en nueve años como profesional.

Todo un ejemplo de orgullo fueron las declaraciones de Woods al pasar el corte en el US PGA. Ocupaba el puesto 62 pero recordó que aún restaban dos vueltas. Al tiempo pidió disculpas a los periodistas: 'Siento que no hayan podido utilizar todos éstos artículos que ya habían elaborado, con todas mis estadísticas, en el caso de que no me clasificara. De momento sigo'. Algunos de sus rivales intuyeron que aquello era una advertencia.