Concentración bancaria

El Gobernador del Banco de Italia, en la diana

Al Banco de Italia le llueven las críticas tras los fracasados intentos del banco español BBVA y del holandés ABN Amro de entrar en el sector financiero transalpino. Ninguna de las dos operaciones ha logrado una adhesión §significativa§ que permitiera resolver de forma positiva las Ofertas públicas de adquisición (OPA) lanzadas sobre otras tantas entidades bancarias. En el punto de mira de los críticos está el gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio, al que muchos acusan abiertamente de haber entorpecido estos movimientos desde su puesto.

Así, el pasado 26 de mayo la comisaria de Competencia, Neelie Kroes pidió explicaciones sobre una medida §proteccionista§ impuesta por el Banco de Italia al BBVA en su OPA sobre Banca Nacionale di Lavoro (BNL) y que le obligaba a hacerse con el 50% de las acciones de la entidad para aprobar la operación.

Otro de los que han alzado la voz contra la actitud del Gobernador del Banco de Italia ha sido el líder de la oposición italiana, Romano Prodi que en una entrevista publicada por el Corriere della Sera, decía que ¢se han formado bloques políticos en defensa de los contendientes y los reguladores, comenzando por el Banco de Italia, han dado la impresión en algunos casos de no ser árbitros, sino parte en el juego¢.El político italiano defendía en esta misma entrevista una política económica que busque reforzar la posición de Italia en el mundo. ¢La compra del (alemán) HVB por parte de Unicredito sirve mucho más que la defensa a ultranza de nuestros bancos frente a los competidores extranjeros¢, afirma.

Fazio al descubierto

Fazio, un personaje del que recientemente se han desvelado conversaciones telefónicas en las que se revelan acuerdos entre el gobernador y el presidente de la Banca Popolare Italiana (BPI) para favorecer al grupo italiano en la pugna con el grupo holandes ABN Amro para hacerse con Banca Antoveneta. Mientras se investigan estos hechos, la jueza de Milán ha decretado la confiscación de la cuota de BPI y de otros accionistas en Antonveneta (más del 40%) y de las plusvalías, por unos cien millones de euros, que varios accionistas lograron con la venta de títulos de la entidad del Véneto.

Esta situación ha desembocado en una profunda crisis en el regulador italiano y el Gobierno ha tenido que tomar cartas en el asunto creando una comisión interministerial que estudiará las presuntas ayudas de Fazio a BPI. Esta decisión ha sido tomada durante un Consejo de Ministros especial , en el que el ministro de Economía, Doménico Siniscalco ha presentado un informe sobre los últimos escándalos que salpican a Fazio.

De momento la Comisión Europea está estudiando si la actuación del Banco de Italia tanto en el caso del BBVA como en el de ABN Amro se ajusta a la legislación comunitaria. En este sentido, Fazio ha defendido que su actuación ha sido neutral y ha atribuido al comportamiento de mercado financiero el fracaso de los proyectos de ambas entidades.