Cultura

Real Musical se debate entre la refinanciación o el cierre

El futuro de Real Musical está en el aire. La compañía, controlada por fondos de inversión de capital riesgo, deberá decidir en los próximos días si liquida la sociedad o continúa adelante con una ampliación de capital.

La Junta General Extraordinaria de Real Musical deberá decidir el próximo tres de agosto cuál será el futuro de la compañía: realizar una ampliación de capital o acordar su disolución y la desaparición de las emblemáticas tiendas musicales.

El Boletín Oficial del Registro Mercantil, (BORME) recogía el pasado 19 de julio la convocatoria de una Junta General Extraordinaria, en la que no sólo se deberán aprobar las cuentas de resultados del ejercicio de 2004, sino también acordar la 'adopción de las medidas legales que procedan en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 260, número cuatro del Texto Refundido de la Ley de Sociedades Anónimas y de las complementarias oportunas para su ejecución'.

El citado artículo afirma que una de las causas de disolución de una sociedad es 'por consecuencia de pérdidas que dejen reducido el patrimonio a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que aumente o se reduzca en la medida suficiente, y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso conforme a lo dispuesto en la Ley Concursal'.

A merced del capital riesgo

En suspensión de pagos desde junio de 2003, la mayoría del capital de Real Musical está controlado por fondos de capital riesgo. En 2001, entró en el accionariado la firma Excel Partners, que este año ha vendido sus participaciones en empresas en España, Brasil y Alemania a la británica Coller Capital, otra gestora de fondos. La cartera de Coller Capital en España está siendo asesorada por Minerva, que ha preferido no comentar por ahora las informaciones sobre Real Musical. Coller Capital posee un tercio de la empresa. La familia fundadora de Real Musical permanece en el capital de la compañía.

Fundada en 1967 por los hermanos José Antonio y Ramón Jiménez, además de las tradicionales tiendas musicales, la compañía abrió en 1981 su primer centro de enseñanza de música y en 1985 creó la editorial Real Musical.

Según las cuentas del ejercicio de 2003 (las del año 2004 se aprobarán en la Junta General de esta semana) Real Musical se encuentra en una complicada situación económica.

Tras declarar suspensión de pagos en febrero, la compañía cerró el ejercicio de 2003 con un resultado neto negativo por valor de más de tres millones de euros. Antes de impuestos, las pérdidas de la sociedad ascendían a siete millones de euros con unas pérdidas de explotación de cinco millones. En el citado ejercicio, los ingresos de Real Musical superaron los 10 millones, mientras los gastos de explotación se acercaban a los 14 millones de euros.

Según estas cuentas, la compañía contaba con un personal fijo de 89 personas más otros 27 empleados con contrato temporal. En esta situación económica las posibilidades de la empresa se reducen a tres: ampliación de capital, liquidación o aplicación de la Ley Concursal.

La compañía cuenta en la actualidad con una red de 18 establecimientos musicales distribuidos por la geografía española, incluyendo la tienda más emblemática de la compañía, en el corazón del madrileño barrio de los Austrias, frente al Teatro Real. La empresa está dividida en tres áreas de negocio: venta de instrumentos musicales, distribución de publicaciones y un área de educación a través de academias musicales propias.