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Energía

El Gobierno estudiará una revisión trimestral del precio del butano

Las quejas de los operadores y distribuidores de gas butano se van a saldar con la subida del 5,6% del precio de la botella propuesta por Industria y a la que la CNE ha dado el visto bueno. El ministerio quiere abordar los serios problemas del sector con un reglamento que podría incluir la revisión trimestral del precio.

El Ministerio de Industria quiere estudiar subidas trimestrales del precio de la bombona de butano'. Así lo aseguran representantes de los distribuidores del sector que, tras negociar durante un mes con los operadores (Repsol y Cepsa, principalmente), han conseguido una subida del precio del 5,6% de la botella, con cargo a los costes de distribución, que no se revisaban desde 2002. Aunque esta subida va a parar a los operadores, Industria la aceptó con la condición de que éstos subieran las comisiones que pagan a los distribuidores, concretamente, en un 12%.

En estos momentos, sobre el precio de la bombona, un 20% corresponde a las comisiones por distribución del producto (que incluye la comercialización y el reparto a domicilio). Tras la subida, que situará el precio de la botella en 9,81 euros (52 céntimos más que el actual), esta comisión se eleva al 22%.

El Gobierno remitió el pasado 11 de julio a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) esta propuesta y el regulador ha mostrado su acuerdo en la determinación del precio, aunque ha considerado insuficientes los datos de que ha dispuesto para opinar sobre la subida de los costes de la comercialización (el llamado término C). La subida se aprobará en los próximos días. Fuentes del sector aseguran que ha habido una intención de cuantificar dicho término (que se sitúa en 0,3176 euros por kg), pues hasta ahora era arbitrario.

Ante la precaria situación de las empresas del sector, tanto la de los distribuidores (han desaparecido 300 empresas en los últimos cinco años), como la de los operadores (que han visto reducir su rentabilidad) el ministerio ha prometido elaborar un nuevo reglamento que aprobará en los primeros meses de 2006. Para ello, mantendrá negociaciones con las partes afectadas.

Por el momento, éstas dicen desconocer las intenciones de Industria, aunque una de las posibilidades a estudiar es reducir el periodo para la revisión de los precios, probablemente de manera trimestral. Una de las quejas de los operadores es el decalaje con el que se revisa la fórmula para aplicar el coste de la materia prima (cada seis meses) en el precio máximo autorizado del butano.

En este sentido, fuentes de Repsol Butano, consideran que 'cuanto más se aproxime el precio al momento en el que se revisa, mucho mejor'. Porque, tal como ocurre ahora, el precio del combustible se actualiza con el de la materia prima de hace seis meses. En estos momentos, el mercado peninsular se lo reparten Repsol (con un 78%); Cepsa (20%) y el resto, la portuguesa Galp. En Canarias opera la compañía local Disa y una empresa mexicana, Zeta Gas, que llegó hace dos años a España, todavía no ha empezado a operar.

Las empresas consideran que si no se incorporan nuevos competidores es porque 'el mercado español es poco atractivo por los bajos precios'. De hecho, ninguna de estas compañías vende por debajo de los precios máximos autorizados por Industria. Y recuerdan que el precio de la bombona en España es el más bajo de los países europeos y el único que recoge el coste del reparto a domicilio. Así, en Portugal la bombona está en 14,72 euros; en Francia, en 22,54 y en Italia, en 23,65 euros. Fuentes de las empresas aseguran que, en cualquier caso, Industria no está dispuesta a igualar a estos precios europeos el del butano en España.

La distribución

Las quejas por la escasa retribución se extiende a los distribuidores que asumen también el coste del reparto, que tienen habitualmente encomendado a trabajadores autónomos.

Aunque 10 millones de españoles consumen todavía GLP envasado (butano y propano), la competencia del gas natural ha provocado una caída 'galopante' de las ventas, según la Federación de Empresas Distribuidoras de GLP, cuyos asociados representa el 65% del mercado por volumen de ventas.

Esta federación también reclama plazos más cortos de revisión y, en último extremo, que se regule el cobro de sus comisiones. En Repsol, que reconoce la difícil situación de la red, indican que en los contratos con los distribuidores hay cláusulas de revisión anuales según el IPC, los costes laborales y el precio del gasóleo, pero reconocen que no recoge el impacto de la caída de las ventas.

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