Javier Gómez Navarro

'Ayudaremos a que 5.000 pymes más comiencen a exportar'

El ex ministro promete volcarse en generalizar la innovación en las empresas y en ampliar la base exportadora del país, sobre todo, entre las pymes

Dirige desde febrero el máximo órgano intercameral. Tiene amplia experiencia en la materia desde su etapa como ministro de Comercio en la época del presidente del Gobierno Felipe González. Javier Gómez Navarro conversa con Cinco Días sobre los nuevos planes del Consejo Superior de Cámaras, que agrupa a cerca de 100 instituciones repartidas por todo el territorio nacional.

¿En qué se van a centrar las Cámaras bajo su presidencia?

Tienen que cumplir primero la tarea que fija la ley: exportación y formación profesional. Pero esto hay que interpretarlo según los tiempos.

Ahora, para hablar de internacionalización hay que ser primero competitivos. Por tanto, vamos a mantener todos los programas de internacionalización pero, al mismo tiempo, crearemos programas de competitividad, fundamentalmente de incorporación de la innovación en el mundo de la empresa. Es un tema del que todo el mundo habla pero nadie hace. Las Cámaras podemos abordarlo con los medios necesarios.

Otro asunto importante: hay que recuperar la finalidad inicial con la que nacieron las Cámaras, que es el desarrollo regional. Debemos ser capaces de detectar los problemas que tienen las comunidades para su desarrollo, de ver los cuellos de botella de sus empresarios. Y colaborar con la administración autonómica para proponer soluciones.

¿En qué está pensando cuando habla de fomentar la innovación?

La innovación no es sólo un conjunto de inventos, sino métodos de análisis, de trabajo. Contrataremos a un grupo de consultores, expertos en la materia, que puedan ir a las pymes a hacer un diagnóstico de la situación en cada una de ellas, enseñarles y ayudarles a poner en marcha programas para innovar.

¿El Gobierno debería incentivar fiscalmente más esa 'i' o el problema reside en las empresas?

Hay de todo. En primer lugar, los incentivos fiscales no funcionan bien. En segundo lugar, la relación entre la universidad española y el mundo empresarial no es la óptima. Hay demasiada separación. Una parte de la universidad no ve a la empresa como su aliado imprescindible. Muchos de los programas de investigación deberían estar ligados a acuerdos con empresas y no desarrollarse como programas universitarios autónomos.

Creo, además, que la empresa debe dedicar más recursos, sobre todo las multinacionales. El tamaño de las empresas condiciona la investigación. Si no tienen una masa crítica suficiente no investigan. Pasa en España.

¿Y el proyecto 'ventanilla única' empresarial?

Lo ampliaremos. Tenemos conversaciones con el Ministerio de Administraciones Públicas para aumentar el número de ventanillas y mejorar su funcionamiento, para que sea aún más telemático y requiera menos personal.

¿Cómo piensa potenciar la internacionalización empresarial?

En España sólo exportan de manera estable 35.000 empresas. Con un censo empresarial de 2,5 millones, estamos hablando de sólo un 2%. Por tanto, debemos aumentar la base exportadora.

Para eso ya tenemos el programa PIPE y el Programa Aprendiendo a Exportar, que pensamos potenciar junto al Instituto de Comercio Exterior (Icex) para que las empresas se sientan acompañadas en el exterior, sobre todo al principio, cuando cuesta más. Lo estamos extendiendo a todas las regiones. Recientemente lo hemos presentado en Zaragoza y Asturias. Es un programa que lleva funcionando cuatro años, con gran éxito. Se han incorporado 5.000 empresas a la base exportadora, un 15% del total, un porcentaje importante. Esto hay que continuarlo. Estamos seguros de que, en dos o tres años conseguiremos la incorporación de, como mínimo, otras 5.000 pymes más. Ayudaremos a que estas empresas comiencen a exportar.

¿Exportar quiere decir importar menos?

No. Ya no hay nada que esté fabricado en un solo país. Para ser competitivo en un producto final, se debe importar parte de los componentes. Hay que tener una visión amplia del mercado, una mentalidad globalizadora, no sólo exportadora.

¿Cómo se puede cortar la sangría del déficit comercial?

Con programas como el PIPE de ayuda a exportar. Los ciudadanos también pueden echar una mano consumiendo productos nacionales.

¿Cómo van las relaciones con la CEOE, tras sus declaraciones sobre una falta de representatividad de la patronal?

Para mí ha quedado zanjada la polémica. Ya he dicho que mis declaraciones, quizá no muy afortunadas, fueron sacadas de contexto, y nunca tuvieron el ánimo de herir. Cámaras y CEOE debemos unir esfuerzos para responder a las necesidades empresariales.

¿Prevé, entonces, programas de cooperación con la CEOE?

Es difícil albergar planes conjuntos, ya que cada organización tiene un papel que jugar bajo el fin común del apoyo empresarial. Sólo coincidimos en la representación internacional. Nosotros no vamos a pisar su tarea interna en las relaciones laborales, al igual que ellos respetan la nuestra de fomento empresarial.

¿En qué variará su gestión de la su antecesor Fernández Norniella?

No me gusta compararme con nadie. Yo pretendo dar a las Cámaras un impulso mayor para que agranden su esfera de trabajo. Sobre todo, innovación y desarrollo regional. También quiero que den un impulso a la promoción turística. Cuando ellas se crearon, el turismo no existía. Ahora es clave en la economía.

¿Cómo piensa mejorar la coordinación de las Cámaras sin interferir en su autonomía?

Nosotros lideramos un conjunto de programas. Luego cada Cámara asume lo que quiere. Pero, obviamente, la coordinación es importante y apostaremos por ella.

'Llevarse bien con el Gobierno'

Gómez Navarro rechaza que el Consejo esté politizado, en referencia a las críticas vertidas poco después de su elección al frente de las Cámaras. 'No se trata de que esté politizado. El Consejo Superior tiene que llevarse bien con el Gobierno de turno, sea cual sea, y con la administración en general para desempeñar su labor', comenta.

Por otro lado, Navarro apoya la intención del Gobierno de dar mayor capacidad a las comunidades para que suban impuestos. 'Siempre que no haya grandes diferencias, ello no afectaría a la unidad de mercado', añade.