Ayuda

El G-8 planea destinar el 0,7% del PIB a los países más pobres en 2015

Los macroconciertos musicales a escala planetaria del pasado fin de semana, en favor de la ayuda a África, no están pasando inadvertidos para los dirigentes políticos mundiales, deseosos de lanzar una idea de compromiso con la pobreza.

Es lo que ocurrió ayer en Kaliningrado (Rusia). El presidente ruso, Vladímir Putin, el francés, Jacques Chirac, y el canciller alemán, Gerhard Schröder, pronunciaron una declaración conjunta tras celebrar una reunión oficiosa en el enclave báltico ruso, a favor de que el Grupo de los Ocho (G-8) apruebe esta semana un ambicioso programa de ayudas a África.

'Abogamos por mejorar la situación en África y proponemos una financiación adicional, con elementos nuevos', afirmó Chirac tras señalar que el problema de la pobreza, junto al Protocolo de Kioto, serán dos de los ejes centrales en la cumbre del G-8, que se celebrará a partir de este miércoles en Edimburgo (Escocia).

'Planeamos para 2010 destinar a las ayudas a los países más necesitados de África un 0,5% del PIB; y para 2015 elevar esa cuota al 0,7%', subrayó ayer Schröder.

El canciller alemán confirmó que el G-8, integrado por EE UU, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Canadá, Japón y Rusia, 'continuará el trabajo para condonar las deudas' de los países africanos más pobres.

Putin, por su parte, indicó que Rusia 'respaldará las iniciativas de ayuda a los países más pobres', pues su situación financiera se lo permite y resaltó que ya aceptó la propuesta de condonar la deuda.