Cine

Hollywood atraviesa su peor crisis de taquilla en 30 años

Hace 18 semanas que la recaudación de las salas de cine de Estados Unidos no ha hecho sino descender. Las cifras no resisten la comparación con el año pasado a pesar de que en estos últimos cuatro meses se han estrenado grandes éxitos como la última entrega de La guerra de las galaxias o el nuevo episodio de Batman. Desde que hay datos fiables de recaudación no se tiene constancia de una crisis semejante.

Este fin de semana las 12 películas más vistas han logrado 116,5 millones de dólares. Puede parecer una cantidad apreciable, pero ha hecho saltar las alarmas en los grandes estudios: es un 16% menos de lo que se ingresó en esas mismas fechas en 2004 y con ello son ya 18 semanas de caída. Se trata de la crisis más prolongada desde que se implantó el sistema que permite conocer la recaudación de manera precisa, en 1974. Sólo se tiene constancia de otra situación similar, hace justo 20 años cuando se enlazaron 17 fines de semana con recortes en la taquilla.

La situación es especialmente grave al comparar los títulos que ocupan la cartelera. Cuando se estrenó Star Wars. Episodio III. La venganza de los Sith a mediados de mayo sus cifras fueron fenomenales: 50 millones de dólares en tan sólo el primer día de proyección y roza ya los 350millones en total. También han sido relativamente buenos los resultados de The longest yard (132 millones) y The pacifier (112) y las largometrajes de dibujos animados Madagascar (146 millones) y Robots (117). Pero el resto de películas han quedado muy lejos de las expectativas. Por ejemplo, la audiencia ha mostrado un interés muy escaso por grandes producciones Cinderella Man, con Russell Crowe, o El reino de los cielos.

Sin embrujo

La industria estaba ahora muy esperanzada con el desembarco de la versión cinematográfica de Embrujada, protagonizada por Nicole Kidman, pero no ha recaudado más que 20 millones mientras que el año pasado el estreno de Fahrenheit 9/11 obtuvo 24. Tampoco han servido para subir la media los 112 millones que lleva Batman begins arropada por una enorme promoción y la noticia de que su estrella femenina, Katie Holmes, es la nueva novia ­y prometida­ de Tom Cruise.

Precisamente, Cruise encarna ahora la única opción de contener la caída porque este miércoles se estrena La guerra de los mundos, dirigida por Steven Spielberg. Pero no tiene fácil la comparación: hace justo un año llegó a los cines Spiderman 2, la película que más dinero ha ganado en EE UU en el fin de semana del 4 julio, la fiesta nacional.

Auge del DVD

Hay tantas razones para explicar la crisis como se desee, desde la menor calidad de los estrenos a la saturación de películas del mismo corte pasando por el cambio en los hábitos sociales, pero el único dato objetivamente contrastable es el auge del DVD: una encuesta realizada la semana pasada por Ipsos para Associated Press afirma que el 73% de los estadounidenses prefiere ver las películas en casa frente al 22% que gusta más de ir a las salas.

Lo mismo ocurrió al aparecer la televisión y luego al popularizarse el vídeo doméstico. A ambas crisis Hollywood respondió con espectáculo: el formato panorámico, el sonido estéreo y las películas de romanos primero; los efectos especiales, el dolby surround y las aventuras futuristas después. Pero los sistemas de cine en casa, que ofrecen prácticamente todas las ventajas de las salas, lo ponen esta vez un poco más difícil. Hasta el momento no se ha dado con la solución: las películas en tres dimensiones no han logrado taquillas brillantes, los proyectores digitales sólo se han instalado en 100 salas de las 37.000 que hay en EE UU y el formato IMAX aunque crece a buen ritmo (hay 250 cines en el país y otros 50 en construcción) es demasiado caro y, por tanto, difícil de rentabilizar.