Construcción

Las grandes constructoras vuelven a apostar por América Latina

México, Chile y Brasil están de nuevo en el foco. Las grandes constructoras, especialmente ACS, Sacyr Vallehermoso y OHL, recuperan las ganas de crecer en América Latina, tras superar el bache. Sólo el año pasado y comienzos de éste han conseguido obras por más de 2.500 millones.

Más estabilidad política, mejora de la situación económica y más oportunidades aunque a cámara lenta en países como Brasil. æpermil;sta es la percha de la que están colgando las grandes constructoras españolas su ánimo renovado por ganar negocio en Latinoamérica. Pero el optimismo se reduce básicamente a los mercados mexicano, chileno y brasileño.

'Tras pasar unos años malos, las constructoras están volviendo con fuerza a América Latina', corrobora Alicia Revenga, responsable del área internacional de Seopan, la patronal de las grandes. No es, sin embargo, objetivo prioritario para compras, pero sí para ganar contratos.

Chile es apuesta firme de todos los grandes (ACS, Ferrovial, FCC, Acciona, Sacyr Vallehermoso y OHL). El último ejemplo: el grupo que preside Florentino Pérez acaba de adjudicarse la autopista El Salto-Kennedy en la capital durante 32 años por 70 millones. En volumen de obra adjudicada el año pasado y principios del presente, ACS gana por goleada, 966 millones en varios contratos frente a FCC (392 millones), OHL (395 millones) y Necso, filial de construcción de Acciona (362 millones). Por detrás quedan Sacyr, con 182 millones, y Ferrovial, 149 millones en contratos logrados, según los datos del sector.

Toda obra o concesión en este país es mirada con interés preferente, explican en la empresa controlada por la familia Del Pino, que no tiene presencia ni en México ni en Brasil porque no son una prioridad.

La segunda constructora española tiene diez años de presencia en Chile a sus espaldas. Allí tiene concesiones en autopistas de un total de 773 kilómetros a través de su filial concesionaria Cintra. Y una inversión comprometida de 345 millones de euros, lo que supone el 13,8% de la que tiene la división de autopistas en todos sus proyectos en España, Portugal, Irlanda, Chile, Canadá y Estados Unidos.

Donde Ferrovial no ve atractivo otros, como Luis del Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso, o Juan Miguel Villar Mir, que preside OHL, esperan grandes oportunidades de negocio. Así, Sacyr quiere aumentar presencia en el país carioca ahora que su presidente Lula ha logrado amansar a las agencias de calificación de riesgo. Van saliendo concursos -como el de la autopista Nova Mutum-Santarem de 1.500 kilómetros por casi 900 millones- aunque no acordes con la necesidad de infraestructuras de la zona.

Pero la constructora no por ello obvia proyectos en Chile, donde ha presentado al Ministerio de Obras Públicas obras de iniciativa privada (la ampliación de una concesión y una vía en la costa) por 200 millones de euros.

Mientras, OHL -que ya construye el mayor hospital de Chile y la Ciudad de la Justicia por 300 millones- encamina su apuesta de futuro inmediato por Brasil y México. Estudia sacar hasta el 40% a Bolsa de los activos brasileños (las autopistas de São Paulo, de 905 kilómetros). Pero el proyecto más novedoso es el complejo de seis hoteles de lujo que construirá en la Riviera Maya con socios internacionales por 1.000 millones y que espera rentabilizar en siete años.

FCC, controlada por Esther Koplowitz, también da sus pasos para ganar terreno. Se adjudicó en septiembre la construcción y explotación de un túnel de peaje en Veracruz por 156 millones. Suma y sigue. La semana pasada logró renovar por diez años, a través de la filial Proactiva Medio Ambiente (filial que comparte con su ex socio francés Veolia) el contrato de recogida de basuras en Libertador, un municipio de Caracas (110 millones).

En México, el problema, a decir de los propios constructores, es que el plan de infraestructuras despertó muchas expectativas que la inestabilidad del Gobierno de Vicente Fox se ha encargado de dispersar. Aunque el plan es un 'avance', dicen en Acciona, que participa en las licitaciones y confía en que los proyectos se gestionen 'con la misma madurez con que se ha hecho en Chile'.

La constructora de los Entrecanales optará a más concesiones en México y Chile, donde ya tiene obras como la autopista Américo Vespucio. Ligada a ella firmó la ejecución de un metro ligero con una inversión adicional de 230 millones.

El nuevo competidor. El magnate Slim quiere crecer en construcción

En México las empresas españolas afrontan un nuevo rival que les puede poner las cosas muy difíciles. El multimillonario mexicano Carlos Slim busca oportunidades de negocio en la construcción.

Quiere escindir ciertos activos de su entidad financiera, Grupo Financiero Inbursa, para crear una nueva empresa, Impulsora de Desarrollo Económico para América Latina (Ideal), con un capital de 720 millones de dólares (590 millones de euros) que buscará obras de infraestructura, como autopistas de peaje y plantas de tratamiento de residuos, ha informado la agencia Bloomberg. No descarta la salida a Bolsa.

Ya el año pasado Slim creó una filial constructora como parte de su conglomerado industrial Grupo Carso. Mientras, Inbursa ha anunciado que destinará 1.000 millones de dólares (820 millones de euros) para financiar proyectos de construcción.

Compañías españolas como Dragados y OHL ya han detectado los movimientos del magnate mexicano en este mercado. Uno de los negocios que más promete es la edificación de viviendas, ahora que los mexicanos se animan a comprar casas una vez que los préstamos han vuelto a tipos de interés razonables tras la crisis bancaria de los noventa.