Carreras profesionales

El azar dirige la carrera de los ejecutivos

El azar es el que ha movido la mayoría de las carreras profesionales de los directivos españoles. Es el caso del director general de Isolux Wat, José Mestre, que cree en el azar como parte del desarrollo profesional, ya que aunque se intente controlar la planificación de la carrera siempre está supeditada a factores exógenos, como pueden ser una oportunidad en el extranjero o el auge o debacle de un determinado sector en un momento concreto. A su juicio, lo más importante es aprovechar las oportunidades y no dejarlas pasar, 'porque siempre juegan un papel significativo'. Como Mestre opina la mayoría de los ejecutivos españoles: el 69,2% asegura que su trayectoria profesional, al menos en el inicio, es fruto del azar y de cierta planificación posterior. Tan sólo el 28,2% de los directivos ha diseñado al milímetro su carrera. El 3% restante lo ha dejado todo en manos de la suerte y del azar. Estas declaraciones forman parte de un estudio sobre las claves del éxito de la alta dirección, elaborado por Creade y el Instituto de Empresa en colaboración con Cinco Días, en el que han participado un centenar de directivos y se ha entrevistado personalmente a una treintena de ellos, de los que extraemos algunas de sus citas.

También hay ejecutivos que desde el principio tienen marcado el rumbo que seguirá su trayectoria. Le ocurrió al director general de Pharma Services, Miguel Ángel Salcedo, que por tradición familiar siempre tuvo claro que estudiaría Farmacia y que ésta sería su profesión. También sabía que se dedicaría a la gestión y no a asuntos técnicos ni científicos. Completó su formación con un año de posgrado en Estados Unidos, pero antes decidió adquirir un poco de experiencia. Ha trabajado sólo en dos empresas y cuando decidió unirse al proyecto Pharma Services eran tan sólo siete personas. Actualmente, tiene en plantilla a más de 200 profesionales. Lo que resulta evidente es que, pese al esfuerzo planificador, los factores externos (empresariales o de otro tipo) terminan jugando un papel importante en el desarrollo de las carreras profesionales. También hay directivos que han optado por la fórmula mixta: azar y planificación. Es el caso de Concha Osacar, consejera de Lazora, quien comenzó su carrera profesional ya casada y con sus hijas en el colegio. Pese a que su debilidad eran las relaciones públicas, pensó que iba a estar muy limitada, así que optó por el Derecho porque, como ella reconoce, 'te acompaña toda la vida'. Consciente de la importancia de poder conciliar la familia y el trabajo, diseñó su proyecto de carrera en un radio de acción que le permitiera no descuidar ninguno de esos dos terrenos. Explica que para conseguirlo es imprescindible que si un miembro de la pareja tiene un trabajo que le demanda mucho tiempo, el otro tenga un trabajo más tranquilo. 'Si ambos tienen un ritmo de trabajo extremo, es muy difícil compaginarlo', afirma Osacar.

Otro ejemplo de combinación mixta es el del director de marketing de Hertz, Ignacio Santisteban, cuyos primeros pasos profesionales fueron en la empresa de transporte urgente UPS, recién graduado del máster en Dirección de Empresas. Un primer puesto como analista en el departamento de marketing derivó a director de producto y, posteriormente, representante español en un proyecto de medio año en Bruselas. Los seis meses se convirtieron en dos años y llegado este punto se saltaron todas las alarmas. Decidió volver a España y frente a lo que les pasa a muchos expatriados, la compañía se portó muy bien. Fue reubicado y, aunque no era el mejor de los puestos, aterrizó a la perfección. Un antiguo compañero de trabajo se puso en contacto con él y le habló de un nuevo proyecto de Hertz. Desde entonces, han pasado cinco años. æpermil;l es director del departamento de marketing y miembro del comité de dirección.

Los ejecutivos españoles han tenido que superar algunas barreras, como los idiomas, la movilidad geográfica, la formación, el trabajo en equipo o la conciliación entre la familia y el trabajo

Pero no todas las trayectorias pasan por saltar de puesto a la par que se cambia de organización. El director de compras de alimentación de Makro, José María Cervera, había participado en varios proyectos de selección al finalizar su máster. La empresa que más le gustaba era Makro y, además, fueron los primeros en contestarle. Inicialmente y durante un periodo de dos años se preparó para ser gerente de tienda en diferentes almacenes del grupo. Logrado este objetivo, se esforzó por ser un buen gerente, reto que consiguió y que culminó con su traslado a Mallorca durante tres años. Por circunstancias personales pidió a la compañía su regreso a Madrid, donde ocupó el puesto de jefe de compras de alimentación. A partir de aquí decidió tomar las riendas de su carrera profesional. Asegura que sabe lo que debe aceptar y qué es a lo que tiene que renunciar. Aceptó el puesto de director de compras de no alimentación, cargo que ostentó durante tres años y, tras la marcha de la compañía del director de compras, se hizo con ese puesto.

La directora de negocio de Diamond Trading Company (DTC), Susana Campuzano, siempre ha estado atraída por el arte, afición que la llevó a París a terminar su tesis, tras la cual entró a trabajar en la Biblioteca Nacional de Madrid. Tras preparar oposiciones para Archivos, Bibliotecas y Museos, tomó conciencia de que ese puesto difícilmente podría llenar sus expectativas profesionales, así que comenzó su andadura laboral como relaciones públicas de una pyme, pero sin dejar su trabajo en la biblioteca. Su gran salto profesional le llegó a través de un anuncio de un periódico, que le llevó a Chanel. Es el mundo del lujo, de la moda, 'arte en estado puro', algo que encaja perfectamente con sus pretensiones. No lo dudó: decidió dirigir la sección de formación y promociones en la firma francesa, donde seis años más tarde pasó a dirigir el área de marketing. Gracias a esta elección, hoy en día el marketing es su especialización, si bien decidió apostar recientemente por DTC, la rama de marketing del Grupo De Beers.

No todo ha sido fácil para los ejecutivos españoles. Han tenido que superar algunas barreras, como las relacionadas con los idiomas, la movilidad geográfica, la formación, el trabajo en equipo o la conciliación entre la familia y el trabajo. Por ejemplo, el director general de Ferrovial, Rafael Mendoza, descubrió que le faltaban ciertas habilidades directivas después de pasar 15 años seguidos en el sector de la construcción. Decidió suplir esas carencias haciendo un máster en Dirección de Empresas. Hoy cree que tal vez debiera haberse desligado del sector constructor a los ocho o 10 años de desempeño en él.

Los idiomas fue una de las preocupaciones de la secretaria general de Cable Europa-Ono, Mariona Roger, aunque asegura que hablar inglés, más que un obstáculo, es una formación básica para poder desarrollar una carrera profesional de éxito. El caso del director general de compras de alimentación de Makro, José María Cervera, es parecido; para poder alcanzar un puesto de responsabilidad tuvo que dominar el inglés. Considera que, en su caso, ha habido otro importante obstáculo, aunque lo ha ido superando de forma inconsciente: la evolución interna de su carrera. Para el director de relaciones industriales de Unión Española de Explosivos, Miguel Soldan, las principales barreras a su trayectoria han sido conciliar su vida profesional y personal y los idiomas. Como consecuencia de la globalización de los mercados ha tenido que hacer un esfuerzo con el inglés.

Belarmino García. Director General de Amena: 'Hay veces que para llegar a la cima tienes que bajar para volver a subir'

Confía en las oportunidades. Para Belarmino García, director general de Amena, la carrera profesional se va haciendo a medida que se van aprovechando las posibilidades que se ofrecen. 'En los primeros años se construye muy poco. En ese periodo uno aprende a trabajar, lo que es el mundo de la empresa, se aprende a formar parte de un colectivo con el que te relacionas y que no has escogido. Luego llega un momento en el que empiezas a construir tu carrera', señala García. Asegura que él nunca ha diseñado un plan a seguir. 'He ido aprovechando las oportunidades que me han ido llevando a una serie de nuevas oportunidades en el desarrollo de mi carrera. Jamás he dicho que quiero llegar a esto o este tipo de compañías', afirma.

Cuando salió de la universidad su primera idea era trabajar como ingeniero, 'algo que está muy bien, sobre todo al principio'. Más tarde, los avatares de la vida le llevaron por otros derroteros. 'Te adentras en el mundo empresarial, mucho más amplio y más rico que la labor del ingeniero puro. El puesto técnico tiene un recorrido más limitado', afirma.

Entre las barreras que se ha ido encontrando a lo largo de su trayectoria, destaca su decidida apuesta por opciones muy novedosas, 'en las que he tenido que ir aprendiendo sobre el camino, ya que no había ningún recorrido'. 'Durante los primeros años de la carrera hay que mejorar mucho, sobre todo en habilidades personales'. Recuerda que aquella época fue en 'zigzag, en vez de una escalada de puestos vertical y ascendente'. 'Esto me costó muchísimo durante ese periodo, pero después lo agradecí profundamente, porque me permitió conocer y explorar muchas áreas de un mismo negocio', explica. 'Hay veces en las que, cuando subes a lo alto de una cima, ves que enfrente hay otra cima más alta, pero para llegar a ella tienes que bajar para volver a subir', reflexiona.

Es un aprendizaje que ha llevado a la práctica en un momento de su vida. 'Eso es lo que verdaderamente hay que saber gestionar'.

Belarmino García divide el camino recorrido en varias etapas. La primera fue técnica. La siguiente, de apoyo a la función comercial. Posteriormente, desempeñó funciones comerciales propiamente dichas y funciones de marketing. 'También gestioné el negocio de personas. Luego pasé a dirigir un negocio relevante a nivel nacional para la compañía donde trabajaba. Después gestioné una industria para pasar a ser director general para España y Portugal en esa misma compañía. Todas estas etapas las cubrí en HP. Tras alcanzar la dirección general, cambié de empresa para cubrir una vacante como consejero delegado en la parte tecnológica de Siemens'.

De allí entró a trabajar en Amena, 'un paso arriesgado, ya que en ese momento predominaba la idea de que en España no había lugar para un tercer operador de telefonía'. Creía que, más que un riesgo elevado, 'había una oportunidad de negocio'.

Apoyo a las empresas

Concha Osacar: Consejera delegada de Lazora.

'El Derecho te acompaña siempre'

Comenzó su trayectoria casada y con sus hijas en el colegio. Pese a que su debilidad son las relaciones públicas, pensó que iba a estar limitada, así que optó por el Derecho porque 'te acompaña toda la vida'. Diseñó su proyecto de carrera para no descuidar la vida familiar y la profesional. Cree que si un miembro de la pareja tiene un trabajo que le demanda mucho tiempo, el otro debe tener uno más tranquilo. 'Si ambos tienen un ritmo de trabajo extremo es muy difícil compaginarlo', afirma Osacar.

Pau Hortal: Presidente de Creade.

'Todos los puestos tienen riesgo'

El directivo de éxito reconoce que todos los puestos de trabajo 'tienen actualmente una mayor o menor dosis de riesgo'. Asegura Pau Hortal que el futuro de cada ejecutivo depende de una serie de variables: la actuación individual, la capacidad de supervivencia de la compañía y las decisiones más o menos estratégicas tomadas en la lejanía. Opina, además, que la base del éxito de cualquier directivo se encuentra en 'haber sabido convertirse en empresarios de su propio talento'.

Susana Campuzano: Directora de negocio de DTC.

'La formación no acaba en la facultad'

Ha rechazado ofertas por no separarse de su familia, aunque reconoce que su carrera profesional siempre ha sido muy importante, más incluso de lo que ella desea, por la cantidad de tiempo y de pensamiento que le dedica. Susana Campuzano asegura que comenzó muy joven su vida laboral y le hubiera gustado demorar su entrada para haberse preparado mejor tanto en idiomas como en informática. Opina que las nuevas generaciones saben que la etapa formativa 'no acaba en la facultad'.

Santiago Íñiguez: Decano del Instituto de Empresa.

'La suerte es buscada'

Cree que los profesionales planifican su carrera sobre los 35 años, aunque reconoce que el azar tiene un impacto importante. 'La suerte es buscada', dice Santiago Íñiguez. Le ha llamado la atención que el equilibrio entre la vida privada y el trabajo sea todavía una asignatura pendiente. 'Es ahí donde tenemos que poner más énfasis. Desde los centros de formación hay que preparar a los alumnos para que sepan compatibilizar mejor sus deberes familiares y profesionales', asegura.