Derivados

Estrategias para cubrirse ante los riesgos de las divisas

Actualmente estamos en un momento en el que uno de los determinantes de la evolución de las Bolsas son los movimientos y las tensiones de las distintas divisas; por ejemplo, últimamente se está hablando mucho de la posibilidad de una revalorización de la moneda china (yuan o reminbi) y de todas las implicaciones macroeconómicas que conllevaría en su economía y en la economía global.

Cuando se invierte en un activo denominado en una divisa distinta a la nuestra se asume un doble riesgo de precio, el del activo y el de la divisa. Y se podrían dar situaciones bastante decepcionantes, por ejemplo, si elegimos un valor de la Bolsa americana, porque tenemos expectativas alcistas sobre esa acción para un período determinado (que va a subir en torno a un 5% en un par de meses), y resulta que se acierta totalmente en la dirección y en el timing (que sube un 6% en un mes) pero cuando se mira el apunte en la cuenta de valores se puede encontrar con la desagradable sorpresa de que se ha perdido dinero.

¿Cómo es posible esto? Si se busca la evolución del euro/dólar en ese período se podrá ver que el dólar se ha depreciado respecto al euro más de un 6% por lo que la caída de la divisa se ha 'comido' la subida del precio del activo (también podría haber pasado lo contrario: ganar por la subida del precio de la acción y además por una apreciación en el dólar, pero este tipo de sorpresas son menos habituales).

Una forma clara de evitar este riesgo de divisa es sólo invirtiendo en activos denominados en la propia moneda pero se asumiría implícitamente el riesgo de no elegir bien las oportunidades de beneficios al limitar tanto nuestro universo de inversiones. La forma más apropiada de eliminar o reducir el riesgo de tipo de cambio es la cobertura mediante productos derivados. La operativa de las opciones y futuros sobre divisas es igual que la de los derivados sobre otro tipo de activos, por supuesto con sus particularidades (como lo son los dividendos en el caso de las acciones). Veamos un ejemplo para comprobar lo sencillo que es cubrir el riesgo de divisa con futuros financieros:

Tenemos una inversión de 250.000 euros en una acción americana que vale 25 dólares la acción y con un tipo de cambio de 1,23 dólares, esto equivale a 307.500 dólares. El riesgo que no se quiere asumir es que el dólar se deprecie (o que el euro se vuelva a apreciar, lo que es bastante probable) situándose otra vez en niveles de por ejemplo de 1,30 dólares. Es necesario realizar una operación que permita ganar en esta situación para contrarrestar lo que se perdería en la inversión al cambiarla de dólares a euros, esta operación es la compra de futuros sobre el euro/dólar (en esta caso cuatro futuros porque su multiplicador es de 62.500).

Actualmente la contratación de futuros financieros sobre divisas es realmente cómoda y transparente, a través de las páginas webs de las distintas entidades financieras que los comercializan.