Junta

El Santander, con viento a favor

El mercado espera que Botín presente para este año una estimación de beneficios de 4.800 millones de euros y aporte más cifras sobre la contribución de Abbey al grupoPara invertir

Los accionistas del Santander que acuden este sábado al Palacio de Exposiciones de la capital cántabra lo hacen con un ánimo muy diferente al del año pasado. Hace doce meses Emilio Botín aparecía ante los inversores para rendir cuentas de un año histórico en resultados, pero muy frustrante para la evolución del valor en Bolsa y conflictivo en términos de imagen por los dos procesos judiciales que aún pesaban sobre el presidente: el caso de las indemnizaciones millonarias y el de las cesiones de crédito. Ni el peor de los escenarios amilanó a Botín y el banquero salió tan triunfante como acostumbra. Ahora afronta esta junta tras haber sido absuelto recientemente en el caso de las jubilaciones millonarias, pero con la sombra pendiente del proceso más espinoso, el de las cesiones de crédito, cuyo juicio podría empezar en septiembre tras el rechazo del recurso de amparo. Aún así, fuentes del mercado opinan que esta junta general se presenta 'más bien sosa y como la menos conflictiva de los últimos años' y 'Botín tendrá que hacer pocos esfuerzos para ganarse a los inversores'.

Pocas incógnitas, por tanto. La cotización del valor se encuentra ya a un nivel más razonable, con una subida en el año del 4,49% (6,62% de subida del Ibex) y con mayor potencial de crecimiento. El precio de la acción ha ido soltando el lastre de la compra del Abbey, que en los meses de verano del año pasado castigaron severamente la cotización hasta convertir al valor en el segundo de peor comportamiento del Ibex. Aunque recuperó en el último trimestre del año, el precio descendió un 2,7% en el conjunto de 2004, frente a una subida del Ibex del 17,37% y una mejora de su eterno rival, el BBVA, del 19,18%.

Además de mayor aportación del Abbey, 'las mejores perspectivas para el valor se sostienen en el negocio en Latinoamérica, sobre todo en Brasil', explica Javier Barrio, de Intermoney. Con todo, en las últimas semanas se ha producido una mejora general del sentimiento del mercado hacia el grupo y varias sociedades de valores y bancos de inversión han cambiado sus recomendaciones y han elevado el precio objetivo de los títulos por encima de los 10 euros. El valor cerró el viernes a 9,54 euros.

A falta de noticias recientes de envergadura, el mercado espera que los responsables del grupo se atrevan a dar una previsión de beneficios para el año, tal y como se ha hecho en las juntas generales ordinarias de los dos últimos ejercicios. El consenso del mercado espera un resultado de 4.800 millones de euros, frente a los 3.136 millones de 2004.

Pero, además, se prevé también que tanto el presidente como el consejero delegado, Alfredo Sáenz, vuelvan a la carga para convencer a los inversores del acierto de la compra del Abbey, la operación en la que el banco tiene ahora enfocadas buena parte de sus energías y que impedirá, a juicio de los analistas, que de momento aborde otras compras.

El mercado cree que el grupo está ahora en mejores condiciones que en octubre -cuando se celebró la junta que aprobó la ampliación de capital de la adquisición-, para mostrar con cifras que Abbey aportará valor a los accionistas, lo que se traducirá en mayor crecimiento de resultados y más dividendos. El banco británico, en pleno proceso de 'puesta a punto' contribuyó con 153 millones de los 1.185 millones de beneficios del primer trimestre y el banco cree que 2005 es clave porque será ya un año para rentabilizar la compra. Los analistas, sin embargo, creen que habrá que esperar. 'Los inversores empezarán a notar la aportación de valor a partir de 2006', según Mario Lodos, analista de banca de Ibersecurities. 'El mercado quiere ver más señales de ahorro de costes y eso sí se puede empezar a ver a fin de año', señala Camino Hidalgo, de Urquijo Bolsa. Hidalgo coincide con otros analistas en que el valor gana atractivo aunque 'estamos esperando a ver si se nota más la aportación de Abbey, lo que centra ahora la atención en el valor'.

Orden del día Renovación del consejo uno a uno

El Santander propondrá a la junta general ordinaria la reelección como miembro del consejo de administración para otros tres años del presidente, Emilio Botín, que cumple 71 años, y forma parte del máximo órgano de administración del banco desde 1960. Los accionistas reelegirán también por otros tres años a otros cinco consejeros: Matías Rodríguez Inciarte, Manuel Soto, Guillermo de la Dehesa, Abel Matutes y Francisco Javier Botín. Además, ratificarán el nombramiento como consejeros del ex gobernador del Banco de España Luis Ángel Rojo, y del presidente del Abbey, Terry Burns, que cubren en el consejo las vacantes causadas por el empresario Juan Abelló y por el presidente del Royal Bank of Scotland, George Mathewson, respectivamente. Como novedad, los accionistas aprobarán los nombres de cada consejero de uno en uno, y no en conjunto como se hace en otras compañías y se venía haciendo hasta ahora en el Santander.

¦bull; La junta general ordinaria aprobará también un plan de incentivos para los empleados cuya ejecución dependerá, entre otras cosas, del beneficio del Santander en comparación con otros bancos del mundo y de la revalorización de las acciones.

¦bull; Los accionistas aprobarán las cuentas del año pasado, cuando el banco logró el beneficio más alto de la historia -3.136 millones de euros-. Además, aprobarán también las retribuciones del consejo-22,6 millones de euros- y el informe de gestión de la entidad.