Telefonía móvil

Móviles y Vodafone recortan los precios del UMTS para revitalizar el consumo

El UMTS no está funcionando en España al ritmo que se esperaba y los datos están ahí para demostrarlo. Consciente de ello, Telefónica Móviles ha anunciado una fuerte rebaja de precios para intentar popularizar la tercera generación, en una iniciativa que se une al lanzamiento por parte de Vodafone de la primera tarifa plana para la banda ancha móvil.

Las previsiones referidas al desarrollo de la telefonía móvil nunca han sido muy fiables, pero hasta ahora siempre se han equivocado por defecto y no por exceso. Hasta que ha llegado el UMTS.

Motorola predijo en noviembre del año pasado ventas de un millón de terminales de tercera generación en España durante 2005. Sony Ericsson, mientras tanto, calculó para el mismo plazo que el parque de móviles alcanzaría una cuota de ventas del 10%, lo que amplía el número a 1,5 millones en el caso español.

Por ahora, las cifras de las operadoras distan mucho de asemejarse a estos cálculos. Telefónica Móviles y Vodafone sumaban 158.000 clientes de tercera generación a cierre del primer trimestre, contando por lo alto. Pero éstos son los datos acumulados porque de esta cantidad poco más de 80.000 corresponden a ventas realizadas entre primeros de diciembre y finales de febrero, según los datos proporcionados por la Fundación Auna en el informe de próxima publicación eEspaña 2005 al que ha tenido acceso este periódico. Es decir, las cifras más recientes demuestran que menos del 2% de los terminales celulares vendidos en España son UMTS.

Pero todavía queda mucho año por delante y las dos telefónicas que han apostado por el UMTS en España -Telefónica Móviles y Vodafone- han decidido cambiar la estrategia y dar un impulso a la tercera generación. Cumplir las previsiones anunciadas por los fabricantes parece difícil, aunque al menos se espera una mayor popularización del móvil multimedia y también de la utilización de la tercera generación desde los ordenadores. Puesto que la venta de terminales parece ir muy por detrás de lo esperado, el objetivo de las telefónicas es que al menos aumenten sus ingresos por los nuevos usuarios que utilicen su red de datos.

El reclamo para vender los nuevos terminales y servicios es el mismo en los dos casos. Tanto Vodafone como Móviles han apelado al precio, ante la ausencia de aplicaciones que por ahora hayan servido de verdadero enganche.

Llega la tarifa plana celular

La primera en mover ficha fue la británica, que trasladó al móvil el esquema tarifario que ha convertido en un éxito la banda ancha en Internet: la tarifa plana. Por 59 euros al mes, Vodafone pone a disposición de los usuarios 1 gigabytes de capacidad, en una oferta específicamente dirigida al acceso a Internet desde un ordenador con una tarjeta de datos.

Telefónica Móviles ha reaccionado con una tarifa plana muy parecida y una batería de recortes de precios, esta vez para usuarios de terminales móviles. El anuncio se produjo ayer y supone descuentos hasta de un 70% con respecto a los niveles anteriores y precios diez veces inferiores a otras ofertas que hay en el mercado, según la compañía.

La tarifa plana se ha fijado en 58 euros al mes -uno menos que Vodafone- y el volumen de datos que permite mover es de 1,5 gigabyte -medio más que la británica-.

Para usuarios del móvil, las nuevas tarifas para los que quieran conectar el terminal a un portátil son de tres euros por Megabyte para clientes de prepago, dos euros para los de contrato y 1,5 euros para los profesionales, empresas y consumidores adscritos a planes. Además, Telefónica ha comenzado a incluir la vídeollamada en sus planes más extendidos: Mi favorito y Mis cinco.

Falta de aplicaciones

Uno de los problemas en la lenta introducción en España del UMTS es que todavía no se ha encontrado la aplicación estrella llamada a popularizar su uso.

Los SMS fueron un importante detonante en la telefonía tradicional, pero los MMS -mensajes multimedia- no han venido a sustituirlos. Hace unos años, se consideraba que serían uno de los servicios más demandados, pero un estudio realizado en 2004 por Ericsson Consumer Lab, incluido en el eEspaña 2005, demuestra que en España sólo el 27% de los usuarios que tiene móviles con cámara envía fotos a través de MMS.

Y el problema es que ni siquiera es necesario tener un teléfono UMTS para enviar MMS, puesto que basta con la denominada segunda generación y media -GPRS-. Es verdad, con todo, que los nuevos terminales UMTS que se están lanzando al mercado intentan promover estos mensajes, ya que incluyen cámaras de mucha mayor resolución.