Música

Un politono se cuela en la lista de discos más vendidos

Elvis, los Beatles, Madonna o, más recientemente, Oasis tienen desde hace días un extraño compañero en las listas de números uno discográficos. Es nada menos que un politono y se ha colado entre los más grandes. Una ranita y su chirriante acompañamiento de ruidos de motocicletas -no en vano lo llaman la cosa irritante- han dado el salto a la fama desde el timbre del móvil y se han colocado como número uno en la lista de discos sencillos más vendidos del Reino Unido.

En la competición han superado nada menos que al Lyla de Oasis -el primero hasta que ellos llegaron- y al Speed of Sound de Coldplay, en lo que debía suponer el regreso por todo lo alto a la música de la banda de Chris Martin.

Pero no fue así. Cuando todo estaba preparado para su ascenso al Top 1 de la lista que prepara todas las semanas The Official UK Charts Company -la oficial de los distribuidores- los rumores empezaron a resquebrajar las esperanzas de Coldplay. Dos días antes de cerrar la clasificación, la disputa era muy reñida; con 24 horas de antelación, la victoria de la ranita era un secreto a voces, y la jornada decisiva fue sólo una confirmación. El tono Crazy Frog Axel F se había convertido en el líder de ventas de la semana del 4 de junio.

Llegar al número uno británico no es tarea sencilla y menos cuando se trata de un timbre de móvil. La mejor prueba es que se trata de la primera vez que sucede. Es fácil que una canción famosa suene en los terminales de medio mundo, pero el camino contrario es todo un reto.

Este reto concreto ha llevado mucho tiempo y sólo ha sido posible gracias al esfuerzo y la visión de un buen puñado de intervinientes.

Un adolescente sueco de 17 años -los que tenía en 1997, cuando nació la historia de Crazy Frog- es el titular de la paternidad más inicial del invento. Daniel Malmedahl, hoy vendedor de productos informáticos, creó con sus amigos el sonido que sirve de base al politono, imitando los irritantes ruidos del motor de una motocicleta. El experimento se transmitió por Internet y allí lo encontró años después un experto en animación, Eric Wernquist. Lo convirtió en un vídeo y para darle vida creó la hoy ultrafamosa ranita.

La sorpresa llegó poco después, cuando la empresa de politonos Jamster se puso en contacto con Wernquist y Malmedahl y propuso a los padres de la criatura comercializar el ruido como tono de móvil y dar nombre a la ranita para ayudar en la promoción. Había nacido The Crazy Frog.

De ahí a las listas de éxitos sólo quedaba un paso. Y lo dieron dos alemanes. Mezclaron el politono con la melodía Axel F, más conocida como la música de la película Superdetective en Hollywood. Así crearon Crazy Frog Axel F y así arrebataron el número uno a Coldplay.

La vida de la ranita no es sólo una anécdota musical. También es la historia de un éxito financiero. Y es que este politono es el más vendido de la historia, con ventas superiores a 20 millones de euros.

La cifra puede extrañar a algunos, pero el intercambio de tonos se ha convertido en una de las aplicaciones más preciadas de la telefonía móvil. La compra se hace por medio de un mensaje y las operadoras de telefonía se reparten los ingresos con los proveedores del tono. Estos últimos serían los encargados de pagar los derechos de autor que correspondan a los dueños de las músicas.

De España no hay datos demasiado precisos sobre volumen de ingresos, pero JupiterResearch calcula que el mercado de tonos en Estados Unidos movió 217 millones de dólares el año pasado, se elevará a 418 millones éste y se disparará hasta 724 millones en 2009. Según M:Metrics, la descarga de tonos es la segunda aplicación más demandada por los usuarios del móvil estadounidense. En el mes de abril, el 13,6% de los usuarios, 24,6 millones, se bajaron uno. Los consumidores españoles tampoco dan la espalda a este fenómeno. La demanda en 2004 llegó al 65% de los usuarios, según datos de la Fundación Auna, muy por delante de los juegos.

Un camino pausado al éxito

No era la aplicación estrella de ningún operador de móvil, pero la compra de tonos se ha convertido en una de las más demandadas.

En un principio, fueron las empresas distribuidoras de tonos las que apostaron por el negocio y las que comenzaron a mover la publicidad.

El éxito de la iniciativa y el volumen que el intercambio de tonos ha empezado a mover ha hecho que las operadoras comiencen a fijarse en ellos, sobre todo porque otras aplicaciones no terminan de despegar.

En España ha sido Amena la que ha tomado la iniciativa, porque los tonos son un productos para los usuarios más jóvenes y su cartera de consumidores es idónea para ello.