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Un puente para unir al clan con la empresa

Lo que falta por aprender en las familias es que dentro no debe existir el poder'. Esta frase, una sentencia de Francis Bacon, resume muy bien el origen de buena parte de los problemas que se atribuyen a las empresas familiares. Unos conflictos, los creados por el poder o por la falta de éste, que se ven acentuados por el hecho de que en las familias empresarias conviven familiares que son empleados, socios, accionistas o consejeros de la compañía con aquellos que no ostentan esta condición, aunque influyan de una u otra forma en la marcha del negocio. Minimizar esas tensiones, aunar las sensibilidades de unos y otros y definir los grandes temas que afectan a familia y empresa es el objetivo del consejo de familia, un órgano de gobierno de las compañías familiares que los expertos consideran clave para su éxito.

'El consejo de familia es el foro donde los familiares discuten temas que afectan a la familia y a la empresa, como el relevo generacional, la política general de la compañía o la formación y la retribución de los familiares que participan en el negocio', explica Joan Amat, director de la colección editorial del Instituto de la Empresa Familiar (IEF).

Amat diferencia entre lo que debería ser este órgano y lo que es en realidad. 'Aunque en la práctica muchas empresas se limitan a leer el balance y comentar los resultados, el consejo de familia debería ser una especie de Senado para la empresa. Su labor es definir las grandes líneas que después se implantarán en el día a día de la compañía a través del consejo de administración o el comité de dirección', señala.

Pese a que el consejo de familia figura como recomendación en la propuesta de código de buen gobierno de las empresas familiares que presentaron recientemente el Instituto de la Empresa Familiar, el IESE y la Fundación de Estudios Financieros, la mayoría de las empresas familiares saben por experiencia que no se trata de una figura nueva. 'Formal o informalmente todas las compañías familiares tienen un consejo de familia, aunque se trate simplemente de una reunión por Navidad en la que se habla de los temas que afectan a la familia y la empresa', apunta Amat. Entre las compañía que han incluido formalmente en el gobierno de la empresa un consejo familiar figura, por ejemplo, Puig, el Grupo Importaco o Fuerte Hoteles, entre otras muchas.

'Todas las empresas familiares de un cierto tamaño y que llevan tiempo trabajando en temas como la sucesión o el protocolo familiar cuentan con un consejo de familia', afirma José Félix Gálvez, socio responsable de la Unidad de Empresa Familiar de PricewaterhouseCoopers. Gálvez considera que la función más importante del consejo es la información. 'En las familias empresarias hay accionistas y no accionistas, directivos y no directivos, socios y no socios, consejeros y no consejeros. El nivel de información entre todos ellos es heterogéneo y el consejo de familia actúa como un órgano que genera transparencia', explica.

No es la única razón de su existencia. Impulsar la aplicación del protocolo familiar, apuntalar el compromiso de la familia con la empresa o decidir las líneas maestras de la formación de los miembros de la familia, no sólo como directivos, sino como consejeros o accionistas son, apunta Galvez, algunas de ellas.

'El arte de un buen diseño organizativo en este tipo de empresas está en saber conjugar bien los órganos familiares y los societarios. Y eso no siempre es fácil, porque en los negocios familiares se tiende a confundir estos dos ámbitos', advierte el experto de PricewaterhouseCoopers.

El orden del día del consejo

Información

'A mi nadie me cuenta nada' es una de las quejas típicas que surgen en las familias, más aún si son propietarias de algo tan absorbente como una empresa. Informar a los familiares de la marcha de la compañía, las operaciones más importantes, los resultados, los nombramientos o cualquier otra incidencia es una de las principales funciones del consejo de familia.

Sucesión

'El momento en el que se hace necesario el consejo de familia es cuando los hijos de los fundadores llegan a la edad en la que comienzan a plantearse su entrada en la empresa', señala José Félix Gálvez. Así, plantear y definir las grandes líneas del relevo generacional es una de las principales funciones de este órgano de gobierno.

Formación

Cuáles son los requisitos para desarrollar una carrera en la empresa, qué clase de formación deben recibir los miembros de la familia que opten por este camino y cual será su retribución son cuestiones que deben figurar también en el orden del día.

Patrimonio

El patrimonio de las familias empresarias está constituido en buena medida por el negocio familiar, pero a menudo no se limita únicamente a éste. Informar y decidir aspectos relacionados con el patrimonio de la familia, tanto empresarial como ajeno al negocio, ocupa buena parte de las reuniones del consejo.

Cultura

Los expertos aseguran que una de las claves de supervivencia de las empresas familiares es la transmisión intergeneracional de su cultura empresarial.

El secreto de la armonía de los Mogi

Cualquiera que haya comido alguna vez en un restaurante de Estados Unidos ha tenido en sus manos con mucha probabilidad un bote de salsa de soja Kikkoman. La familia Mogi dirige desde 1630 con pulso firme y guante de seda esta compañía japonesa, que distribuye sus productos en más de 100 países y controla el 50% del mercado de la salsa de soja en EE UU. El verdadero secreto del éxito de Kikkoman no está, sin embargo, tanto en la calidad de su salsa (que también) como en la impecable armonía que reina en la compañía. Desde hace 70 años, la familia Mogi aplica religiosamente a sus relaciones y a la marcha de la empresa un código de conducta que consta de 17 artículos y que resume la cultura y los principios del grupo.

'Todos los miembros de la familia deben buscar la paz. Jamás deben luchar y siempre han de respetarse los unos a los otros. Han de asegurar el progreso de la empresa y la perpetuación de la prosperidad familiar', señala el primer artículo del código de los Mogi. 'Los miembros de la familia deben ser educados unos con otros'; 'Hay que conservar la disciplina, demandar diligencia, preservar el orden entre jóvenes y ancianos, jefes y trabajadores' o 'Se debe consultar a la familia cualquier nuevo negocio. Jamás hay que actuar sólo', son algunos mandamientos de ese código que explica, en buena medida, el éxito de Kikkoman.