Buenos Aires busca inversores para la ampliación de su red de metro
El alcalde de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, estuvo en Madrid la semana pasada en busca de inversores para participar en la ampliación de la red de metro de la ciudad, un proyecto que implica una inversión de más de 1.500 millones de dólares en la construcción de tres nuevas líneas. Ibarra se reunió con entidades financieras, fabricantes de equipos, empresas ferroviarias y constructoras.
Nacido hace 92 años, el metro de Buenos Aires forma, con cuatro de sus cinco líneas, un abanico que converge en el viejo centro comercial de la ciudad. Actualmente, transporta a más de 1.300.000 pasajeros por día y recorre 42 kilómetros, con 69 estaciones. Pero con la ampliación que acaba de lanzar Ibarra, la red se duplicará y pasará a tener una extensión total de 82,2 kilómetros, y sumará 35 nuevas estaciones; el 70% de los porteños tendrá una a menos de 500 metros de su casa.
La ciudad de Buenos Aires tiene tres millones de habitantes. Pero su red de influencia se extiende a varios millones más: los que habitan en la región metropolitana. La demanda diaria prevista con las obras de extensión es de más de 850.000 personas.
En una entrevista concedida a Cinco Días, el alcalde de Buenos Aires explica que 'además de ser una obra absolutamente necesaria para la ciudad, desde los años cuarenta Buenos Aires no trabajaba simultáneamente en tres líneas como lo está haciendo hoy'. Y es que más allá de estas tres líneas, actualmente Buenos Aires está ampliando dos y construyendo una totalmente nueva. Las tres nuevas líneas ya tienen su recorrido trazado y ya está autorizada la concesión de la construcción y de la gestión de las mismas.
Empresas interesadas
Ibarra pasó por Madrid para lanzar la primer etapa: 'Estamos presentando el proyecto, para iniciar el proceso de licitación para contratar un banco internacional o nacional que sirva de asesor legal, que prepare todos los papeles para convocar después la licitación internacional de las obras'. Pero -anticipó- las empresas interesadas en el proyecto, pueden comenzar a estudiar el tema. Entonces, se transforma en una especie de presentación de esa segunda etapa'.
El alcalde expuso el plan ante cien invitados españoles, representantes de algunos bancos y de consultoras de ingeniería; operadores de metro, aseguradoras de riesgo, constructores y proveedores de materiales y equipos. Durante la presentación, Ibarra estuvo acompañado por Ildefonso de Matías Jiménez, director de Metro Madrid y presidente de la Asociación Internacional de Metros (Alamis).
'Que la ciudad de Buenos Aires salga al plano internacional a ofrecer negocios de estas características después de todo lo que pasó en el país, no es un dato menor. Porque Argentina atravesó un proceso de default (suspensión de pagos) y de conflicto institucional, y el rol que tuvo la ciudad fue diferente', señaló Ibarra.
Lo diferente fue que la capital de Argentina no declaró la suspensión del pago de su deuda; la renegoció, sin apelar a una quita de capital. 'Con lo cual -concluyó Ibarra-, en la salida de la crisis, Buenos Aires quedó situada nuevamente con superávit fiscal, además de conformar un fondo anticíclico que hoy tiene 120 millones de dólares'.
Un Aníbal Ibarra optimista, despegando a la ciudad del territorio nacional, aseguró que Buenos Aires 'tiene una perspectiva de gran estabilidad mirando hacia delante, que es lo que se necesita para atraer este tipo de inversiones. La ciudad hoy puede exhibir su comportamiento económico a modo de presentación'.
Interés europeo
La presentación del Gobierno porteño en Madrid contó con representantes del Banco Río Santander, ABN Amro, Siemens, Transportes Metropolitanos Barcelona, Ferrocarriles de Italia y constructoras como el grupo ACS Dragados.
Argentina necesita inversión para crecer
A lo largo de la charla mantenida con este periódico, el alcalde de Buenos Aires tomó distancia del Gobierno nacional argentino, encabezado por Néstor Kirchner. Pero no se negó a opinar sobre el proceso de canje de la deuda nacional.Ibarra argumentó que 'significó un proceso de negociación muy duro, donde hubo muchos sectores que quedaron disconformes, sobre todo europeos. Pero era necesaria una posición fuerte por parte del país para transformar a Argentina en un proceso económico viable. Creo que en este contexto estuvo enmarcada la renegociación del Gobierno Nacional: para Argentina fue algo necesario renegociar su deuda'.También opinó sobre el proceso de renegociación de los contratos con las empresas de servicios públicos de su país, muchas de ellas de capital español: 'Lo más importante es que Argentina tiene un futuro de crecimiento económico alto, y esta situación es sostenible en el tiempo en tanto haya inversiones en infraestructura y en energía. En este marco puede plantearse el tema de las tarifas también para acelerar procesos de inversiones por parte de las empresas'.Para Ibarra, 'hay que establecer reglas y marcos regulatorios. Argentina necesita un proceso de inversión sostenido para consolidar su crecimiento'.