Bruselas restringirá la concesión de subsidios a empresas en dificultades
La Comisión Europea tiene previsto presentar mañana su 'hoja de ruta' sobre la reforma del control de las ayudas de estado. Objetivo: prohibir los subsidios a empresas en dificultades y concentrarlos en sectores donde la financiación pública tenga un verdadero impacto en términos de incremento de la competitividad europea.
La comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, espera poner por fin en marcha esta semana su anhelada reforma del control de las ayudas de estado. Kroes, que asumió el cargo hace seis meses, ha convertido esa revisión en una de las principales metas de sus cinco años de mandato.
Bruselas cree que 'los subsidios deben concentrarse en las áreas donde realmente tengan valor añadido'. La CE asegura que para conseguirlo flexibilizarás las normas que permiten las ayudas a la innovación y las que cubren huecos dejados por el mercado, sobre todo, en cuanto al capital semilla para empresas jóvenes y pequeñas.
Pero a cambio, la CE desea endurecer el control de las ayudas a empresas inviables, porque las considera un desperdicio del dinero de los contribuyentes. El predecesor de Kroes, Mario Monti, ya mantuvo duros enfrentamientos con Berlín y París por los planes de salvamento de empresas como Holzmann o Alstom.
En esa misma línea, la idea más controvertida lanzada por Kroes es la de impedir la concesión de subsidios a grandes compañías en las regiones más prósperas de la Unión. Su propuesta ya ha sido denostada por unos países donde, tras la ampliación de la UE, arrecia el debate sobre la fuga de empresas hacia los nuevos socios del Este.
El proyecto, de hecho, lleva meses en el cajón a la espera del referéndum sobre la Constitución europea en Francia. Los partidarios del no en ese país agitaron durante la campaña el espectro de Bruselas como el bisturí de la ofensiva liberal contra los servicios públicos franceses.
Pasada la consulta, y en lo que muchos calificarán de ejercicio de cinismo político, Kroes presenta mañana mismo 'su hoja de ruta para la reforma de las ayudas de Estado'. Con esa suavidad define la portavoz oficial de la Comisión, Françoise Le Bail, el plan de endurecimiento del control de los subsidios públicos. El objetivo, reconoce la Comisión, 'es menos ayudas, pero mejor dirigidas'.
'Las ayudas, como el tabasco, requieren moderación'
La Comunicación que espera aprobar mañana la Comisión Europea pretende lanzar el debate sobre la reforma del control de las ayudas de Estado en la Unión Europea.El punto de partida, que probablemente inquietará en las capitales, equivale a la comparación culinaria que alguna vez hace la comisaria de Competencia, Neelie Kroes. 'Las ayudas son como el tabasco: hay que usarlas adecuadamente y siempre con moderación'.En 2003, los 15 socios veteranos de la UE condimentaron el tejido empresarial con nada menos que 52.775 millones de euros (4.019 millones en España). Los Gobiernos se han comprometido repetidamente a reducir esas ayudas que, mal administradas, distorsionan la competencia. Pero Bruselas considera insuficiente el ritmo actual de reducción y pretende acelerarlo con un control más estricto en la concesión de los subsidios.