Finanzas

González reta a sus opositores a lanzar una opa por BNL

El presidente del BBVA, Francisco González, retó ayer a sus opositores en el consejo de la Banca Nazionale del Lavoro (BNL) a presentar una contraoferta por el capital del banco italiano para que sea sometida a la decisión del mercado. González se mostró convencido de que la opa sobre la entidad italiana llegará a buen puerto tras 'superar todos los escollos'.

González lanzó ayer un mensaje a sus opositores en la BNL, el denominado contrapacto, encabezado por el constructor Francesco Gaetano Caltagirone. Aunque evitó mencionar directamente a este grupo que desde el sábado se sienta en el consejo del banco italiano, pidió que 'si hay otra parte interesada en controlar BNL, que actúe con transparencia, lo que se llama poner otra oferta en el mercado'.

El banquero se mostró a favor de que sea el mercado quién decida si se presenta una oferta adicional de adquisición para la entidad financiera italiana.

Los analistas, mientras, estaban ayer divididos entre los que consideraban que el BBVA podría mejorar su oferta, porque González no está en posición de fracasar, y los que esperaban que la actual oferta de una acción del banco español por cinco del italiano saldrá adelante.

El presidente del BBVA está convencido del éxito de la opa sobre la entidad italiana

BBVA 5,55 -1,03%

Coincidiendo con la intervención de González, las acciones de la BNL subieron un 3,3% y cerraron a 2,8 euros por acción. El alza es consecuencia de la compra de 90 millones de acciones, el 2,98% del capital por parte de la aseguradora Unipol, que eleva así su participación al 4,99%.

González, que pronunció ayer una conferencia sobre buen gobierno en la asamblea del Instituto de la Empresa Familiar en Barcelona, se mostró convencido de que la opa sobre BNL llegará a buen puerto. 'Espero que la oferta se apruebe el próximo día 14 de junio', indicó. Esta declaración se produjo antes de que Unipol confirmara la compra de más acciones de la BNL.

El ejecutivo justificó su optimismo en que 'hasta ahora hemos superado todos los escollos, que han sido bastantes'. El BBVA, junto a sus socios Generali y Diego della Valle, logró el sábado mantener el control en el consejo de la BNL. Este hecho provocó que ayer las acciones del BBVA subieran el 0,87%.

El BBVA y sus socios controlan el 28,5% de la BNL, y lograron el apoyo del 48,2% del capital presente en la junta del sábado. El contrapacto fue apoyado por el 42%.

González aseguró que 'pase lo que pase con la oferta, la historia bancaria de Italia y Europa será distinta a partir de esta operación'. Y apuntó, sin saber que había periodistas en este acto, que parte de las dificultades para que la opa tenga éxito provienen de que el modelo bancario italiano 'está desfasado'. Sus palabras fueron matizadas inmediatamente al comprobar que entre los asistentes había varios medios de comunicación. Así, añadió que existen dos modelos de bancos, 'el nuestro, un modelo de transparencia y de respeto al accionista, y uno que yo diría superado en el mundo occidental, pero vigente en Italia'.

La estrecha vigilancia de Bruselas

La Comisión Europea está decidida a imponer la política sobre fusiones transnacionales que rige en la UE en el caso BBVA y BNL. 'Me preocupa mucho que el Banco de Italia decida imponer sus condiciones', aseguró ayer Neelie Kroes, comisaria de Competencia de la UE, durante una conferencia en Madrid. 'La Comisión Europea tiene jurisdicción exclusiva para evaluar las fusiones transfronterizas. Si viéramos que el Banco de Italia no cumple nuestra política, habría que obligarles'. Según declaró Kroes, la Comisión ha requerido información sobre esta operación al Banco de Italia, 'porque tenemos el poder de preguntar por qué los Estados hacen determinadas cosas, pero no hemos obtenido respuesta', informa Cristina Caballero. 'El gobernador del Banco de Italia (Antonio Fazio), le dijo al BBVA que debía tener el apoyo del 50% de los accionistas, ¿pero qué pasa si tiene el 49%?', se preguntó la comisaria. Kroes fue rotunda en sus conclusiones: 'Si las exigencias al BBVA no están en consonancia con las normas comunitarias, Italia tendrá que cambiar su forma de actuar'.