Deporte

La industria del deporte en Europa mira hacia EE UU

El deporte profesional europeo, y, sobre todo el fútbol, comienza a replantearse su futuro. Suscitar la atención de millones de personas no es suficiente para lograr que ésta sea una industria rentable. Sólo en España, las entidades futbolísticas soportan una deuda de 1.200 millones, según los cálculos de los clubes. Esta cifra es seis veces y media superior a la de los noventa, cuando se aprobó la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas y ha crecido alimentada por la burbuja de fichajes inflada con dinero de las televisiones.

Los ingresos de la mayor parte de los clubes son insuficientes para hacer frente a este pasivo, lo que les obliga a recurrir a las administraciones y al ladrillo en busca de auxilio. La situación del fútbol se repite en otras disciplinas, que no cuentan con el volumen de ingresos que genera el llamado deporte rey, si bien en estos deportes tampoco se llevan a cabo las inversiones del fútbol.

Esta deuda no es fruto, según los expertos, de una situación coyuntural. 'El fútbol en España y en Europa es un negocio estructuralmente deficitario', asegura Juan Pablo Molinero, consultor del Instituto Noos y ex alumno de Esade. 'Esta situación hará que, en un futuro, la industria del deporte en España comience a replantearse el negocio'. Stefan Szymanski, experto de economía del deporte del Imperial College Management School de Londres y autor del libro World of Soccer (El Mundo del Fútbol) explica que el modelo europeo de las competiciones deportivas, basado en el sistema de ascensos y descensos, obliga a los clubes a realizar inversiones por encima de sus posibilidades para poder ser competitivos y evitar un descenso. Estas inversiones, por supuesto, no garantizan la permanencia o la consecución de un éxito deportivo que aseguren el retorno, lo que va alimentando el pasivo de los balances.

Lucha intensa

'La lucha entre los clubes es tan intensa que apenas deja beneficio, excepto, quizás, para las entidades grandes. Y no todas', asegura Szymanski. Así, la inmensa mayoría de clubes pierden dinero año tras año y se mantienen gracias a su repercusión social. Más de la mitad de equipos ingleses está en números rojos. El Barcelona necesita de la respiración asistida de La Caixa para subsistir. El Real Madrid ha reflotado su economía por la recalificación de terrenos, igual que el Valencia. Casi siempre, el beneficio de los clubes se basa en los extraordinarios (venta de jugadores) ya que el negocio ordinario es insuficiente.

Como solución, Molinero y Szymanski, amén de otros analistas, proponen el modelo estadounidense. Este sistema, conocido por la NBA o la NFL (baloncesto y fútbol), se basa en una liga compuesta por franquicias, con una concentración geográfica limitada, topes salariales y en la que no hay descensos, lo que asegura un lapso suficiente para recuperar inversiones.

Este modelo es inviable en Europa a corto plazo, según asegura Luke Gosset, editor de la revista inglesa Soccer Investor. El modelo, por ahora, no gusta a políticos, a la UE y a la UEFA. Y además, probablemente, supondría la desaparición de muchos clubes sin capacidad de generar ingresos suficientes.

Pero esta circunstancia no detiene a los grandes equipos europeos, reunidos en torno al grupo G14, que ya se han movido en este sentido en el pasado. A finales de los noventa, la compañía Media Partners presentó un proyecto de liga europea, una idea que maneja el grupo que preside Florentino Pérez. El 17 de mayo, de hecho, el G14 se reúne en Lisboa para discutir 'posibles lecciones de otros deportes'.

La huelga en la ACB amenaza los 'play off'

Los jugadores de la liga ACB de baloncesto mantienen su intención de ir a la huelga indefinida el próximo miércoles 25 de mayo, un día antes de que dispute el tercer encuentro de los cuartos de final en las eliminatorias por el título.

El objetivo de este paro, según el convocante, la Asociación de Baloncestistas Profesionales, es conseguir un 'marco de contratación que equilibre la situación de los nacionales a través de una reducción paulatina del número de extracomunitarios', que pasarían de dos a uno la próxima temporada y ninguno la siguiente.

Ayer, representantes de los jugadores y de la Asociación de Clubes de Baloncesto mantuvieron una reunión auspiciada por el Consejo Superior de Deportes, en un intento por desbloquear la situación y permitir que las eliminatorias (play off, según la denominación oficial) puedan desarrollarse sin problemas. El encuentro entre los jugadores y los representantes de la competición no había concluido al cierre de la presente edición.