Seguridad

Un 'parche' cierra agujeros en Netscape 8 poco después de su lanzamiento

Netscape 8.0, lanzado el viernes, se basa en una versión vulnerable de Firefox, pero AOL afirmón que los problemas del navegador libre no afectaban a su programa. Ahora la compañía ha cambiado de opinión. "Fuimos desinformados por un consultor externo de seguridad que nos dijo que los problemas de Firefox no nos afectaban", ha dicho el portavoz de Netscape, Adrew Weinstein. "Pocas horas después de descubir que estaba equivocado hemos abordado el tema y colgado una versión actualizada del navegador", explica.

El navegador Netscape 8.0, lanzado en su versión estable en la madrugada del jueves al viernes, había sido desarrollado partiendo de Firefox 1.0.3, en el que existían dos vulnerabilidades críticas que podían permitir a un atacante tomar el control absoluto de la máquina de la víctima. Estos agujeros se conocieron a principios de mayo y fueron corregidos en pocos días por la Fundación Mozilla, autora de Firefox, para el que lanzó una nueva versión, la 1.0.4.

Los problemas se conocían antes de que AOL lanzara la semana pasada su nuevo navegador, que al estar basado en la versión 1.0.3 de Firefox había heredado las vulnerabilidades de éste. Por eso, pocas horas después de su lanzamiento, la compañía ha tenido que pasar el mal trago de lanzar una actualización crítica para proteger a sus usuarios.

Cuestión de seguridad

La cuestión puede perjudicar a Netscape, sobre todo si se tiene en cuenta que el nuevo producto de Time Warner America Online está especialmente diseñado para proteger a los internautas de los estafas online como el phishing, la práctica de suplantar páginas web para captar información sensible de los internautas. Ben Goodger, uno de sus principales desarrolladores de Firefox, afirma en su blog que "este es un ejemplo de que los navegadores que son redistribuciones de las versiones oficiales de Mozilla nunca van a proporcionarle actualizaciones de seguridad tan rápidamente como la propia Mozilla".

Netscape 8.0 trata de recuperar algo del lustre que tuvo en su día y desafiar al Internet Explorer de Microsoft, aquejado de numerosos problemas de seguridad. El navegador de AOL se ajusta automáticamente dependiendo de la "peligrosidad" de la página web en que el internauta esté en cada momento, de manera que supuestamente es capaz de evitar los timos más frecuentes. Así, cuando el internauta visita una web, unas marcas rojas y verdes en el explorador muestran si se corre algún riesgo o no.