'Telecos'

El nuevo modelo de liberalización telefónica se retrasa, a la espera del estudio de la CMT

El presidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), Reinaldo Rodríguez, reconoció ayer que este organismo no podrá iniciar el control de la regulación de las telecomunicaciones fijas en julio al no haber terminado el estudio sobre este mercado. Por ello, el regulador analizará con la secretaría de Estado de Telecomunicaciones el establecimiento de un proceso de transición a la espera de que se haga cargo de la fijación de los precios de Telefónica, en caso de que sea necesario.

El Gobierno amplió seis meses, hasta junio, el sistema de regulación de precios de Telefónica -price cap- para dar tiempo a la CMT de concluir el estudio. En estos seis meses, Telefónica ha subido ya un 2%, 0,26 euros, la cuota de abono, y antes de que termine junio tiene que bajar un 1% las llamadas de telefonía fija.

El presidente de la CMT, que intervino en unas jornadas organizadas por IESE, explicó que antes del verano estará concluido el estudio encargado por el Gobierno sobre la telefonía móvil, pero que el análisis sobre los distintos mercados es muy extenso y no estará terminado. El objetivo del análisis es determinar si hay competencia o no en los distintos mercados y tomar medidas en caso de que sea necesario.

Ofertas agresivas en ADSL

Rodríguez también reconoció que se ha flexibilizado algo la política de la CMT sobre la fijación de precios del ADSL, con el objetivo de que se puedan bajar los del mercado minorista sin necesidad de tocar los mayoristas, lo que ha permitido el lanzamiento de ofertas agresivas. En este sentido, auguró un endurecimiento de la competencia en precios y ofertas. Esta flexibilización es la que ha permitido que Telefónica logre el visto bueno al lanzamiento de paquetes de productos, que incluyen ADSL, Imagenio y voz, y se sacarán al mercado en breve.

En cualquier caso, Rodríguez recordó que la función de la CMT es 'provocar el desarrollo de la competencia', no bajar los precios. En caso de detectar unas tarifas demasiado altas, lo que es síntoma de déficit o fallo en el mercado, el regulador ha de buscar remedios, que no siempre pasan por la bajada de los precios, advirtió.