Libre comercio

Mercosur busca una alianza comercial con los países árabes

En un momento en el que las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) y la Unión Europea están estancadas, el bloque suramericano ha puesto la vista en los países árabes, por lo que han iniciado conversaciones para lograr un futuro consenso comercial.

La semana pasada, durante la cumbre América del Sur-Países Árabes celebrada en Brasilia, Mercosur firmó un acuerdo marco de cooperación económica con la Confederación de Países del Golfo (integrado por Arabia Saudí, Bahrein, Qatar, Kuwait, Yemen y Omán), que abre las puertas a un futuro acuerdo de libre comercio. El acercamiento a los países árabes se engloba en la política comercial aplicada por Brasil desde que llegó al Gobierno el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en enero de 2003, quien ha optado por dar prioridad a la asociación con los países del sur frente a las alianzas con EE UU y la UE.

'No está mal suscribir acuerdos con países pequeños, pero es preocupante que sólo se haga con ellos en lugar de cerrar acuerdos con los principales socios comerciales, como EE UU y la UE. A los empresarios no les gusta que el Gobierno esté dando énfasis a las relaciones con los países del Sur en lugar de los del Norte', afirma Mario Marconini, analista y ex secretario de Comercio Exterior en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso.

El presidente Lula dejó claro desde un primer momento su oposición al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), prioridad de la Administración de George Bush, y en su lugar ha impulsado los vínculos con otros países en desarrollo. El año pasado Brasil cerró acuerdos comerciales con India y Sudáfrica. Con el primer país la lista de productos beneficiados sólo llega a 450 de cada parte, mientras que con Sudáfrica es de 1.500. El pacto que se ha cerrado con los países del Golfo es algo más beneficioso, porque no incluye un anexo sobre las reglas de origen que obligaría a que los productos que disfrutan de aranceles más bajos sean fabricados al 100% en la región.

El acuerdo es aún modesto, ya que sólo sienta las bases para que cada bloque realice una lista de productos para los que se reducirán los aranceles, pero el ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim, ha subrayado su importancia: 'El acuerdo crea nuevas posibilidades de comercio. Y después vendrán las inversiones. Hay mucha gente que quiere firmar pactos con el Golfo por motivos obvios y Mercosur fue pionero', comentó tras la firma.

Según el ministro, entre 2003 y 2004 las exportaciones brasileñas para los países árabes aumentaron un 47% y con el acuerdo se prevé un incremento mayor. El comercio entre Brasil y los árabes fue de 8.000 millones de dólares el año pasado y se espera que alcance los 15.000 millones en tres años.

La nueva alianza es un paso más en la creación de un bloque fuerte de países en desarrollo que pueda estar a la altura en las negociaciones que se llevan a cabo en la Organización Mundial del Comercio para liberalizar los intercambios de bienes y servicios. Así lo explicó Lula da Silva en la clausura de la cumbre de Brasilia al reiterar su deseo de cambiar el sistema mundial del comercio.