Trabajo

La regularización aflora casi 700.000 empleos de inmigrantes

El plazo para que los empresarios presenten las solicitudes para regularizar a sus trabajadores inmigrantes termina este sábado a las 21 horas. No habrá nuevas oportunidades, aseguran tajantes en el Ministerio de Trabajo. El titular de este departamento, Jesús Caldera, calcula que en este proceso extraordinario se intentarán aflorar hasta 700.000 empleos.

Un férreo control policial de antidisturbios vigilaba este viernes que nadie se saltara su turno en una larga cola de espera de más de mil inmigrantes que apuraban las últimas horas para solicitar su regularización, en una oficina de la Seguridad Social en Madrid. 'Hasta ayer valía todo para guardar los sitios en la cola pero hoy ya no', le explicaba este viernes uno de estos policías a una mujer cubana a la que impidió colocarse al principio de la fila.

Una camarera búlgara con su empresaria eran atendidas ayer a las 13.30 en esta oficina, para ello la trabajadora inmigrante llevaba esperando en la cola desde las 3 de la madrugada. Y es que ese ha sido el modus operandi: los inmigrantes esperaban largas horas y cuando les iba a tocar llamaban al empresario, que acudía a presentar los papeles.

Los tres meses del periodo extraordinario para regularizar trabajadores inmigrantes con contrato de trabajo, que se inició el pasado 7 de febrero terminan este sábado a las 21:00 horas. Hasta el jueves, día 5, se habían presentado 600.319 solicitudes de regularización, de las que el 92,7% habían sido admitidas, el 5,5% estaban pendientes del certificado de penales y el 1,7% había sido rechazada.

El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, calculaba ayer que una vez terminado el proceso se habrán intentado aflorar casi 700.000 empleos de la economía sumergida ocupados por inmigrantes.

Para que se cumplan estas expectativas, los 2.000 empleados públicos de la Seguridad Social que están doblando sus turnos para atender el proceso, deberían aceptar unas 100.000 solicitudes en sólo dos días. 'Esto será muy difícil porque las personas que se presentan en estas últimas jornadas traen una documentación mucho más incompleta que los días anteriores', indicaba un responsable de Trabajo.

La clave ahora será cuántas de estas solicitudes cumplen los requisitos y se materializan en altas a la Seguridad Social. Caldera aseguraba ayer que ya se han resuelto favorablemente 200.000 expedientes. Esta cifra parece un tanto abultada a tenor de los datos facilitados por la Secretaría de Estado de la Seguridad Social, que el jueves informó que el 1 de abril sólo se habían emitido 42.000 autorizaciones provisionales (paso previo al alta en el sistema) y a 30 de abril había habido 60.000 altas procedentes de la regularización. Caldera aseguró este viernes que en julio 'como máximo' habrá finalizado todo.

Si la solicitud es denegada por falta del certificado de empadronamiento, que es el principal documento que falla, el empresario tendrá un mes (dos si el recurso es contencioso-administrativo) desde que reciba la comunicación de denegación, para recurrir a la Administración a través de la Delegación del Gobierno o las oficinas de Extranjería. Entonces, deberá conseguir el empadronamiento por omisión en 30 días.

La burocracia que viene

¦bull; La Seguridad Social enviará las 700.000 solicitudes a Extranjería que hará las comprobaciones pertinentes del Ministerio de Justicia, de Trabajo, la policía y la Agencia Tributaria.

¦bull; La Administración enviará después por carta certificada las autorizaciones provisionales y el empleador tendrá un mes desde que reciba la carta para dar de alta al trabajador. Si bien se han dado casos de envíos sin certificar, lo que puede plantear problemas para materializar el alta en el plazo adecuado.

Las cifras: Quiénes han solicitado la legaliazación y dónde

Una de cada tres son empleadas de hogar

Las empleadas de hogar han sido, sin duda, las estrellas de este proceso de regularización: una de cada tres peticiones de regularización proceden de estas trabajadoras. El 18,72% del total de solicitudes corresponde a empleadas de hogar que trabajan en una sola casa y el 13% trabajan para varias familias. El 68% restante ha solicitado el alta en el Régimen General de la Seguridad Social y abundarán las peticiones en la hostelería y el comercio.

Casi la mitad residen en Madrid o Cataluña

La prueba evidente de que el fenómeno de la inmigración en España es eminentemente laboral es que los extranjeros se concentran masivamente en las comunidades con mayor empleo: Madrid y Cataluña. En estas dos regiones residen y trabajan aproximadamente la mitad de los inmigrantes que han solicitado su regularización. Contrasta con lugares como Cantabria, donde se han registrado sólo el 0,27% de las solicitudes.

Ecuatorianos y rumanos, los más numerosos

Poco falta para que algunos barrios de Madrid o Barcelona emulen a la ya mítica little Italy neoyorquina y sean apodados como little Quito por la abundante presencia de ecuatorianos residentes en ellos. Uno de cada cuatro solicitantes de regularización es de nacionalidad ecuatoriana, con 124.000 solicitudes. En segundo lugar se sitúan los rumanos (84.000) y después los marroquíes (58.300), que hace sólo un año eran los más numerosos.