Aumenta la presión a favor de un movimiento a la baja
Por primera vez en muchos meses, la mayoría de los integrantes del Consejo en la Sombra del BCE ya no apuesta por mantener los tipos de interés en el 2%, donde llevan instalados desde hace casi dos años. Eso sí: las posturas están repartidas entre los partidarios de elevar los tipos, para evitar tensiones inflacionistas y burbujas en mercados de activos, y los de reducirlos, que aumentan, para reactivar la languideciente economía de la zona euro. Sólo ocho de los 18 miembros del grupo de expertos apuestan por tipos estables; cuatro abogan por que el BCE eleve el precio del dinero; y seis por que lo rebaje, como sugirió el martes del director del FMI, Rodrigo Rato.
Los argumentos a favor de recortar tipos se centran en los pobres datos económicos, y en las últimas encuestas que reflejan una caída de la confianza empresarial. Michael Heise, de Dresdner/Allianz, resume los argumentos a favor de subidas y de bajadas, para concluir que el BCE debe continuar con su política de 'esperar y ver'. Los indicadores de la zona euro no son esperanzadores, tras bajar la previsión de crecimiento del 1,7% al 1,5%. 'Aún hay riesgos a la baja, como el petróleo y una ulterior apreciación del euro', lo que indica que 'no es momento de elevar tipos'. 'Pero tampoco de reducirlos', aclara, 'pues son muy bajos, y el posible estímulo para el crecimiento es limitado'.