Farmacia

Pfizer ultima un pacto con las distribuidoras para poner fin a la batalla farmacéutica

Pfizer, Fedifar (la asociación que reúne al 95% de los distribuidores farmacéuticos), los colegios farmacéuticos y el Ministerio de Sanidad han mantenido reuniones en los últimos días para concretar un nuevo acuerdo que ponga fin al enfrentamiento entre la primera farmacéutica del mundo y los operadores españoles. Aun así, Pfizer no descarta todavía la distribución directa a las farmacias.

La próxima semana está previsto que de nuevo vuelvan a encontrarse representantes del Ministerio de Sanidad, Pfizer, Fedifar y de los Colegios farmacéuticos para cerrar los flecos de un acuerdo que ponga fin al enfrentamiento entre la primer laboratorio del mundo y los operadores españoles de la distribución de fármacos.

Dicho acuerdo -perfilado en los últimos días, según fuentes que han participado en la negociación- está basado en la propuesta formulada por Fedifar, la asociación que integra al 95% de la distribución farmacéutica (entre otras empresas Cofares o Safa). La clave de esta propuesta está en facilitar a Pfizer el control exhaustivo del destino de los fármacos que vende. La venta de medicamentos adquiridos en España por parte de algunas distribuidoras al extranjero por un mayor precio originó el desplante de Pfizer a finales del pasado año. La compañía anunció entonces que en junio de 2005 iniciaría la venta directa a las farmacias de sus fármacos.

Ese control del destino de los medicamentos se realizaría a través de un complicado soporte tecnológico que ahora está siendo diseñado. El Ministerio de Sanidad a su vez debería impulsar el cambio de la Ley del medicamento para desarrollar el concepto de trazabilidad y explicar cómo se hará el seguimiento de los medicamentos vendidos (a dónde y a quién).

Aun así, fuentes de la primera farmacéutica del mundo advierten que la compañía sigue trabajando en su propuesta de venta directa a las boticas. 'Somos receptivos ante el modelo de Fedifar, pero si fracasa aplicaremos el nuestro', comentaron dichas fuentes que insisten en que el propósito de la multinacional es asegurar el acceso de los pacientes a sus medicamentos.

El papel de Competencia

Sin embargo, ni Sanidad ni el resto de implicados van a admitir que hayan existido reuniones y que se haya acordado nada. Difícilmente habrá una fotografía que muestre la llegada de un acuerdo.

El riesgo es la posible intervención de las autoridades antimonopolio. Fuentes del Ministerio de Economía indicaron ayer que el acuerdo podría inscribirse dentro de una conducta prohibida calificada como 'acuerdo entre competidores' para concertar precios. En ese caso, sería el Servicio de Defensa de la Competencia el que podría actuar de oficio o bien por denuncia de algún competidor.

'Es muy improbable que el Servicio investigue por iniciativa propia, teniendo en cuenta que uno de los suscriptores del acuerdo es el Ministerio de Sanidad', afirman las mismas fuentes. 'No sería de recibo que se enfrentaran dos ministerios (teniendo en cuenta que el Servicio de Defensa de la Competencia pertenece al Ministerio de Economía)'. En todo caso, si se produjera una denuncia de algún competidor el Servicio se vería obligado a abrir una investigación. En una primera etapa esas diligencias estarían encuadradas dentro de una primera fase de información reservada, tras lo cual, si se apreciara algún supuesto delito, el caso pasaría al Tribunal de Defensa de la Competencia.

Más concentración en el sector

Una de las consecuencias del acuerdo que se está perfilando será, según las fuentes consultadas, una mayor concentración del sector de la distribución farmacéutica. De hecho, dicha concentración ha empezado ya: Safa (de la multinacional Alliance Unichem) ha adquirido recientemente dos empresas competidoras por 48 millones de euros, una operación que estudia el Servicio de Defensa de la Competencia.

Cerca de un centenar de empresas se dedican en España a la distribución mayorista de medicamentos, muchas de ellas cooperativas cuyos socios son farmacias, un sistema único en Europa. El sector emplea a unas 5.500 personas y en 2001 facturó 7.669 millones de euros. El acuerdo en ciernes contempla que los distribuidores se aglutinen en unos 15 operadores, que serán los que traten directamente con Pfizer. Cofares, Safa y Hefame son las principales empresas del sector, con cerca de un 37% de cuota de mercado.