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Asesoría financiera con sello de calidad

Igual que existen las distintas certificaciones ISO para medir la calidad de los productos y servicios, en el mundo de las finanzas se exige cada vez más el EFA (European Financial Advisor, según sus siglas en inglés). Este título de asesor financiero, expedido por la asociación europea de profesionales del asesoramiento y planificación financiera personal (EFPA, European Financial Planning Association, según sus siglas en ingles), certifica que el profesional puede ofrecer su actividad con unos amplios conocimientos del mercado financiero y de todos los productos que lo conforman. 'Y, lo que es más importante, con un nivel adecuado a la actividad que va a desempeñar', señala Carlos Tusquets, presidente de EFPA España y miembro de EFPA Europa.

El objetivo de este título, que se exige con más frecuencia a los profesionales de entidades financieras, es asegurar el adecuado desarrollo de la profesión y aunar los intereses de inversores, entidades y profesionales a escala europea. 'Pretendemos garantizar un determinado nivel de calidad en el servicio no sólo al cliente final, sino también a las distintas instituciones y a los reguladores', explica Josep Soler, presidente de EFPA Europa, para quien la diferenciación entre las entidades ya no viene dada por el producto, que es fácilmente patentable, sino por el servicio, que es lo que al final aporta un mayor valor añadido.

Con un programa extenso y la obligación de renovar la certificación pasados dos años -'Es necesario demostrar y reciclar la formación adquirida', señala Soler- la titulación gana miembros año tras año. 'Empezamos hace dos años y esperamos terminar 2005 con unos 2.500 asesores financieros certificados' en España, añade Soler.

Además, cada vez son más las entidades que asumen el compromiso de que sus trabajadores obtengan esta certificación. Banif, por ejemplo, es uno de los bancos que ya ha establecido la obligatoriedad de estar en posesión del título a toda su red comercial y lo recomienda a los trabajadores de otras áreas. Deutsche Bank también ha firmado recientemente un acuerdo similar para promover la certificación profesional de los asesores financieros que trabajan en su red de oficinas y ofrecer con ello las máximas garantías de calidad al particular. Pero son muchos más los miembros de esta asociación en España, entre los que se cuentan BBVA, el Santander, Banesto, Fibanc, Altae o Bankinter. 'Conocen el valor que tiene la formación y que ésta se reflejará en el resultado final del servicio o producto. Y suele tener consecuencias comerciales', afirma Tusquets.

Para Soler, uno de los objetivos que persigue esta titulación es que la mayor calidad en el asesoramiento se traduzca en mejores decisiones de inversión. 'Para las personas es muy importante la planificación de su futuro, y lo que implica invertir con más o menos riesgo, y muchas veces su elección depende del consejo que reciban de su asesor', sostiene Soler.

El peso que ha ido ganando este título en las exigencias de las empresas se debe, además, al aumento de la competencia que viven sectores como el de la banca privada y el de la personal, sin olvidar la aparición de nuevas empresas de inversión que defienden su actividad basándose en un asesoramiento más personalizado.

Mantener el nivel de formación alcanzado por los profesionales es otra de las preocupaciones de Tusquets y Soler, de ahí que organicen periódicamente seminarios y conferencias que aumenten los conocimientos de sus miembros. Su fin último es que el cliente, dado el servicio que recibe termine demandando un asesor con esta certificación. 'Al final se notará la diferencia', señalan.

Una figura a la medida de cada sector

EFPA Europa ofrece dos titulaciones distintas. La de asesor financiero o EFA y la de planificador financiero europeo (EFP, según sus siglas en inglés) y que supone un escalón más en el grado de profesionalización de los gestores. Este título, que todavía no se otorga en España, pero que según Josep Soler, presidente de EFPA Europa, se espera empiece a certificarse en 2006, supondrá un grado más en el asesoramiento. 'Equivaldría al asesor de banca privada de los segmentos altos, el que asesora a los family office expertos en gestionar fortunas familiares e inversiones más sofisticadas', explica Soler.

En esta asociación, sin embargo, consideran que la guerra de las entidades está en los segmentos más bajos, por lo que están planteándose la posibilidad de crear un nuevo título de menor rango, 'el equivalente a agente financiero', señala Soler.

Además, y de cara a extender esta certificación a todos los segmentos, EFPA EFPA Europa está negociando una posible fusión con Eficert, una asociación europea con fines similares a EFPA pero en un estadio más inicial de su desarrollo que agrupa asociaciones próximas al sector asegurador.