Expansión

El BBVA ya está en Hong Kong, Pekín y desde ayer en Shanghai

El BBVA abrió ayer su segunda oficina de representación en China, en concreto en Shanghai, la capital económica y financiera del país. La nueva instalación se suma a su oficina de Pekín y su sucursal de Hong Kong, que existen desde 1985.

'Llevábamos casi 18 meses trabajando la idea de abrir en Shanghai', explicó José María Abril, director general de Banca Mayorista e Inversiones y miembro del comité ejecutivo del banco.

El BBVA es el principal financiador de comercio exterior de Asia y de América Latina, según la consultora Dealogic, y la cuarta entidad mundial en este tipo de operaciones, 'por eso China complementa muy bien nuestras actividades', explicó Abril.

Con la puesta en marcha de la nueva oficina de BBVA, el grupo aumentará su personal en China a 45 personas, y centrará su actividad en reforzar la financiación de comercio exterior.

Mientras, la operación de compra de la BNL por parte del BBVA, sigue su curso, aunque con cierto retraso sobre los plazos iniciales que manejaban en el grupo español. El Banco de Italia, según indicaron ayer fuentes de la Comisión Europea, ha dejado expirar los plazos para solicitar a las autoridades comunitarias de competencia los expedientes de las opas del BBVA y ABN Amro sobre las entidades BNL y Antonveneta.

Bruselas, por su parte, considera que ninguna de las dos operaciones plantea problemas desde el punto de vista de competencia, porque los dos bancos compradores operan en mercados totalmente separados del de sus presas. La Comisión se dispone a dar luz verde de manera inminente a las dos opas, aunque podría apurar los plazos formales para hacerlo público, los cuales expiran el 3 de mayo, para el BBVA, y al día siguiente, para el ABN Amro.

Roma sólo podrá ahora objetar las operaciones invocando razones de estabilidad financiera, las cuales deberá demostrar si la CE se lo pide. El Banco de Italia, de momento, ha congelado el plazo de un mes del que disponía para evaluar desde ese ángulo la opa del BBVA. La operación no puede seguir adelante hasta que el Banco de Italia dé su visto bueno.